Tendencias21
Identifican la zona del cerebro que experimenta el tiempo

Identifican la zona del cerebro que experimenta el tiempo

Investigadores noruegos han descubierto el reloj neuronal que registra el tiempo durante las experiencias humanas. Situado en lo más profundo del cerebro, al lado de la región que codifica el espacio, realiza el seguimiento del orden de los eventos vividos con una percepción que no siempre coincide con el tiempo del reloj.

Identifican la zona del cerebro que experimenta el tiempo

Investigadores del Institute for Systems Neuroscience, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Trondheim, en Noruega, han descubierto una red de células cerebrales que expresa nuestro sentido del tiempo en las experiencias y los recuerdos que forman nuestra memoria episódica

El área del cerebro donde se experimenta el tiempo se encuentra en la corteza entorrinal lateral (LEC), junto a la corteza entorrinal media (MEC), que es donde el cerebro registra la dimensión espacial. Y al lado de la MEC se encuentra el hipocampo, que desempeña funciones relacionadas con la memoria y la gestión del espacio.

Los relojes son dispositivos creados por los humanos para medir el tiempo. Por contrato social, acordamos coordinar nuestras propias actividades de acuerdo con el tiempo del reloj. Sin embargo, el cerebro no percibe la duración en el tiempo con las unidades estandarizadas de minutos y horas del reloj. La firma del tiempo en nuestras experiencias y recuerdos pertenece a un tipo diferente de temporalidad.

A lo largo de la evolución, los organismos vivos, incluidos los humanos, han desarrollado múltiples relojes biológicos para ayudarnos a mantener un registro del tiempo. Lo que separa a los diversos cronometradores del cerebro no es solo la escala de tiempo que se mide, sino también los fenómenos a los que se sintonizan los relojes neuronales.

Algunos cronometradores están configurados por procesos externos, como el reloj circadiano, que está sintonizado con el ascenso y la caída de la luz del día. Este reloj ayuda a los organismos a adaptarse a los ritmos de un día.

Otros cronometradores están configurados por fenómenos de orígenes más intrínsecos, como las células de tiempo del hipocampo, que forman una señal en cadena similar al dominó: rastrean los intervalos de tiempo de hasta 10 segundos de manera precisa.

Hoy sabemos mucho sobre los mecanismos del cerebro para medir escalas de tiempo pequeñas como segundos. Sin embargo, poco se sabe acerca de la escala de tiempo que usa el cerebro para registrar nuestras experiencias y recuerdos, que pueden durar desde segundos hasta minutos u horas.

Identifican la zona del cerebro que experimenta el tiempo

Un reloj neuronal

Lo que han descubierto los científicos noruegos es un reloj neuronal que registra el tiempo durante las experiencias. Al observar una población de células cerebrales, los investigadores identificaron una fuerte señal de codificación de tiempo en lo más profundo del cerebro.

El reloj neuronal para el tiempo subjetivo cumple una función crítica en la memoria y el aprendizaje, en nuestra capacidad para organizar experiencias, como una sucesión de eventos, y para formar recuerdos, para aprender y para la configuración de quiénes somos, señalan los investigadores.

«Nuestro estudio revela cómo el cerebro le da sentido al tiempo cuando se experimenta un evento», dice Albert Tsao, uno de los investigadores, en un comunicado. “La red no codifica explícitamente el tiempo. Lo que medimos es más bien un tiempo subjetivo derivado del flujo continuo de experiencia», añade.

«Esta red proporciona marcas de tiempo para eventos y realiza un seguimiento del orden de los eventos dentro de una experiencia», añade el profesor Edvard Moser, otro de los artífices de este descubrimieto.

El reloj neuronal funciona organizando el flujo de nuestras experiencias en una secuencia ordenada de eventos. Esta actividad da lugar al reloj del cerebro para el tiempo subjetivo. La experiencia, y la sucesión de eventos dentro de la experiencia, son la sustancia de la cual el cerebro genera y mide el tiempo subjetivo.

La estructura del tiempo ha sido durante mucho tiempo un tema discutido por filósofos y físicos por igual. ¿Qué puede decirnos el mecanismo del cerebro recién descubierto acerca de cómo percibimos el tiempo? ¿Nuestra percepción del tiempo es similar a un río que fluye o cíclica como una rueda o una hélice? Los datos del estudio Kavli sugieren que ambos son correctos y que la señal en la red de codificación de tiempo puede tomar muchas formas, según cada experiencia.

Referencia

Integrating time from experience in the lateral entorhinal cortex. Albert Tsao et al. Nature, Volume 561, pages57–62 (2018).DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-018-0459-6

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Sergio Miguel Tomé: el universo es un sistema computacional 10 febrero, 2022
    Una nueva teoría afirma que un sistema computacional oculto bajo las leyes naturales rige el funcionamiento del universo. El nuevo paradigma, además de afectar a la física porque modifica el concepto de fenómeno físico, también tiene implicaciones para las matemáticas y las ciencias cognitivas. Para desarrollarlo se necesita una investigación de físicos e informáticos.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Científicos europeos consiguen un nuevo récord mundial de energía 10 febrero, 2022
    Utilizando el combustible de futuras plantas de energía de fusión, los científicos de JET en Oxford han duplicado con creces el récord histórico de 1997: obtuvieron 59 megajulios de energía y una potencia de salida de poco más de 11 megavatios durante cinco segundos.
    IPP/T21
  • Los europeos contemporáneos son genéticamente esteparios 9 febrero, 2022
    La ascendencia de la estepa en composición genética europea contemporánea ha contribuido a una constitución fuerte, con una estatura alta y una mayor circunferencia de la cadera y la cintura, pero también a un mayor nivel de colesterol en la sangre, según un estudio.
    Pablo Javier Piacente
  • Un cometa del tamaño de un planeta menor se nos acercará en 2031 sin riesgo de colisión 9 febrero, 2022
    Un equipo de investigadores ha confirmado que 2014 UN271, también llamado Bernardinelli-Bernstein, es el cometa más grande jamás observado. Con un diámetro de 137 kilómetros, hará su mayor acercamiento a la Tierra en 2031, sin riesgo de colisión, después de tres millones de años lejos del sistema solar.
    Pablo Javier Piacente
  • Una tormenta de fuego azotó la Tierra hace 13.000 años y luego la congeló 9 febrero, 2022
    Hace 13.000 años, un 10 % de nuestro planeta quedó súbitamente a merced del fuego: el incendio global se habría producido por la caída de un cometa de 100 kilómetros de ancho. Luego que la Tierra ardió, las temperaturas bajaron de nuevo y el planeta pasó por una breve edad de hielo. 
    Pablo Javier Piacente
  • Los mejillones podrían salvar a la humanidad por segunda vez 9 febrero, 2022
    Al igual que ocurrió al principio de los tiempos humanos, los mejillones cultivados en las mismas costas que alimentaron a las primeras migraciones de nuestra especie, pueden salvar a la humanidad de su extinción ante una eventual crisis alimentaria global.
    Redacción T21
  • Campaña para mantener a UK y Suiza en el espacio científico europeo 8 febrero, 2022
    La comunidad científica europea se moviliza para que el Reino Unido y Suiza no se queden fuera del programa estrella de la UE en materia de I+D debido a cuestiones políticas. Reclama un espacio único de investigación para afrontar los desafíos globales.
    Redacción T21
  • El universo no está tan "afinado" para la vida como pensamos, según un estudio 8 febrero, 2022
    El “ajuste fino” sería una ilusión: la vida inteligente no se habría generado en el Universo a partir de una serie de condiciones precisas y exactamente sincronizadas. Por el contrario, probablemente habría evolucionado bajo circunstancias muy diferentes, alejadas de la idea de un ajuste perfecto.
    Pablo Javier Piacente
  • Los chimpancés curan sus heridas con ungüento de mosquitos masticados 8 febrero, 2022
    Los chimpancés aplican mosquitos masticados para tratar heridas abiertas, lo que podría ser evidencia de automedicación en animales. Esos insectos podrían tener propiedades calmantes: se ha demostrado científicamente que algunos tienen incluso efectos antibióticos o antivirales.
    Redacción T21
  • Descubren cómo el cerebro convierte una idea en música 8 febrero, 2022
    Científicos alemanes han descubierto cómo el cerebro convierte una idea musical en el movimiento de los dedos cuando tocamos el piano, así como que, cuando tocamos a dúo, nuestros cerebros comparten una misma longitud de onda.
    MPS/T21