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La pérdida de biodiversidad marina es más severa y compleja de lo estimado, señala un estudio

La pérdida de biodiversidad marina causada por el cambio climático sería el resultado de una combinación del aumento de temperaturas y de la depredación, y podría ser más severa de lo que hasta ahora se había previsto. Esto es lo que revela un estudio realizado por especialistas de la Universidad de British Columbia, en Canadá, en el que se examinó la respuesta de percebes de costa y de mejillones a los efectos combinados del calentamiento y de la predación, por parte de estrellas de mar. El análisis fue realizado desde la fría costa oeste de la Isla de Vancouver, en Canadá, y hasta las cálidas costas de las Islas de San Juan, en Estados Unidos, donde la temperatura del agua ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Los resultados demostraron que, en los lugares más fríos, los mejillones y los percebes pueden seguir viviendo a niveles más altos, alejados de sus depredadores. Sin embargo, a medida que la temperatura aumenta, estas especies se ven obligadas a descender para ocupar niveles más bajos dentro del agua, lo que las sitúa a la misma altura que las estrellas de mar. Este hecho ha ocasionado la pérdida de un 51% de los yacimientos de los mejillones en general. A nivel local, algunos de los bancos incluso han desaparecido completamente. Este hallazgo demuestra que causas combinadas podrían propiciar una extinción amplia de animales y plantas y que el calentamiento global no tiene efecto sólo en especies aisladas, sino que puede alterar las interacciones entre especies y, por tanto, producir cambios inesperados en los lugares donde las especies pueden vivir, en las estructuras de las comunidades y en la diversidad de éstas, explican los autores del estudio.

RedacciónT21

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