Tendencias21
Se confirma que la contaminación provoca mutaciones genéticas

Se confirma que la contaminación provoca mutaciones genéticas

Una nueva investigación ha venido a confirmar la vieja sospecha de que la contaminación provoca cambios en el patrimonio genético de algunas especies. En el caso de los ratones, los cambios observados son hasta dos veces más frecuentes en ratones urbanos que en los rurales. Una clara advertencia para los núcleos humanos en entornos industriales. Por Raúl Morales.

Se confirma que la contaminación provoca mutaciones genéticas

La polución industrial provoca mutaciones genéticas en algunas especies, según ha comprobado un equipo de científicos que así lo cuentan en los Proceedings de la Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos PNAS.

La investigación se basó en las acerías que existen en la región canadiense de los Grandes Lagos, que liberan a diario diferentes componentes químicos a la naturaleza.

Según los investigadores, las acerías utilizan cantidades enormes de carbón y emiten centenares de compuestos químicos, muchos de los cuales podrían afectar al patromonio genético de las especies.

Para llevar a cabo sus trabajos, los científicos utilizaron dos grupos de ratones. Uno de los grupos estaba localizado a un kilómetro de la fuente industrial de la contaminación y el otro a treinta kilómetros, en un entorno rural limpio.

Tres meses

El primero de los grupos, de veinte individuos, estuvo expuesto a la contaminación industrial durante tres meses, entre septiembre y noviembre.

A continuación fueron apareados y los científicos descubrieron que las mutaciones genéticas son entre 1,5 y dos veces más numerosas entre los ratones contaminados que entre los sanos.

Los investigadores aclaran que no han detectado cambios genéticos específicos porque eso habría requerido un trabajo mucho más extenso y caro, sino que han apreciado indicios de mutaciones que en el campo científico se consideran suficientes para llegar a las conclusiones que manifiestan.

Otro dato sorprendente es que las mutaciones genéticas apreciadas habían sido heredadas de los padres, no de las madres, lo que les lleva a preguntarse si el predominio de hombres en los entornos industriales puede ampliar las posibles mutaciones genéticas en sus descendientes.

Generaciones futuras

Los investigadores llaman la atención sobre los efectos nocivos de la contaminación sobre la salud no sólo de las generaciones actuales, sino también de las futuras.

El trabajo realizado sobre los ratones confirma lo que ya se había comprobado también con la gaviota plateada, que anida en la región de los Grandes Lagos.

En los años 60 y 70, diversas investigaciones demostraron que estas gaviotas tenían problemas para la reproducción, como muerte precoz de los embriones y anormales comportamientos durante la incubación, entre otros síntomas. Los científicos creían que las importantes concentraciones de organoclorados explican estas anomalías.

Más recientemente, se ha podido comprobar sin embargo que algunos componentes aromáticos como el benceno, que se liberan frecuentemente en las acerías, muy cerca de los lugares de anidamiento, originan también frecuentes mutaciones del patrimonio genético de las gaviotas. Las aves que viven lejos de los núcleos industriales no manifiestan estos cambios.

Seria advertencia humana

Estos descubrimientos constituyen una seria advertencia también para la población humana, que por efecto de la contaminación puede adquirir mutaciones genéticas que pueden manifestarse a través de las siguientes generaciones.

Por ello, los investigadores recomiendan a las personas que viven y trabajan en entornos contaminantes, que aumenten los controles para detectar posibles cambios genéticos que puedan afectar negativamente a sus descendientes.

“Nuestros trabajos sugieren que hay una necesidad urgente de investigar las consecuencias genéticas asociadas a la exposición a la contaminación química con la inhalación del aire urbano e industrial,» señalan los investigadores.

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • El cerebro es como una máquina del tiempo 6 febrero, 2022
    El cerebro actualiza cada 15 segundos la información que procede de los ojos para que podamos gestionar la vida cotidiana sin que caigamos en alucinaciones. Es como una máquina del tiempo que nos proporciona estabilidad visual.
    Redacción T21
  • Las ardillas tienen el secreto de los viajes al espacio profundo 5 febrero, 2022
    La pérdida de masa muscular que sufren los astronautas en el entorno de gravedad cero del espacio se puede subsanar replicando el mecanismo natural que usan las ardillas para hibernar y despertarse meses después en perfecto estado físico.
    Redacción T21
  • Las primeras células se agruparon de forma autónoma, tanto en la Tierra como en Marte 4 febrero, 2022
    La formación autónoma de poblaciones de protocélulas o células primitivas, utilizando la energía presente en superficies naturales, podría haber sido el punto de partida de una ruta que habría culminado en la transformación de entidades no vivas en organismos vivos, según un nuevo estudio. 
    Pablo Javier Piacente
  • El agua de la Tierra existía antes que surgiera nuestro planeta 4 febrero, 2022
    La composición química del agua que hoy disfrutamos en la Tierra y que es primordial para la vida existía desde mucho antes de la formación de nuestro planeta: se conformó gracias a depósitos de gas que incluían vapor de agua, en los primeros 200.000 años del Sistema Solar.
    Pablo Javier Piacente
  • ¿Existe un mundo paralelo oculto? Un experimento con neutrones parece sugerirlo 4 febrero, 2022
    Un experimento desarrollado con neutrones en el reactor nuclear de Grenoble ha descubierto nuevos indicios de que las partículas que desaparecen inexplicablemente podrían haber emigrado a un universo paralelo. Y pueden volver al nuestro.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Las lunas podrían ser la clave para que los planetas alberguen vida 3 febrero, 2022
    Las lunas podrían ser un elemento crucial para que un planeta tenga la capacidad de albergar vida: según un nuevo estudio, los satélites naturales deben ser grandes en proporción al tamaño del planeta anfitrión, para que las posibilidades de hallar vida se incrementen.
    Pablo Javier Piacente
  • El Sol produce grietas en la magnetosfera de la Tierra 3 febrero, 2022
    El campo magnético de la Tierra o magnetosfera nos protege del viento solar y de los efectos perjudiciales del clima espacial, pero no siempre ofrece una protección completa. Un mecanismo en la magnetosfera permite que las partículas solares se deslicen a través de esta primera línea de defensa, generando un proceso que puede debilitar ciertas […]
    Pablo Javier Piacente
  • El grafeno sirve para generar materia y antimateria a partir del vacío 3 febrero, 2022
    El grafeno puede utilizarse para imitar la producción de partículas y antipartículas que se produce en el vacío que rodea a las estrellas de neutrones. Genera electrones supralumínicos que proporcionan una corriente eléctrica superior a la permitida por la física cuántica de la materia condensada.
    Redacción T21
  • Muchos exoplanetas similares a la Tierra pueden tener vida 3 febrero, 2022
    Una investigación ha descubierto que muchos de los 1.500 exoplanetas similares a la Tierra que han sido identificados pueden tener poderosos campos magnéticos que los protegen de la radiación cósmica y favorecen las condiciones para la vida.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Las bacterias intestinales practican sexo para obtener vitamina B12 2 febrero, 2022
    Se sabía que las bacterias intestinales necesitan vitamina B12, pero una nueva investigación muestra que estas bacterias transfieren genes a través del "sexo" para adquirir sus vitaminas. Los microbios intestinales beneficiosos comparten la capacidad de adquirir este preciado recurso entre sí a través de un proceso llamado "sexo bacteriano".
    Pablo Javier Piacente