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La inmigración cambia la geografía religiosa de Estados Unidos

La encuesta ARIS 2008 (American Religious Identification Survey), realizada por el Program on Public Values del Trinity College de Estados Unidos, señala que la población norteamericana de fe católica se ha ido trasladando del área noreste del país hacia la región suroeste, mientras que la población secular continúa ganando fuerza en todas las regiones del país.

Según dicha encuesta, la reducción del catolicismo en el noreste resulta sorprendente y tiene su origen en la inmigración latinoamericana y en el aumento de la población hispana. Hoy día, California tiene más católicos que Nueva Inglaterra, señala el estudio.

ARIS 2008 es la tercera de una serie de encuestas nacionales llevadas a cabo con adultos de los 48 estados de EEUU, y se desarrolló entre febrero y noviembre de 2008. Las anteriores encuestas de la serie se realizaron en 1990 y en 2001.

Rechazo a la religión organizada

Con un total de 54.461 entrevistas, ARIS 2008 presenta un margen de error del 0,5%, y es la única encuesta que proporciona un perfil completo de los cambios de la identificación religiosa de los estadounidenses durante la pasada generación.

Los datos que se desprenden de ella señalan que la identificación religiosa de los estadounidenses ahora mismo es predominantemente cristiana, a pesar de que se ha constatado una reducción en el número de cristianos con respecto a los datos registrados en las encuestas anteriores.

Así, en el año 1990, el 86% de los adultos estadounidenses encuestados se identificaron como cristianos, y en 2008 ese porcentaje ha bajado al 76%.

Esta reducción parece haber afectado sobre todo al protestantismo, puesto que la encuesta señala que ha sido el número de los miembros de las iglesias y denominaciones históricas protestantes el que ha sufrido una reducción más precipitada, mientras que los cristianos sin denominación específica han aumentado, especialmente desde 2001.

De hecho, señala la encuesta, el reto al cristianismo que se está dando en Estados Unidos actualmente no procede de otras religiones, sino del rechazo cada vez más extendido hacia cualquier forma de religión organizada.

Dioses personales

Así, aunque la encuesta ha revelado que el 34% de los adultos estadounidenses se consideran cristianos «evangélicos» o «vueltos a nacer», también presenta evidencias de que la población norteamericana se está haciendo cada vez menos religiosa.

Indicadores de la erosión de la afiliación religiosa son, por ejemplo, los siguientes datos: uno de cada cinco estadounidenses no indicó ninguna preferencia religiosa, y el 27% de ellos respondió que no espera un funeral religioso al morir.

Sin embargo, parece que la cada vez más extendida ausencia de afiliación religiosa no exime de mantener ciertas creencias, según las respuestas de los encuestados.

En 2008, el 70% de éstos afirmó creer en un «dios personal», alrededor del 12% se definió como ateo o agnóstico, y el otro 12% se declaró deísta (es decir, que cree en un gran poder pero no en un dios personal).

Transformación de la geografía religiosa

La geografía religiosa de los Estados Unidos se ha transformado desde 1990 como consecuencia de los cambios religiosos y de la llegada de inmigración latina. Ambos elementos han cambiado profundamente el perfil religioso de algunos estados y regiones, señala la encuesta.

Por ejemplo, entre 1990 y 2008, el porcentaje de católicos en Nueva Inglaterra se redujo del 50% al 36%, mientras que en Nueva York descendió del 44% al 37%. En California, en cambio, aumentó en el mismo periodo el porcentaje de católicos del 29% al 37%, y en Texas del 23% al 32%.

A modo de conclusión, revisando el periodo entre 1990 y 2008, los cambios en la identificación religiosa durante la primera década del siglo XXI han sido moderados, si se comparan con los producidos en la década de 1990, que fue un periodo de cambios significativos en la composición religiosa de los Estados Unidos.

Integración religiosa en Europa y España

Los resultados de la encuesta ARIS 2008 vuelven a señalar la importancia de la inmigración en la estructuración religiosa de cualquier país. Análisis referidos a Europa, como el publicado por la revista Revista CIDOB d’Afers Internacionals en 2007 bajo el título Dimensiones del pluralismo religioso, señalan que durante las últimas cuatro décadas, la sociedad estadounidense y la europea occidental se han convertido en las principales destinatarias de los nuevos flujos migratorios globales.

Y una de las consecuencias más significativas de toda esta inmigración ha sido el espectacular crecimiento de la diversidad religiosa a ambos lados del Atlántico. Sin embargo, Europa y Estados Unidos no se han adaptado igual a las nuevas religiones inmigrantes, afirma este estudio.

Así, mientras que en Estados Unidos éstas han contribuido a una mayor expansión del pluralismo religioso americano, ya de por sí muy dinámico, en Europa las religiones inmigrantes presentan un gran desafío, sobre todo, a las recientes tendencias europeas de secularización drástica.

En España, la integración religiosa también se va reflejando en algunos datos. El pasado mes de febrero, por ejemplo, el Ministerio del Interior publicaba los resultados de una encuesta llevada a cabo con musulmanes que viven en nuestro país.

En ella, sólo el 17% de los encuestados afirmó encontrarse con obstáculos en España para practicar su religión, frente al 80% que señaló no encontrar obstáculo alguno.