Tendencias21

Descubren dos nuevas estrategias de tratamiento de la psoriasis

Un grupo de investigadores liderado por Erwin Wagner, director del Programa de Biología Celular del Cáncer Fundación BBVA–CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas), ha utilizado un ratón modificado genéticamente con síntomas muy similares a los de la psoriasis para estudiar mecanismos moleculares que subyacen al desarrollo de esta enfermedad, y ha descubierto dos posibles vías de tratamiento del todo nuevas que no parecen tener efectos secundarios en dichos animales. La última generación de fármacos desarrollados contra la psoriasis, las terapias apodadas biológicas, se consideran un gran avance, pero se aplican solo durante periodos limitados por lo grave de sus efectos secundarios -pueden generar desde otras formas de psoriasis, a tuberculosis o leucemia-. En uno de los trabajos se demuestra que bloqueando una proteína llamada S100A9 los síntomas de la enfermedad desaparecen. En la otra publicación muestran que esto también sucede si se actúa sobre un ARN no codificante, el micro ARN miR-21. Descubiertos hace apenas dos décadas, y sin que se conozca aún en detalle su función ni su papel en enfermedades, los microRNAs son fragmentos pequeños de ácido nucleico que no se traducen a proteínas, pero aún así regulan la expresión de otros genes. Juan Guinea-Viniegra, del grupo de Wagner, afirma que bloquear miR-21 podría ofrecer ventajas sobre los actuales tratamientos ya que la eficacia obtenida es la misma, pero los efectos secundarios probablemente reducidos. Que las dos investigaciones apunten a dianas del todo distintas revela lo complejo y heterogéneo de la psoriasis, una enfermedad en la que intervienen multitud de factores (epi)genéticos y ambientales, y para la que hasta hace poco no existían modelos animales. Se sabe que en cada paciente puede haber decenas de genes distintos mutados o alterados, por lo que no es nada fácil poner orden en ese bosque de alteraciones e identificar cuáles son las que desencadenan las demás y están por tanto en la raíz del problema.

RedacciónT21

RedacciónT21