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El ajedrez ejercita la inteligencia cognitiva y la emocional

El periodista (y Maestro de la Federación Internacional de Ajedrez) Leontxo García analiza en su último libo (Editorial Crítica, Colección Drakontos, 2013) la relación entre el deporte más cerebral y la ciencia. En una entrevista con SINC explica, entre otras cosas, que las mujeres juegan en general menos y peor que los hombres por varios factores, como la educación, pero también por las hormona: "Cuando llega a la pubertad, la testosterona hace a los chicos ser muy competitivos. En cambio, el cerebro de las niñas se llena de estrógenos, que las incitan a ampliar sus redes sociales. Más tarde eso cambia, pero en ajedrez la edad de los 12 a los 18 es crucial para la alta competición. Las mujeres tienen tanta capacidad o más que los hombres para jugar bien al ajedrez, pero no les interesa". El ajedrez enfocado como una herramienta pedagógica para aprender a pensar, "sin duda te hace más inteligente. El mundo del ajedrez no ha comprendido la importancia de ganarse al mundo científico publicando en revistas de prestigio", lamenta. Los últimos estudios dicen que los ajedrecistas utilizan más ciertas partes del cerebro que el resto de la gente, y que los ajedrecistas, cuando están concentrados en el análisis de una posición, son capaces de reducir al mínimo las funciones básicas del cerebro para centrarse en la partida. También habla de las ventajas para los niños, que mejoran su rendimiento académico. Un estudió mostró que tres horas de clase de matemáticas más una de ajedrez fueron más eficaces que cuatro horas de matemáticas, de cara a aprender las propias matemáticas. "El ajedrez es asignatura obligatoria en más de cien colegios españoles y optativa en más de mil". Además de mejorar la inteligencia cognitiva pura, mejora la emocional, añade otro estudio. El ajedrez tiene otras ventajas en la salud, como retrasar el alzhéimer "unos ocho años respecto al resto de la gente". García niega que haya muchos ajedrecistas "locos", como se cree popularmente, aunque tampoco sean "normales": "Un ajedrecista de alto nivel y una persona que consuma seis horas de telebasura diaria probablemente serán muy distintos". El doping no funciona en el ajedrez, señala en la entrevista, puesto que hay momentos durante una partida en la que hace falta tomar decisiones rápidas y estar muy estimulado, mientras que en las primeras horas conviene estar más tranquilo para planificar mejor. "Se podría hacer un combo de drogas, pero eso es muy difícil desde el punto de vista técnico y además una partida no siempre transcurre de la misma manera. Además, si todas las drogas tienen efectos secundarios, mezcladas se multiplican".

RedacciónT21

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