Tendencias21

El hombre colonizó Madeira 400 años antes de lo que se creía

Cuatro siglos antes de la colonización portuguesa, el hombre podría haber pisado la isla de Madeira. Así se desprende de un trabajo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que se basa en la datación de huesos antiguos de ratón hallados en un yacimiento fosilífero de Ponta de São Lourenço. Los ratones domésticos habrían llegado a la isla antes del año 1036, muy probablemente transportados en un barco. El artículo sugiere que la introducción de esta especie habría desembocado en una catástrofe ecológica. Hasta ahora se había documentado la llegada del hombre a (el nombre colectivo que reciben cinco archipiélagos cercanos a África, entre ellos Madeira) en dos oleadas sucesivas: una aborigen, limitada a las Islas Canarias hace dos milenios, y otra colonial, desde el siglo XIV en adelante, que se produjo en todas las islas de los archipiélagos. De acuerdo con los datos históricos, los portugueses tomaron posesión de Madeira oficialmente en 1419. El equipo de investigadores ha datado una muestra de huesos de ratones entre el año 900 y 1030. Las poblaciones actuales de ratón doméstico de Madeira muestran similitudes en el ADN mitocondrial con las de Escandinavia y el norte de Alemania, pero no con las de Portugal. Eso da pie a pensar que fueron los vikingos los que llevaron el ratón a la isla. No obstante, es una conclusión que debe ser ratificada con nuevos estudios de los fósiles, ya que hasta la fecha no hay referencias históricas de viajes vikingos a Macaronesia, explica el investigador del CSIC Josep Antoni Alcover, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (mixto del CSIC y la Universidad de las Islas Baleares). Además, la llegada del hombre habría desencadenado la extinción de especies endémicas de aves en el archipiélago de Madeira (formado por Madeira y Porto Santo) 400 años de lo que se creía hasta ahora. La población de ratones habría alcanzado una alta densidad debido a su potencial reproductivo y a la ausencia de ratas. Su actividad depredadora se habría centrado en los huevos y pollos de pequeñas y medianas aves, como las codornices. Al menos dos terceras partes de las aves endémicas y dos especies no endémicas se extinguieron.

RedacciónT21

RedacciónT21