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Estudio con ratones demuestra efecto negativo y duradero de los sedantes en recién nacidos

Científicos de la Charité-Universitätsmedizin de Berlín han presentado, a partir del estudio de los cerebros de ratones recién nacidos, nuevas evidencias de que los sedantes utilizados hoy día en obstetricia y pediatría pueden provocar efectos negativos, profundos y duraderos en los cerebros infantiles, incluso cuando la exposición a dichos sedantes sea mínima. Los científicos señalan que estos efectos se deben al delicado estado de desarrollo del sistema nervioso de los recién nacidos, y alertan de que se debe tener la máxima precaución al suministrar sedantes, anestésicos o anticonvulsivos a mujeres embarazadas o niños. Los investigadores trataron a ratones de seis días de vida con dosis del anticonvulsivo dizocilpina y con un fenobarbitúrico activador del receptor GABA (que es el principal neurotransmisor inhibitorio cerebral). Posteriormente analizaron los cambios en la expresión proteíca del cerebro. Los resultados demostraron que se produjeron cambios en la corteza cerebral (que controla la memoria, el pensamiento, la conciencia y el lenguaje) de los ratones, y que estos cambios persistieron después de 24 horas, una semana y un mes. Sin embargo, dosis iguales de medicamentos suministradas a ratones adultos no produjeron estos mismos cambios.

RedacciónT21

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