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Los abejorros también sufren fallos de memoria

Un nuevo estudio muestra que los abejorros pueden ser testigos poco fiables, igual que los humanos. Se trata del primer estudio que explora los recuerdos falsos en animales no humanos, aseguran los investigadores. "Hemos descubierto que los trazos de memoria correspondientes a dos estímulos distintos pueden combinarse en la mente del animal", explica Lars Chittka, de la Universidad Queen Mary de Londres. Los abejorros son animales bastante inteligentes. Las abejas pueden recordar los patrones, colores y aromas de diferentes tipos de flores. También pueden desplazarse a esas flores y de vuelta a casa a través de largas distancias. La mayoría de las veces que la gente estudia la memoria en animales, los errores en el rendimiento se atribuyen a que no pudieron aprender la tarea o a que la aprendieron y luego se olvidaron. Pero Chittka y su colega Kathryn Hunt se preguntaron: ¿Y si los animales pueden experimentar un tipo más interesante de falta de memoria? Para averiguarlo, entrenaron a abejorros a esperar una recompensa cuando visitaban una flor artificial de color amarillo liso, seguida de una con anillos de color blanco y negro o viceversa. Durante las pruebas posteriores, a las abejas se les dio a elegir entre tres tipos de flores. Dos de ellas eran la amarilla y la de anillos blancos y negros que habían visto antes. El tercer tipo de flor tenía anillos amarillos y blancos, una versión mixta de las otros dos. Minutos después del entrenamiento, las abejas mostraban una clara preferencia por la flor que más recientemente les había recompensado. Uno o tres días más tarde, sin embargo, la cosa cambiaba. Las abejas mostraban la misma preferencia mostrada en las pruebas anteriores, pero a medida que avanzaba el día, parecían estar confundidas. La mitad del tiempo, empezaban eligiendo la flor con anillos amarillos, a pesar de que en realidad nunca habían visto una en su entrenamiento. Chittka y Hunt creen que, como en los humanos, estos recuerdos falsos, no son simplemente "errores en el sistema", sino más bien los efectos secundarios de un sistema de memoria adaptativa que funciona bastante bien. De hecho, el equipo de Chittka descubrió recientemente que las personas que son particularmente buenas en aprender reglas para clasificar objetos también son especialmente propensas a estas ilusiones de memoria. "No hay duda de que la capacidad de extraer patrones y puntos en común de lo que ocurre en nuestro entorno es adaptativa y puede ayudarnos en situaciones nuevas", explica Chittka. "Pero estas habilidades pueden obtenerse a cambio de no recordar todos los detalles correctamente". En las abejas, con su limitada capacidad cerebral, la presión para "economizar" almacenando características generales de una clase de objetos en lugar de cada objeto individual podría ser aún más intensa".

RedacciónT21

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