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Tres técnicas combinadas desentrañan un cuadro de Rembrandt

Un estudio realizado sobre un cuadro de Rembrandt van Rijn con técnicas de escaneo digital ha demostrado que el uso combinado de tres técnicas de imagen proporciona una valiosa información complementaria sobre lo que hay detrás de la compleja creación, paso a paso, de esta obra de arte. El estudio ha sido dirigido por Matthias Alfeld, de la Universidad de Amberes, en Bélgica. La pintura al óleo de Rembrandt data de 1647 y está expuesta en Berlín. La pintura contiene una cantidad considerable de cambios del artista, los llamados (del italiano ) por debajo de la composición actual. Esto se reveló en la década de 1930 cuando se realizó la primera sobre él. Más detalles ocultos sobre los cambios realizados con pigmentos distintos del albayalde (blanco de plomo) se descubrieron cuando la pintura fue investigada en 1994, mediante . El equipo de Alfeld eligió investigar , no sólo por sus claramente visibles, sino también debido a su pequeño tamaño. Las exploraciones con la novedosa pudieron hacerse en un solo día utilizando un escáner propio del museo de Berlín. Éstas se compararon después con las imágenes radiográficas existentes de la pintura. Las tres técnicas revelan cambios considerables en la pintura. Las imágenes adquiridas por las exploraciones de fluorescencia de rayos X son las más fáciles de interpretar. Esto es porque la mayoría de los elementos individuales están claramente separados. Sin embargo, sólo se pueden utilizar para detectar el pigmento en la superficie de una pintura y no en las capas sub-superficiales. La autorradiografía es una herramienta muy adecuada para estudiar pigmentos tales como el carbón animal, el esmalte y el bermellón, pero no para el calcio, el hierro y el plomo. También es el único método capaz de visualizar el fósforo, presente en el carbón animal, en las capas inferiores. Con la radiografía de rayos X y la autorradiografía se pueden discernir las pinceladas individuales.

RedacciónT21

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