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Un aparato determina el estado de salud de cada persona, a través de su aliento

Los fluidos corporales contienen gran cantidad de información sobre el estado de salud de una persona. Los médicos ordenan análisis rutinarios de sangre y orina con el fin de buscar enfermedades infecciosas y metabólicas, para diagnosticar el cáncer y la insuficiencia de algún órgano, y para verificar si la dosis de medicación es la adecuada. Investigadores de la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich y del Hospital Universitario de Zurich proponen ahora extender este tipo de análisis a la respiración. Los científicos han desarrollado un instrumento de medida basado en un principio de la medicina tradicional china, que deduce conclusiones sobre la salud de un paciente basándose en el olor del aliento exhalado. También se sabe que los perros entrenados y las ratas pueden distinguir el olor del aliento de personas que sufren de ciertas variantes de cáncer. En estos casos, se analiza todo el olor del aliento exhalado por el paciente, lo que puede dar lugar a sesgos. El aparato intenta eliminar esos sesgos analizando el aliento componente a componente. Los investigadores han descubierto que cada persona tiene una "huella respiratoria" particular. Además, esa huella se mantiene constante. El siguiente paso es reconocer patrones característicos de las enfermedades. Los científicos creen que sus posibilidades de encontrar biomarcadores característicos en el aliento exhalado de los pacientes son mayores con las enfermedades pulmonares, por lo que se están centrando en estos trastornos. En el futuro, esperan extender su metodología a otros grupos de enfermedades. En comparación con el análisis de sangre u orina, este enfoque tiene la ventaja de que la "huella del aliento" está disponible unos segundos después de la entrega de la muestra. Otra ventaja es que no es invasivo, es decir, no hay necesidad de pinchar al paciente con una aguja. "Nuestro objetivo es desarrollar el análisis hasta que sea competitivo con los análisis de sangre y orina", dice Malcolm Kohler, profesor del Hospital Universitario de Zurich, y uno de los co-autores del estudio.

RedacciónT21

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