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El CSIC crea una fábrica de ingredientes que mejoran las propiedades de los alimentos

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han presenciado cómo uno de sus laboratorios más singulares ve la luz. La planta piloto Novalindus ha sido inaugurada en el Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (de titularidad compartida por el CSIC y la UAM). Sus 500 metros cuadrados albergan una serie de instalaciones que persiguen la producción de ingredientes bioactivos que mejoren las propiedades de los alimentos. Algunos componentes naturales de alimentos y plantas presentan propiedades beneficiosas para la salud. Novalindus ha sido diseñada, por tanto, con el objetivo de obtener y estudiar estos componentes y acoger los procesos productivos necesarios para comprobar su eficacia, disponibilidad y seguridad antes de su incorporación a un posible alimento funcional. Elena Ibáñez, investigadora del CSIC en dicho centro y codirectora de la plataforma Novalindus, explica: Las instalaciones para hacer pruebas in vitro o in vivo son más comunes; en Novalindus, además, tenemos equipamiento para la producción semiindustrial de nuevos ingredientes bioactivos. Para Ibáñez, este es el rasgo más singular de la planta y el que la diferencia de otras con objetivos similares. Una vez se ha comprobado científicamente la eficacia de los componentes es el momento de llevar a cabo su producción a mayor escala para que puedan ser comercializados. Novalindus recibe su nombre de InNOVación para la INDUStria ALimentaria y está enfocada para que pueda ser empleada por otros organismos de investigación nacionales e internacionales así como por empresas privadas que requieran el uso de las instalaciones que alberga.

RedacciónT21

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