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Las deformaciones de una obra de arte permiten identificarla y protegerla

Una tecnología basada en la holografía, que consiste en la medición de deformaciones mecánicas, como distintivo propio de cada obra de arte, acaba de ser adoptada por el proyecto Syddarta, financiado por la UE, que tiene como objetivo desarrollar un prototipo para monitorizar el deterioro de las obras de arte y otros objetos del patrimonio. Se basa en una técnica óptica por la que se obtienen imágenes hiperespectrales al tiempo que se escanea el perfil 3D del objeto. La tecnología original se deriva de Multiencode, otro proyecto de investigación financiado por la UE, que llevó al desarrollo de un dispositivo portátil denominado Sistema de Detección de Impacto, que utiliza luz láser. Puede rastrear efectos como el envejecimiento, el efecto de la exposición al medio ambiente, las intervenciones de restauración, y el transporte. Por lo tanto, puede identificar una obra original a partir de sus características únicas. Sin embargo, la tecnología aún no está disponible al público, por motivos de patentes y propiedad intelectual, aunque el objetivo es comercializarlo. El aparato debe ser utilizado, según los investigadores, por expertos en conservación que sean capaces de interpretar correctamente la información recibida. La tecnología ya ha encontrado aplicación en el sector aeronáutico a través de otro proyecto financiado por la UE llamado Fantom, en el cual se buscan deformaciones en los aviones.

RedacciónT21

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