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Los secretos del nácar permitirán regenerar los huesos humanos

Investigadores de la Universidad de Granada, del CSIC y de la Universidad de Aveiro en Portugal han descifrado el mecanismo de crecimiento del nácar de los gasterópodos (clase más extensa de moluscos), lo que abre la puerta a la reproducción artificial de este material en laboratorios. La finalidad: usar el nácar sintético en biomedicina, con aplicaciones como la regeneración de huesos humanos. Muchos moluscos tienen las superficies internas de sus conchas cubiertas con una capa iridiscente de nácar, que les confiere una enorme resistencia a la fractura. Si se pudiera reproducir artificialmente este material natural, sus aplicaciones serían múltiples e importantes, aseguran los expertos. Los científicos han descubierto que el nácar de los gasterópodos crece formando torres, a modo de pilas de monedas, formadas por tabletas del mineral aragonito. Estas tabletas, a su vez, se encuentran separadas por membranas de polisacárido y proteínas, de la misma manera que los ladrillos de las paredes están unidos y separados por el cemento. Asimismo, los investigadores han constatado que este crecimiento en torres se debe a que el nácar está limitado por una membrana que lo cubre y lo protege del agua marina cuando el animal se retrae hacia el interior de la concha, al verse amenazado. Esta membrana superficial, que debe realizar diversas tareas para permitir que el nácar crezca por debajo de ella, es una estructura maravillosamente compleja que, una vez conocida y analizada, habrá que intentar imitar.

RedacciónT21

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