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Supermán es árabe

Acerca de Dios, el matrimonio, los machos y otros inventos desastrosos

Supermán es árabe

Ficha Técnica
 
Título: Supermán es árabe
Autora: Joumana Haddad
Edita:
Vaso Roto Ediciones. Madrid. Primera edición, febrero de 2014
Traducción: Jeannette L. Clariond y Giampeiero Bucci
Materia: Prosa y Poesía
Número de páginas: 208
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-15168-94-2
PVP: 16 €
 

Siendo niña, cuenta Joumana Haddad, en una tarde de aburrimiento, buscando la forma de librarse del tedio, se tropieza con las revistas de Supermán y se enamora de Clark Kent al que descubre como tímido, torpe, honrado, dulce y de buenos modales. Paralelamente, sintió profundo malestar y angustia cuando, despojado de su atuendo cotidiano, el “atractivo ser humano” se transformaba en Supermán. ¿Cuál sería el origen de ese rechazo?
 
Mucho, mucho tiempo después, dice la autora, comprendí de repente que este mundo (y las mujeres en él) no necesita “hombres hechos de acero”. “Necesita hombres auténticos. Auténticos, sí: con sus torpezas, sus temores, sus defectos, sus errores y sus debilidades. Hombres de verdad, sin identidad secreta. Hombres verdaderos que no crean que pueden ver más lejos que tú, u oír con  más precisión que tú, correr más rápidamente que tú y, lo que es peor aún, pensar mejor que tú. Hombres verdaderos que no necesiten ponerse una prenda azul ajustada y una capa roja (grotesca metáfora de la virilidad) para sentirse poderosos. Hombres verdaderos que no se crean invencibles. Hombres verdaderos que no escondan su verdadera personalidad a tus ojos (y tampoco a los suyos). Hombres verdaderos que no tengan vergüenza de pedir ayuda cuando la necesiten. Hombres verdaderos orgullosos de ser apoyados por ti,  tanto como lo estarían de apoyarte. Hombres verdaderos que no se identifiquen con la dimensión de su pene y lo ancho y largo de su pelo en pecho. Hombres verdaderos que no se clasifiquen según sus hazañas sexuales. Hombres verdaderos que no se clasifiquen según su cuenta bancaria. Hombres verdaderos que sepan escucharte con atención, en lugar de intentar salvarte con arrogancia. Hombres verdaderos que no se sientan humillados y castrados si de vez en cuando no logran tener una erección. Hombres verdaderos que discutan contigo sobre la mejor solución a los problemas comunes, en lugar de decir con arrogancia: “Déjamelo a mí, yo lo soluciono”. Hombres verdaderos que te consideren compañera, y no víctima/cometido/trofeo. Hombres verdaderos que compartan contigo sus problemas y sus penas, en lugar de insistir en solucionarlos por su cuenta. Hombres verdaderos que, en pocas palabras, no sientan pena en el instante de preguntar por el camino correcto, en lugar de afirmar que ya lo conocen (frecuentemente al precio de perderse).”
 
Superman es árabe no pretende ser un manifiesto contra los hombres en general, ni tampoco un manifiesto contra los hombres árabes en particular, nos dice Joumana Haddad en este libro que reúne poesía, prosa y entrevistas. Con la sensibilidad y la agudeza que caracterizan a la escritora, no hay en estas páginas ningún ataque a los hombres; más bien, la visión que las recorre es la de una mujer plena en busca de «un hombre verdadero» para contraponerlo al Superman que ha inhibido una dimensión de su naturaleza y sigue impidiendo el establecimiento de una relación real entre la mujer y el hombre.
 

Selección de dos de los poemas de esta obra
 

Volver a empezar
 
Estoy cansada de ser una buena chica.
Sé mi manzana prohibida.
Déjame encajar mis dientes en tus muslos,
deja que tu sangre escurra en mi mentón
para que me echen
una vez más
del paraíso.
 
Estoy cansada de ser una mala chica.
Toma mis lujuriosos labios
toma mis húmedos labios
y devuélveme ese último momento de inocencia
justo antes del pecado original
para que podamos hacerlo de nuevo
como si fuera la primera vez.
 

Quietos
 
Quiero crear para nosotros un mundo paralelo
sin ansiedades que matan;
sin ilusiones, sin remordimientos,
sin fantasías frustradas;
sin deseos ocultos, sin equipos de supervivencia;
sin sospechas y además sin certezas.
 
Un mundo paralelo,
sin niños llorando en la noche,
sin pagos que preocupan;
sin tontas peleas por la mañana
porque el cereal se acabó.
 
Sin arrugas tristes alrededor de la boca
Sin círculos negros alrededor del corazón;
sin estrechas cadenas alrededor del cuello,
sin “demasiado cansada para el sexo”.
 
Un mundo paralelo
sin necesidad de débiles excusas
para mentiras piadosas,
para billetes de ida
para cobardes adioses.
Sin necesidad de “tuya para siempre”
y tampoco de “sin condiciones”.
 
Un mundo imposible,
infinito como un poema sin escribir
con nosotros solamente
desnudos y abrazados
abiertos al hambre recíproca
como dos palmeras libres,
y con el tiempo suspendido sobre nosotros,
quietos.
Quietos como un retrato feliz, en su marco,
sobre un viejo escritorio de roble.
 
 
Felices para siempre
 
Érase una vez una niña que odiaba a Supermán. Sabía que solo si ella era capaz de resistirse a ser una Sherezade conciliadora y/o una superficial Lois Lane, y que solo si él era capaz de quitarse la máscara y convertirse de una vez por todas en un auténtico Clark Kent, entonces podrían vivir “felizmente”, lo que significa “de manera interesante”.
 
Así que, para convencerlo a él y a sí misma, usó el único superpoder que tenía:
 
Las Palabras.
 
Con este párrafo da la autora el Fin, a esta preciosa obra cargada del “fuego de pasión” con el que ella se reconoce haber nacido. “Fuente de su espíritu guerrero”; el que la ha motivado, la ha guiado y le ha dado fuerza para enfrentar los retos y para indignarse ante las injusticias y las faltas de humanidad que presencia.
 

 Índice
 

Érase una vez…
 
1.   ¿Por qué este libro?
2.   Cómo empezó todo (en general)
3.   Cómo empezó todo (para mí)
4.   El desastroso invento del monoteísmo
5.   El desastroso invento del pecado original
6.   El desastroso invento del machismo
7.   El desastroso invento de la guerra de los sexos
8.   El desastroso de la castidad
9.   El desastroso invento del matrimonio
10. El desastroso invento del envejecimiento
11. Las bellas voces dentro de mi

Lecturas ulteriores
Agradecimientos
Índice
 
 
 
Datos de la autora

Supermán es árabe

 
Joumana Haddad (Beirut, Líbano, 1970) es poeta, periodista, profesora universitaria y activista para los derechos de las mujeres, es internacionalmente conocida por su labor como responsable de las páginas culturales de An Nahar, el principal diario Libanés, y redactora  jefe de Jasad, revista especializada en literatura, cine y arte en lengua árabe, muy controvertida por el protagonismo del cuerpo tanto femenino como masculino en sus páginas.
 
Políglota, autora de una decena de títulos de poesía y narrativa, sus libros han sido traducidos a numerosas lenguas. En español ha publicado los poemarios El retorno de Lilith y Espejos de las fugaces (Vaso Roto, 2010), el cuento erótico Los amantes deberían llevar solo mocasines (Vaso Roto, 2011), el libro infantil Las siete vidas de Luca (Vaso Roto, 2011) y el ensayo  Yo maté a Sherezade.

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