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Los ecosistemas también tienen un “reloj biológico»

Un reciente estudio desarrollado por un grupo de científicos australianos, estadounidenses y europeos, y en el que ha participado la Universidad de Valladolid y el INIA, ha establecido que el llamado reloj biológico no es exclusivo de los seres humanos, sino que también lo tienen los ecosistemas. Este regulador interno ayudará a entender el modo en que el planeta fija el carbono atmosférico y puede mejorar los actuales modelos de intercambio de carbono. DiCYT/T21.

Los ecosistemas también tienen un “reloj biológico

Un factor genético, como el reloj biológico, regula la fotosíntesis no sólo de los árboles, sino de ecosistemas completos y, por tanto, no es sólo atributo de los seres humanos.

La formulación del concepto de reloj biológico como regulador interno de la actividad de la planta ayuda a entender el modo en que el planeta fija el carbono atmosférico y puede mejorar los actuales modelos de intercambio de carbono.

El trabajo, en el que participa Josu González Alday, colaborador del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (Universidad de Valladolid-INIA) con sede en Palencia, pone de manifiesto que, al igual que viajar a través de distintos husos horarios produce desequilibrios en el reloj interno humano (el denominado jet lag, trastornos físicos derivados de estos cambios), los ecosistemas también sufren un jet lag que se traduce en alteraciones de la fotosíntesis.

Según el estudio, que ha publicado Global Change Biology, la fotosíntesis de las plantas es un proceso íntimamente ligado a los cambios medioambientales y no tiene lugar durante la noche debido a la falta de luz.

Pero si de modo artificial, en una cámara de cultivo, se inducen unas condiciones de luz y temperatura constantes y similares a las diurnas, la planta cambia su patrón de comportamiento y no interrumpe la fotosíntesis porque considera que es de día, lo que ocurre hasta que se habitúa al nuevo emplazamiento.

Participación palentina

El equipo de investigadores internacionales que realizado este trabajo ha estado formado por las universidades de Western Sydney (Australia), de California (Estados Unidos), de Harvard (Estados Unidos) y la del Estado de Arizona State (Estados Unidos).

Asimismo, en la investigación han participado científicos de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), de la Universidad de Granada, de la Universidad de Castilla la Mancha y del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (UVA-INIA) de Palencia.

En concreto, el centro de investigación palentino ha trabajado sobre muestras obtenidas en diferentes ecosistemas (bosque tropical, sabana, chaparral, bosques de coníferas o frondosas y tundra) situados entre Alaska y el Trópico. Josu González Alday desarrolla en la actualidad su trabajo en la Universidad de Liverpool.

RedacciónT21

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