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Un avanzado telescopio buscará la Tierra 2.0 más allá del sistema solar

Un avanzado telescopio buscará la Tierra 2.0 más allá del sistema solar

El Large Ultraviolet Optical Infrared Surveyor (LUVOIR), que se lanzará en 2039, será un nuevo telescopio espacial que reemplazará al Hubble y al James Webb (JWST): es el proyecto más ambicioso que se ha ideado nunca en astronomía espacial. Su objetivo fundamental será investigar la emergencia de la vida en los sistemas planetarios situados en la vecindad del Sistema Solar.

Un nuevo telescopio espacial potenciará la búsqueda de planetas ubicados en cercanías del Sistema Solar con condiciones semejantes a la Tierra: se llamará Large Ultraviolet Optical Infrared Surveyor (LUVOIR) y continuará el trabajo de los telescopios Hubble y James Webb. Se lanzará en 2039 y será lo suficientemente poderoso como para encontrar aproximadamente 100 exoplanetas similares a la Tierra, que luego se pueden observar en detalle para buscar evidencia de vida más allá de nuestro Sistema Solar.

Los planetas similares a la Tierra que orbitan alrededor de otras estrellas son enormemente difíciles de descubrir, y además su detección está más allá de las capacidades de las misiones espaciales planificadas actualmente. Se requieren nuevas tecnologías para avanzar en ese campo, y todo indica que un telescopio espacial podría ser la llave para observar con nuevos ojos el espacio cercano al Sistema Solar, en donde se cree que existen mayores posibilidades de hallar exoplanetas con estas características.

Una tecnología única

LUVOIR estará diseñado para observar objetivos en el espectro ultravioleta, visible e infrarrojo. De esta forma, aunará la capacidad de observar en el rango ultravioleta con la obtención de imágenes de alto contraste, requeridas especialmente para la observación de exoplanetas. Gracias a esto, los astrónomos contarán con más y mejores herramientas para evaluar los entornos con mayor potencial al momento de hallar exoplanetas con condiciones de habitabilidad.

El proyecto del nuevo telescopio espacial está siendo analizado actualmente en el marco del Decadal Survey on Astronomy and Astrophysics 2020, un informe escrito por un influyente panel de astrofísicos y astrónomos. Los especialistas trabajan para brindarle el respaldo científico necesario a un nuevo e importante observatorio espacial, entre otros ambiciosos proyectos. Según una nota de prensa, algunos expertos creen que el telescopio LUVOIR podrá acercarnos a la resolución del gran enigma en torno a si estamos solos o no en el universo.

El potente telescopio tendrá la capacidad de detectar los discos extensos de las galaxias y el medio circungaláctico, además de poder caracterizar la atmósfera de un gran número de exoplanetas similares a la Tierra. También se dedicará el estudio sistemático de los exoplanetas gigantes, o a observar objetos transneptunianos en el Sistema Solar, entre otros propósitos.

Vale destacar además que LUVOIR ha sido diseñado para medir al detalle en los exoplanetas la composición atmosférica, las propiedades de la superficie y determinadas variaciones en la radiación, que pueden ser generadas por ciertos patrones atmosféricos. Los científicos creen que el nuevo telescopio espacial logrará obtener observaciones de muestras estadísticamente significativas en el amplio campo de los exoplanetas, desembocando en la realización del primer estudio sobre la probabilidad de emergencia de vida en las áreas cercanas al Sistema Solar.

Tema relacionado: Identifican exoplanetas con las mismas condiciones de vida que la Tierra.

También lunas y cometas

Por si todo esto fuera poco, en una misión que duraría al menos 10 años, el revolucionario telescopio espacial también obtendría imágenes de gran sensibilidad y resolución en el espectro ultravioleta lejano, logrando capturar fenómenos como las eyecciones de agua de lunas heladas, como por ejemplo Europa, uno de los satélites naturales de Júpiter. También podría estudiar algunos procesos relacionados con los cometas, que ampliarían el conocimiento sobre el comportamiento de los mismos.

Sin embargo, su gran objetivo será desvelar los misterios en torno a los exoplanetas terrestres, que al presentar simulitudes en tamaño y composición con la Tierra podrían llegar a tener condiciones más favorables para la vida. Por ejemplo, Próxima Centauri b es el exoplaneta de este tipo y potencialmente habitable más cercano a la Tierra que se conoce actualmente: se localiza a solamente 4,23 años luz de nuestro planeta. Se cree que pueden existir muchos mundos similares en el sector contiguo al Sistema Solar, con grandes posibilidades de ser habitables.

Foto: impresión artística de cómo podría verse el telescopio LUVOIR una vez que esté en funcionamiento. Crédito: NASA / GSFC.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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