Tendencias21

Analizan el efecto de las estructuras funerarias en la descomposición de cadáveres

Investigadores de la Universidad de Barcelona, en colaboración con científicos de otras instituciones catalanas, están desarrollando un estudio pionero en España, que consiste en analizar las diferencias esqueléticas de los cadáveres, en función del tipo de estructura funeraria en la que fueron enterradas. Los resultados de esta investigación servirán para conocer aspectos de los depósitos funerarios antiguos, tipologías y rituales funerarios, o las características y naturaleza de alteraciones ante y post-mortem de los restos. UAB/T21.

Analizan el efecto de las estructuras funerarias en la descomposición de cadáveres

Investigadores de la Unidad de Antropología Biológica de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), del Grup de Recerca de les Terres de Ponent, del laboratorio ANTROPÒLEGS.LAB, y del Institut d’Estudis Ilerdencs acaban de presentar el «Projecte Tafonòmic», una investigación científica de arqueología y antropología experimental pionera en toda España, que se está llevando a cabo en Sant Martí de Maldà, un pueblo de Lleida.

El objetivo del proyecto es analizar las diferencias esqueléticas que presentan los cuerpos, según el tipo de estructura funeraria en la que han sido inhumados.

Con este estudio, los investigadores podrán realizar aportaciones teóricas y metodológicas generales capaces de reconstruir la historia y evolución seguida por los restos inhumados con unas características y contexto determinados.

El uso de estos modelos es básico para poder conocer aspectos relacionados con el origen de los depósitos funerarios antiguos (primarios o secundarios), tipologías y rituales funerarios, o las características y naturaleza de alteraciones ante y post-mortem de los restos.

Las instalaciones donde se lleva a cabo la investigación, en las afueras del municipio leridano, permiten a los investigadores disponer de un espacio que recrea las condiciones de las tipologías funerarias básicas, que a lo largo de la historia de la humanidad se han utilizado para enterrar cuerpos.

Se trata de un espacio de unos 120 metros cuadrados donde los investigadores pueden hacer inhumaciones controlando todas las variables que comporta cada entierro, como el tipo de estructura funeraria, la posición y características del cuerpo que se entierra, el día de la inhumación, los datos climáticos y los elementos que acompañan los restos.

Veintiséis inhumaciones de cerdos

Hasta ahora, se han realizado un total de 26 inhumaciones de cerdos (Sus scrofa domestica), que fueron enterrados en varias estructuras funerarias individuales.

Si bien la experiencia pretende comparar el estado de los restos en la fase esquelética, según como se haya producido la descomposición del cuerpo (espacio vacío versus espacio relleno), se ha jugado con diferentes variables controladas, como son la edad del animal, el sexo, las patologías y la causa de su muerte.

En algunos casos, el entierro se ha realizado con cal y en otros se ha envuelto el animal con una tela de algodón, para estudiar la incidencia de la ropa.

La hipótesis de partida de los investigadores es que ejemplares de características muy similares y enterrados con la misma posición pero en estructuras funerarias de tipología diferente mostrarán diferencias esqueléticas en el momento de su exhumación.

A finales de marzo, se realizó la última inhumación y a lo largo del mes de abril se han acabado los trabajos de adecuación de las instalaciones, dando así por acabada la primera fase del proyecto.

De aquí a unos dos años, los investigadores valorarán la idoneidad de iniciar la segunda fase, que comportará la apertura de las estructuras funerarias y la excavación de los restos. La exhumación se hará siguiendo una cuidadosa metodología arqueológica que permita observar los elementos óseos y su relación y posición con total precisión.

Numerosas aplicaciones

“Projecte Tafonòmic” pretende ser un espacio de investigación científica abierto a iniciativas o programas de investigación compatibles con la investigación que se está llevando a cabo.

El hecho de que se trate de un proyecto experimental pionero y que los resultados de la investigación puedan ofrecer un amplio abanico de aplicaciones en relación al mundo de la arqueología y la antropología forense ha despertado ya el interés de otros ámbitos científicos, como la Unidad Canina de los Mossos d’Esquadra, -con la elaboración de su nuevo programa de adiestramiento canino para la investigación de personas desaparecidas-.

También empresas de prospección arqueológica se han mostrado interesadas en el proyecto. En este caso, para validar el uso de técnicas geofísicas en la localización y caracterización de inhumaciones para usos forenses o arqueológicos.

RedacciónT21

RedacciónT21

Hacer un comentario