Tendencias21
La microscopía electrónica cuenta secretos de los huevos de dinosaurio

La microscopía electrónica cuenta secretos de los huevos de dinosaurio

Investigadores de la Universidad de Zaragoza han descubierto por primera vez diferencias en la formación de la cáscara de huevo de los dinosaurios. Especies más pequeñas, como los Terápodos, tenían huevos con cáscara más dura, porque podían sentarse sobre ellos para incubarlos, y no hacía falta que las crías rompieran pronto el cascarón. En cambio, otras especies más grandes y pesadas, como los Hadrosaurios, tenían huevos más frágiles que se rompían antes, para que las crías completaran su desarrollo dentro del nido.

La microscopía electrónica cuenta secretos de los huevos de dinosaurio

Un estudio de la Universidad de Zaragoza ha permitido descubrir por primera vez diferencias en los mecanismos de formación de la cáscara de huevo de los dinosaurios e identificar así la existencia de distintas estrategias de incubación, en función de su dureza o fragilidad.

El trabajo, liderado por el investigador Miguel Moreno-Azanza del grupo Aragosaurus-IUCA, y que publica la revista Journal of Vertebrate Paleontology, ha utilizado técnicas de microscopía electrónica en fósiles, una aplicación habitual en la ciencia de materiales, pero novedosa en el estudio de materiales fósiles.

Las Imágenes de Contraste de Orientaciones y la Difracción de Electrones Retrodispersados permiten caracterizar la disposición espacial de los cristales de calcita que conforman la cáscara de huevo. Analizando las relaciones entre estos cristales, los investigadores del Grupo Aragosaurus-IUCA, que dirige José Ignacio Canudo, en colaboración con la Universidad de Liverpool, han reconstruido los procesos que condujeron a la formación de la cáscara.

El estudio se ha realizado sobre los huevos de dos especímenes de grupos muy separados dentro de los dinosaurios: una cáscara de Prismatoolithidae, una familia relacionada con los Terópodos, y un fragmento de cáscara de huevo de Hadrosaurio (Maiasaura).

El análisis ha permitido diferenciar que los dinosaurios Terópodos de pequeño tamaño, carnívoros y con un peso medio de 50-60 kilos máximo, formaban la cáscara sin utilizar ningún control orgánico, como ocurre en la formación de la calcita en una estalactita, lo que permite crear huevos muy rígidos, como por ejemplo, los de una gallina.

De este modo, se ha visto que los dinosaurios Terópodos generaban unas cáscaras de huevo extremadamente duras, que permitían que los individuos adultos se sentaran sobre los huevos para incubarlos. Sin embargo, la eclosión del huevo exigía un buen desarrollo de las crías para poder fragmentar dicha cáscara.

Por el contrario, los dinosaurios Hadrosaurios introducían defectos cristalinos para debilitar la estructura de la calcita y crear huevos más frágiles, ya que su elevado peso cercano a las cinco toneladas les impedía sentarse sobre los huevos para incubarlos y protegerlos. Esta fragilidad obligaba al nacimiento de individuos más inmaduros que completaban su desarrollo dentro del nido, como se ha observado en los famosos ejemplares de Maiasaura de Montana.

El «reptil buena madre»

De hecho, Maiasaura es uno de los dinosaurios más famosos y su nombre significa “reptil buena madre”. Se trata del primer dinosaurio del que se describieron nidos con crías “crecidas” en su interior, lo cual sugería que los adultos traerían comida al nido para alimentarlas.

Este detalle, que ahora parece algo normal y que se repite en miles de películas y documentales, cambió la forma de ver a los dinosaurios, convirtiéndolos en seres sociales y activos, más semejantes en comportamiento a los mamíferos y a las aves que a los reptiles, explica ahora el investigador Miguel Moreno-Azanza.

Los huevos incluidos en este trabajo rondarían los 10 centímetros de diámetro, en el caso de los Maiasaura, que ponía huevos esféricos, y unos 12×7 cm máximo en el caso del Terópodos, cuyos huevos serían más ovalados. Los huevos de dinosaurios más grandes descritos hasta la fecha son los de un dinosaurio carnívoro, que medirían algo más de medio metro de largo por unos 20 centímetros de ancho, pero no es lo habitual en la mayoría de las especies.

El tiempo que pasaban los dinosaurios dentro del huevo antes de la eclosión es un dato por el momento impreciso. La incubación en las aves es un periodo muy variable, que dura desde los 11 días en algunos pájaros cantores de pequeño tamaño hasta unos 85 días en los grandes Albatros. Pero ni siquiera el tamaño es fiable, porque los kiwis, que pesan poco más de un kilo en edad adulta, tardan unos 80 días en nacer. Teniendo en cuenta esta gran incertidumbre, se han estimado periodos de 40 a 50 días para huevos de dinosaurios presentados en este trabajo.

Un pequeño Maiasaura nacería con una longitud de unos 15 centímetros, pero los dinosaurios crecían muy rápido y, probablemente, en el primer año cuadruplicara su tamaño. El tamaño adulto, que rondaría los 10 metros, podrían alcanzarlo en unos 8 o 10 años.

El caso del Terópodo es más complejo. Posiblemente mediría unos 20 centímetros, pero los adultos serían probablemente más pequeños que los Maiasaura, quizás de unos 3 metros, por lo que alcanzarían su madurez en tan solo tres o cuatro años.

Referencia bibliográfica:

Moreno-Azanza, M., Mariani, E., Bauluz, B., Canudo, J.I. Growth mechanisms in dinosaur eggshells: an insight from electron backscatter diffraction. Journal of Vertebrate Paleontology (2013). DOI: 10.1080/02724634.2012.710284.

RedacciónT21

1 comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • La muerte los llama y ellos se juntan 13 febrero, 2024
    Un experimento desarrollado en "granjas de cadáveres" permitió comprobar que la descomposición de cuerpos humanos y de otras especies atrae siempre a las mismas variedades de microorganismos y hongos, sin importar el clima, la estación del año o la ubicación en el globo. Un mejor conocimiento de esta comunidad "universal" de descomponedores permitirá importantes avances […]
    Pablo Javier Piacente
  • Una corriente oceánica fundamental para el equilibrio climático podría anticipar su colapso 13 febrero, 2024
    Los científicos han descubierto una señal de advertencia clave antes que una corriente crucial del Atlántico colapse y sumerja al hemisferio norte en un verdadero caos climático: la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC) genera una liberación de calor que ayuda a mantener a Europa, y también en parte a América del Norte, más […]
    Pablo Javier Piacente
  • Toda la biblioteca privada de Darwin ya está disponible en Internet 13 febrero, 2024
    La biblioteca privada de Charles Darwin ha sido completamente reconstruida y está disponible en Internet por primera vez, coincidiendo con el 215 cumpleaños del naturalista. El catálogo, de 300 páginas, contiene 7.400 títulos con un total de 13.000 volúmenes entre libros, escritos y revistas, que están al alcance de todo el mundo sin salir de […]
    Redacción T21
  • El metro de Londres implanta IA para vigilar la red subterránea 13 febrero, 2024
    El metro de Londres ha probado herramientas de vigilancia con IA en tiempo real para detectar posibles situaciones de riesgo o de conflicto y permitir al personal intervenir rápidamente. Detecta comportamientos agresivos e identifica a las personas que se cuelan sin pagar.
    Redacción T21
  • La memoria universal promete revolucionar a la informática 12 febrero, 2024
    La memoria universal podría reemplazar tanto a la RAM como al almacenamiento interno en los ordenadores de uso masivo, brindando una alternativa más rápida y más eficiente a nivel energético. Un nuevo estudio muestra un posible enfoque revolucionario de la memoria universal: empleando un nuevo material denominado GST467, los investigadores apreciaron que la memoria mejora […]
    Pablo Javier Piacente
  • Los relámpagos volcánicos habrían encendido la llama de la vida en la Tierra primitiva 12 febrero, 2024
    Cuando la Tierra era joven y salvaje, los procesos en nuestro planeta transformaron una mezcla de ingredientes en lo necesario para impulsar la vida. Para esto es crucial el nitrógeno, un nutriente esencial para formar proteínas, aminoácidos y ácidos nucleicos. Los científicos han descubierto evidencias geológicas que indican que las descargas de rayos asociadas con […]
    Pablo Javier Piacente
  • La genética tiene mucho que decir sobre el asesinato de una madre adoptiva 12 febrero, 2024
    Según la genética, el comportamiento de los hijos adoptados está mayoritariamente influido por los padres biológicos, mientras que el parecido entre padres e hijos en una familia adoptiva es muy pequeño. Además, un hijo adoptado no tiene vínculos genéticos con su madre adoptiva y puede heredar ciertas maneras de pensar de sus padres biológicos, especialmente […]
    Eduardo Costas | Catedrático de la UCM y Académico de Farmacia
  • Europa logra un récord mundial de fusión nuclear 12 febrero, 2024
    En un importante logro científico, investigadores de la instalación Joint European Torus (JET) han establecido un récord energético mundial de 69 megajulios liberados en energía de fusión sostenida y controlada. Otro impulso para el futuro reactor europeo a gran escala ITER.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Un árbol fosilizado hace 350 millones de años sorprende a los científicos: parece alienígena 11 febrero, 2024
    Un fósil tridimensional de árboles más antiguos que los dinosaurios revela que los bosques de hace 350 millones de años eran extraños y alienígenas. Formaban parte de un bosquecillo que fue sepultado después de un terremoto.
    Redacción T21
  • El meteorito de Berlín resultó ser un raro objeto de origen ígneo 11 febrero, 2024
    El asteroide que se desintegró sobre Berlín a mediados de enero pertenece a un tipo raro de meteorito de origen ígneo. Se compone principalmente de silicatos de magnesio, enstatita y forsterita, además casi no contiene hierro y tiene una corteza vítrea translúcida.
    Redacción T21