Tendencias21

Las ciudades tienen huellas microbianas que las distinguen

Las ciudades tienen sus propias comunidades microbianas distintivas, ha revelado un estudio realizado en nueve oficinas de tres ciudades estadounidenses. Sus resultados señalan que la geografía es lo que más influye en la composición de las comunidades bacterianas del interior de los edificios que habitamos. Hace poco se descubrió que también las personas tienen una huella bacteriana única.

Las ciudades tienen huellas microbianas que las distinguen

 Muestras de microbios de nueve oficinas de tres ciudades norteamericanas han revelado que las ciudades tienen comunidades microbianas distintivas, que no varían mucho entre los edificios de una misma ciudad; y que la piel humana contribuye en gran medida a la composición bacteriana presente en este tipo de edificios.
 
La investigación, dirigida por la Northern Arizona University de Flagstaff, ha sido publicada por mSystems, una revista de acceso abierto de la Sociedad Americana de Microbiología, y arroja luz sobre cómo los microbios se instalan y viven en las construcciones humanas.
 
Cómo se hizo
 
Para entender cómo los microbios se establecen en dichos entornos con el paso del tiempo, Gregory J. Caporaso, subdirector del Centro de Genómica y Genética Microbiana de la Northern Arizona University y director del estudio, y sus colaboradores supervisaron durante un período de tiempo de un año tres oficinas en cada una de las siguientes ciudades: Flagstaff, San Diego y Toronto.
 
En todas las oficinas fueron instaladas tres placas para la captación de muestras: Una en el suelo, otra en el techo y otra en la pared.
 
Por otro lado, cada una de estas placas contenía dos o tres trozos de paneles de yeso pintado, techo y alfombras (para comprobar cómo las bacterias se instalaban en estos materiales); así como sensores que permitían supervisar los parámetros del entorno (humedad relativa, luz disponible, temperatura, etc.)
 
Las muestras depositadas en las placas fueron recogidas una vez por estación (cada cuatro períodos de seis semanas). Por último, se utilizaron técnicas de laboratorio para identificar bacterias (la secuenciación del ARNr 16S y la ITS-1), y así determinar el perfil de las comunidades bacterianas y fúngicas presentes en las muestras.

Importancia geográfica
 
De esta forma, el equipo encontró que las muestras del suelo, independientemente del material, contenían más microbios que las superficies de paredes o techos (seguramente por el contacto con los zapatos); que el muestreo frecuente de las placas de prueba había perturbado solo ligeramente a las comunidades microbianas presentes en ellas; y que las ciudades tenían sus propias “firmas” de comunidades bacterianas.
 
“Esto fue especialmente interesante porque, incluso dentro de cada ciudad, las oficinas que estudiamos diferían entre sí en términos de tamaño, patrones de uso o sistemas de ventilación”, explica Caporaso.
 
Este hecho sugiere que “la geografía influye más que cualquiera de estas características en la composición de la comunidad bacteriana de las oficinas, dentro de los rangos que hemos estudiado”, sigue diciendo el investigador.
 
También se constató que las oficinas de Flagstaff tenían comunidades microbianas más ricas y variadas que las de San Diego o Toronto, más similares entre sí; un hecho cuya causa no ha sido aclarada.
 
El efecto humano
 
Para comprobar si trabajadores particulares o sitios del cuerpo humano eran fuentes específicas de microbios, los investigadores también recogieron muestras microbianas nasales, orales, fecales y de piel de un total de 11 trabajadores de una de las oficinas de Flagstaff; así como de los individuos que llevaron a cabo las técnicas de muestreo en las tres ciudades analizadas.
 
Así, se descubrió que la piel humana era la principal fuente identificable de bacterias: Entre un 25 y un 30% del microbioma superficial de las oficinas procedía de esa fuente. El microbioma humano nasal demostró ser una fuente pequeña pero consistente de comunidades microbianas. Pero sobre todo las bacterias procedían de fuentes no humanas, como el entorno.
 
Los investigadores no encontraron ninguna asociación significativa entre los microbios recogidos en las oficinas y las variables ambientales interiores de estas, como la temperatura o la humedad.  Ahora planean simular inundaciones para examinar cómo las comunidades de hongos se adaptan a los cambios de su entorno con el tiempo.

Huella microbiana personal

No solo las ciudades serían distinguibles por su «huella microbiana». También se ha constatado que cada persona suelta al aire al respirar un rastro único de bacterias, es decir, que puede saberse a quién pertenecen dichas bacterias al analizarlas.

Esto fue descubierto el año pasado gracias a un estudio de la Universidad de Oregón (EE.UU.), en el que se secuenciaron microbios del aire circundante a 11 personas diferentes, dentro de una cámara experimental desinfectada.

Se encontró entonces que la mayoría de los ocupantes de la cámara pudieron ser identificados en 4 horas sólo por las combinaciones únicas de las bacterias que los rodeaban.

Esta otra investigación podría ayudar a comprender los mecanismos implicados en la propagación de enfermedades infecciosas en los edificios; y también para posibles aplicaciones forenses, por ejemplo para identificar o determinar dónde ha estado una persona.

Referencia bibliográfica:
 
John Chase, Jennifer Fouquier, Mahnaz Zare, Derek L. Sonderegger, Rob Knight, Scott T. Kelley, Jeffrey Siegel, J. Gregory Caporaso. Geography and Location Are the Primary Drivers of Office Microbiome Composition. mSystems (2016). DOI: 10.1128/mSystems.00022-16.
 
 

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Una pequeña luna de Saturno parecida a la “Estrella de la Muerte” de Star Wars contiene un océano oculto 8 febrero, 2024
    Por debajo de la superficie repleta de cráteres de Mimas, una de las lunas más pequeñas de Saturno, se esconde un océano global de agua líquida de reciente formación. El satélite posee tan sólo unos 400 kilómetros de diámetro y presenta un notable parecido con la “Estrella de la Muerte”, una estación espacial imperial que […]
    Pablo Javier Piacente
  • Logran controlar un objeto virtual con la mente durante un sueño lúcido 8 febrero, 2024
    Un grupo de participantes en un nuevo estudio científico logró manejar un vehículo virtual a través de un avatar únicamente con su mente, mientras sus cerebros permanecían en la fase REM del sueño. Además de profundizar en los misterios de la consciencia humana, la innovación podría facilitar el acceso a nuevos desarrollos tecnológicos, como un […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un proyecto global trabaja para crear de forma colaborativa un cerebro robótico general 8 febrero, 2024
    El auge de la inteligencia artificial generativa impulsa un proyecto global que trabaja para crear un cerebro robótico general, capaz de generar androides como los que hemos visto hasta ahora solo en la ciencia ficción. Pero es cuestión de tiempo que convivamos con ellos en perfecta armonía. Ya no es una utopía.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La IA está capacitada para resolver dilemas morales cuando conduce vehículos autónomos 8 febrero, 2024
    Los sistemas de IA muestran significativas similitudes éticas con las reacciones humanas ante dilemas morales, lo que los acreditan para conducir vehículos autónomos tal como lo harían las personas.
    Redacción T21
  • Los huracanes se están volviendo tan fuertes que ya no existen categorías para clasificarlos 7 febrero, 2024
    Cinco tormentas en la última década tuvieron velocidades de viento que pertenecen a una hipotética categoría 6 en la escala de huracanes Saffir-Simpson: el fenómeno obligaría a los científicos a crear una nueva clasificación, capaz de reflejar la virulencia de los huracanes en la actualidad. Las causas principales del fenómeno tienen su origen en el […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un asteroide habría explotado sobre la Antártida hace unos 2,5 millones de años 7 febrero, 2024
    Un asteroide se desintegró sobre el continente antártico hace aproximadamente 2,5 millones de años: la evidencia proviene de un análisis químico de más de 100 pequeños trozos de roca extraterrestre, que se han preservado dentro de las enormes capas de hielo. Hasta el momento, solo se conocen otros dos eventos de explosiones aéreas antiguas en […]
    Pablo Javier Piacente
  • Crean la primera niña de inteligencia artificial del mundo 7 febrero, 2024
    La primera niña IA del mundo ha sido creada por científicos chinos, que la han dotado de emociones e intelecto y de la capacidad de aprender de forma autónoma. Se comporta como si tuviera tres o cuatro años y representa un avance significativo para el campo de la inteligencia artificial general.
    Redacción T21
  • Oponerse a la regulación de los pesticidas no es la solución al problema de los agricultores 7 febrero, 2024
    Los agricultores que se movilizan en España y Europa se oponen con firmeza a las nuevas regulaciones europeas en materia de pesticidas, lo que representa una amenaza mayor para la salud pública que tener una central nuclear al lado de casa: estos químicos han costado miles de vidas y enfermos crónicos, al tiempo que han […]
    Eduardo Costas | Catedrático de la UCM y Académico de Farmacia
  • El arte existió antes del surgimiento de los humanos modernos 6 febrero, 2024
    Nuevas investigaciones sugieren que nuestros parientes humanos arcaicos, como los neandertales, ya contaban con las capacidades cognitivas para desarrollar arte: el hallazgo de ejemplos cada vez más antiguos de expresión artística en el registro arqueológico confirmaría esta hipótesis. Sin embargo, aún se discute si estas manifestaciones creativas pueden catalogarse como arte.
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren una nueva supertierra que podría ser un mundo habitable 6 febrero, 2024
    Un planeta extrasolar del tipo supertierra, denominado TOI-715 b y aproximadamente una vez y media más ancho que la Tierra, podría ser capaz de albergar vida: orbita dentro de la zona habitable de una enana roja, a escasa distancia de nuestro planeta. Además, podría estar acompañado de otro cuerpo planetario, con un tamaño casi idéntico al […]
    Pablo Javier Piacente