Tendencias21
La consciencia humana deja una huella en el cerebro

La consciencia humana deja una huella en el cerebro

Investigadores canadienses han identificado los patrones específicos de la consciencia en el cerebro: el colapso de las interacciones entre la integración cerebral y la diversidad funcional señala que un paciente vegetativo no percibe el entorno.

La consciencia humana deja una huella en el cerebro

Una nueva investigación desarrollada por el neurocientífico  Adrian Owen, de la Universidad Western Ontario (Canadá), ha descubierto por primera vez que la consciencia deja una huella en el cerebro y que esa huella puede servir de marcador para determinar si una persona en estado de coma registra algún tipo de consciencia.

Tal como explicamos en otro artículo, en 2006 Owen demostró que era posible determinar el estado de consciencia de una persona en aparente estado vegetativo a través de imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf),  un procedimiento clínico que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales activas al ejecutar una tarea.

Se sabe que el 70% de los pacientes en estado vegetativo son desconectados de los sistemas que los mantienen con vida sin que se sepa a ciencia cierta su estado real de consciencia.

Esta constatación representa una experiencia dolorosa para los familiares, ya que deja la duda de si el paciente se ha dado cuenta de la decisión sobre su desconexión sin poder decir nada al respecto.

El descubrimiento de Owen, aunque permitió a algunas de estas personas comunicar sus pensamientos y deseos al mundo exterior,  ha tenido una implantación relativa porque no todos los hospitales disponen de la posibilidad de realizar un diagnóstico del estado de la consciencia de un paciente en estado vegetativo, debido al elevado precio de las máquinas IRMf.

Detectando consciencia

Trece años después de haber establecido la posibilidad de utilizar el IRMf para detectar consciencia, Owen ha descubierto lo que podría representar la huella biológica del estado de consciencia de un paciente en estado vegetativo.

Lo que ha hecho este equipo es comparar los cerebros de pacientes en estado vegetativo o mínimamente conscientes, con la situación de los cerebros de personas sanas que habían sido tratadas con un agente anestésico intravenoso de corta duración llamado Propofol. También incluyeron en la comparativa el estado de cerebros de personas sanas y despiertas.

La idea era determinar la diferencia o similitud que podría existir entre los cerebros de los diferentes grupos de personas, porque esa diferencia podría ser la clave de la huella de la consciencia en el cerebro humano.

«Necesitamos entender más acerca de la consciencia y el cerebro. Y para este estudio, necesitamos identificar un estado cerebral específico asociado con la consciencia y, por el otro lado, un estado cerebral específico indicativo de inconsciencia», explica Owen en un comunicado.  «Obviamente, no podemos ‘controlar’ la consciencia en pacientes vegetativos, pero sí podemos hacerlo en personas sanas si usamos un anestésico como el propofol», añade.

Durante la investigación, se escanearon con IMRf  los cerebros de un grupo de personas sanas mientras eran sedados gradualmente con Propofol, así como los de las personas sanas que se mantuvieron despiertas.

A continuación compararon los resultados de ambos grupos con un escaneo similar realizado a un grupo de pacientes en estado vegetativo o sin apenas consciencia.

El intercambio de información, clave

Lo que observaron los investigadores fue que en los dos grupos inconscientes el estado del cerebro era similar: tanto las personas sanas anestesiadas, como las enfermas, mostraban una diversidad funcional reducida y una capacidad neuronal integradora parecida.

La diversidad funcional y la capacidad integradora son propiedades del cerebro que revelan cuánta información se intercambia e integra entre diferentes regiones del cerebro. El colapso de estas funciones cerebrales observado en las personas inconscientes, permitió a los investigadores identificar patrones específicos de consciencia en la función cerebral.

“Estos resultados muestran que la consciencia humana se basa en interacciones espacio-temporales entre la integración cerebral y la diversidad funcional, cuyo colapso puede representar un biomarcador de pérdida de consciencia, con potencial relevancia para la práctica clínica”, escriben los científicos en su artículo, publicado en Nature Communications.

«Todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas, pero estos resultados están comenzando a revelar cómo nuestros cerebros generan nuestra experiencia consciente del mundo y qué ha salido mal (en el cerebro) cuando la conciencia falla», dijo Owen.

Y añade: «Esta es una pieza importante en nuestra búsqueda para comprender por qué de todos los pacientes, presuntamente vegetativos, unos son conscientes de todo lo que sucede a su alrededor y otros no”. La huella cerebral de la consciencia podría ser la explicación.

Referencia

Consciousness-specific dynamic interactions of brain integration and functional diversity. Andrea I. Luppi etal. Nature Communications volume 10, Article number: 4616 (2019).
 

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Un árbol fosilizado hace 350 millones de años sorprende a los científicos: parece alienígena 11 febrero, 2024
    Un fósil tridimensional de árboles más antiguos que los dinosaurios revela que los bosques de hace 350 millones de años eran extraños y alienígenas. Formaban parte de un bosquecillo que fue sepultado después de un terremoto.
    Redacción T21
  • El meteorito de Berlín resultó ser un raro objeto de origen ígneo 11 febrero, 2024
    El asteroide que se desintegró sobre Berlín a mediados de enero pertenece a un tipo raro de meteorito de origen ígneo. Se compone principalmente de silicatos de magnesio, enstatita y forsterita, además casi no contiene hierro y tiene una corteza vítrea translúcida.
    Redacción T21
  • Descubren un helecho tropical que transforma sus hojas muertas en nuevas raíces 9 febrero, 2024
    Para sobrevivir en el suelo anegado y bajo en nutrientes del bosque de Quebrada Chorro, en el oeste de Panamá, una especie de helecho tropical arborescente reutiliza sus hojas muertas, convirtiéndolas en nuevas raíces. Los científicos descubrieron que el helecho reconfigura estas “hojas zombis”, invirtiendo el flujo de agua para atraer nutrientes de regreso a […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren una extraña combinación de minerales en las muestras lunares de la misión Chang'e-5 de China 9 febrero, 2024
    Los minerales antiguos y nuevos identificados en las muestras lunares traídas por la misión Chang'e-5 de China están ayudando a los científicos a comprender mejor la historia de la Luna: ahora, los especialistas han descubierto más propiedades del sexto nuevo mineral lunar, llamado Changesite-(Y). Además, otros compuestos hallados, la seifertita y la stishovita, pueden coexistir […]
    Pablo Javier Piacente
  • Los robots que atienden a pacientes llegan a los hospitales 9 febrero, 2024
    Robots diseñados para brindar comodidad a los pacientes de edad avanzada y aliviar su ansiedad, han sido probados con éxito en un hospital de París: saludan, responden a preguntas, comprenden conversaciones grupales y apoyan las tareas de enfermería.
    Redacción T21
  • Una pequeña luna de Saturno parecida a la “Estrella de la Muerte” de Star Wars contiene un océano oculto 8 febrero, 2024
    Por debajo de la superficie repleta de cráteres de Mimas, una de las lunas más pequeñas de Saturno, se esconde un océano global de agua líquida de reciente formación. El satélite posee tan sólo unos 400 kilómetros de diámetro y presenta un notable parecido con la “Estrella de la Muerte”, una estación espacial imperial que […]
    Pablo Javier Piacente
  • Logran controlar un objeto virtual con la mente durante un sueño lúcido 8 febrero, 2024
    Un grupo de participantes en un nuevo estudio científico logró manejar un vehículo virtual a través de un avatar únicamente con su mente, mientras sus cerebros permanecían en la fase REM del sueño. Además de profundizar en los misterios de la consciencia humana, la innovación podría facilitar el acceso a nuevos desarrollos tecnológicos, como un […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un proyecto global trabaja para crear de forma colaborativa un cerebro robótico general 8 febrero, 2024
    El auge de la inteligencia artificial generativa impulsa un proyecto global que trabaja para crear un cerebro robótico general, capaz de generar androides como los que hemos visto hasta ahora solo en la ciencia ficción. Pero es cuestión de tiempo que convivamos con ellos en perfecta armonía. Ya no es una utopía.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La IA está capacitada para resolver dilemas morales cuando conduce vehículos autónomos 8 febrero, 2024
    Los sistemas de IA muestran significativas similitudes éticas con las reacciones humanas ante dilemas morales, lo que los acreditan para conducir vehículos autónomos tal como lo harían las personas.
    Redacción T21
  • Los huracanes se están volviendo tan fuertes que ya no existen categorías para clasificarlos 7 febrero, 2024
    Cinco tormentas en la última década tuvieron velocidades de viento que pertenecen a una hipotética categoría 6 en la escala de huracanes Saffir-Simpson: el fenómeno obligaría a los científicos a crear una nueva clasificación, capaz de reflejar la virulencia de los huracanes en la actualidad. Las causas principales del fenómeno tienen su origen en el […]
    Pablo Javier Piacente