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Humanidad vivida. Memorias, de Hans Küng

Humanidad vivida. Memorias, de Hans Küng

Ficha Técnica

Título: Humanidad vivida. Memorias
Autor: Hans Küng
Edita: Editorial Trotta, Madrid, 2014
Colección: Estructuras y Procesos
Serie: Religión
Traducción: José Manuel Lozano-Gotor
Encuadernación: Tapa dura
Número de páginas: 766
ISBN: 978-84-9879-554-7
Precio: 49 euros

¿Cómo se puede reseñar una vida? Ardua tarea, por no decir imposible. Este es el reto que se nos presenta al intentar ofrecer una visión de este libro, que constituye la tercera y, de momento, última parte de la autobiografía de Hans Küng, tras Libertad conquistada y Verdad controvertida. En los tres, el autor sigue el consejo de Walter Jens: “En tu autobiografía no debes escribir sobre cualquier tema posible; lo que cuentes, siempre ha de tener relación contigo.” Y esto es lo que hace Küng; lo que ocurre es que los temas que tienen que ver con él son amplios, no solo por la variedad sino, también y sobre todo, por su profundidad.

Puede dar la impresión (de hecho, así ha ocurrido con varios lectores) de que, ante tanto incidir en su persona, Hans Küng es un narcisista. Nada más lejos de la realidad. Tantas páginas son una descarnada confesión de los padeceres, luchas y batallas que ha tenido que afrontar para ser consecuente con sus sentimientos y con sus ideas. Se siente hijo de la Iglesia Católica, a pesar de los ataques que ha sufrido del núcleo duro de su jerarquía. Y sus ideas no son ocurrencias fruto de veleidades intelectuales, sino que han sido alumbradas tras un titánico esfuerzo para darles el oportuno y necesario sustento racional hasta donde es posible.

Quizás, en otra persona, tales características de su vida no habrían despertado gran interés. Pero, en el caso de Hans Küng, el personaje no puede pasar desapercibido. Son muchas y variadas las relevantes personalidades con las que ha tratado y su voz ha retumbado en auditorios muy variados, por lo general, atiborrados de una expectante audiencia. Los vericuetos de su existencia han encontrado eco en los medios de comunicación social; y sus escritos, artículos, textos, libros, gozan de una extraordinaria acogida en periódicos, revistas y editoriales.

Esta nueva entrega de sus memorias, cuenta con una breve introducción, a la que, con acierto, titula Rendición de cuentas: mis últimas tres décadas. En ella, nos da las claves por las que discurrirá su discurso expositivo.

En primer lugar, nos advierte de que estas páginas no son unas “memorias” en el sentido habitual del término. No. Se trata, más bien, de una narración y reflexión a la par. ¿Sobre qué? Pues de la historia de nuestro tiempo, de la historia de la Iglesia, de la teología y de las religiones. También de las personas, sobre las que sus juicios suelen atenerse a los hechos, pese a que, en ocasiones, deje entrever, en el apasionamiento de su opinión, algo de subjetividad fruto de un desengaño o de una herida profunda. Y todo ello vivido por Küng como testigo de esa época, un testigo que es, esencialmente, teólogo. Se trata, pues, de una humanidad vivida, con todas sus luces y sombras.

Ante el abundante material que fue acumulando a lo largo de las tres largas décadas que abarca esta obra (desde 1980 a la actualidad, que termina a mediados de 2013), tuvo que optar por un modo de presentarlo. Optó por un enfoque temático, más que por otro cronológico, pretendiendo, según sus propias palabras, “ofrecer una documentación lo más abarcadora posible sobre la historia de nuestro tiempo.”

La retirada por parte de Juan Pablo II (no puedo aún darle el tratamiento recientemente concedido de “santo”) de su missio, no sumió a Hans Küng en la inactividad, sino que, muy al contrario, le abrió un amplio horizonte de posibilidades a las que poder dirigir su ímpetu intelectual.

Pudo, así, ocuparse de toda una serie de temas nuevos; temas que preocupan a la Iglesia, pero no solo a ella, sino, superándola, a la humanidad: la mujer y el cristianismo, teología y literatura, religión y música, religión y ciencia de la naturaleza, el diálogo de las religiones y las culturas, la contribución de las religiones a la paz mundial y la necesidad de una ética común a toda la humanidad, de una ética mundial.

Como se ve, un amplio abanico, que se inscribe en el marco de toda su vida, más allá de estas tres décadas que, con gran acierto, resumió Manuel Fraijó en cinco ejes, en la laudatio que pronunció en el acto de investidura de Hans Küng como doctor honoris causa de la Uned: Pensar en la Iglesia, el acceso a Jesús de Nazaret, Dios en clave filosófica-teológica, diálogo interreligioso y a vueltas con la ética.

A lo largo de las tres décadas que comprenden estas memorias, reconoce Küng que, a pesar de los errores y enredos, su punto de vista fundamental (el de un cristiano ilustrado, como él se define, ecuménicamente abierto y socialmente crítico) no ha variado. El balance que hace de esta larga etapa es positivo: “He experimentado mucha humanidad en el sentido más verdadero de la palabra y he podido abogar, contra todas las formas de inhumanidad, a favor de más humanidad en el género humano: a favor de la unidad de las Iglesias cristianas, de la paz entre las religiones, de la comunidad de naciones.”

Dicho esto, resulta harto complejo intentar compendiar en unos pocos párrafos el contenido del libro. Por varios motivos: por ejemplo, por la diversidad de temas que aborda, por la profundidad con que los trata, por el enorme volumen de contactos y relaciones que ha mantenido durante todo este tiempo, … La lectura del Índice amplio de la obra da una idea más que suficiente de su contenido y constituye, a la vez, una invitación a la lectura reposada de estas casi ochocientas páginas de apretado texto. Cualquier conocedor de la obra de Hans Küng encontrará en ellas la evolución de su pensamiento a través de su experiencia.

El atardecer de la vida

Pero, hay un capítulo, el último que puede resultar de interés comentar, el que denomina El atardecer de la vida. Nos dice Küng: “Pero de la condición humana forma parte asimismo la muerte. También con ella me gustaría confrontarme en este mi último volumen, en especial, en el Epílogo: también aquí, ¡la verdad con veracidad!”

Comienza el capítulo refiriéndose, especialmente, al paso de los años sobre el cuerpo. Los achaques. Unos achaques que ya le impiden la práctica de uno de sus deportes favoritos, esquiar, pero que no le apartan de una actividad deportiva diaria, adecuada a sus más de ocho décadas, animado por el proverbio alemán que dice: “quien se para, se oxida.”

Reflexiona a lo largo de varias páginas sobre el hecho de la muerte; aduce las experiencias de quienes han estado muy cerca de ese desconocido umbral, pero que no lo han traspasado, por lo que, pese a expresar su respeto por ellas, no acepta como argumento de una vida post mortem. Y nos ofrece su propia idea sobre la resurrección, ya expuesta ampliamente en otra de sus obras: “La comprensión de la resurrección no como resucitación de un cadáver en cuanto magnitud física, sino ingreso de toda mi persona finita en la infinitud y eternidad de Dios, quien es el misterio inefable de nuestra realidad.”

¿Cree Hans Küng en la vida después de la muerte? Sí, responde con rotundidad, pero no por una argumentación apodíctica, sino porque ha “conservado esta confianza racional en Dios, y la confianza en el Dios eterno me permite confiar asimismo en la vida eterna.” ¿Y si estuviera equivocado? Pues tiene “la clara conciencia de que, en caso de que esté equivocado y no muera a la vida eterna de Dios, sino a la nada, al menos habré vivido una vida mejor y más llena de sentido que si no hubiese albergado esta esperanza.”

Dedica, también, un extenso texto al tema de la eutanasia y a su actitud personal ante ella: quiere morir con dignidad, con todo lo que ello implica, recordando, emocionado, a su amigo Walter Jens, quien, tras una brillante vida intelectual, pasó su última década perdido en la oscuridad de su mente.

La lectura de este tomo de su autobiografía, así como de los dos anteriores, puede dar la impresión, y de hecho la ha dado, de que su autor es un vanidoso; lo comentamos más arriba. Al periodista que le formuló una pregunta en este sentido, le respondió: “¿Es vanidad solicitar audiencia jurídica de una autoridad romana que me discrimina en el mundo entero mediante una condena sin haberme oído nunca y ni siquiera haberme leído?” No se considera vanidoso, sino conocedor de sus posibilidades y explicita lo que realmente aborrece, por encontrar en ello vanidad: “Aborrezco la presunción, en especial la académica; aborrezco la afectación, sobre todo la pía; aborrezco la jactancia, incluso cuando se disimula o adorna litúrgicamente.”

Encuentra Küng que ha de ser agradecido. “Si echo la vista atrás a mi vida, me inundan sentimientos de gratitud. Y, al mismo tiempo, el sentimiento de incapacidad de expresar esa gratitud como es debido.” Y así enumera una larga lista de personas a quienes debe ese testimonio: colegas, colaboradores, amigos.

Especialmente emotivas son las líneas que dedica a su cuerpo: a sus manos, que han envejecido, junto a sus oídos y a sus ojos. Lo que nos trae a la memoria el precioso soneto de Domingo Rivero,

Yo a mi cuerpo:

¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo?;
¿por qué con humildad no he de quererte,
si en ti fui niño, y joven, y en ti arribo,
viejo, a las tristes playas de la muerte?
Tu pecho ha sollozado compasivo
por mí, en los rudos golpes de mi suerte;
ha jadeado con mi sed, y altivo
con mi ambición latió cuando era fuerte.
Y hoy te rindes al fin, pobre materia,
Extenuada de angustia y de miseria
¿Por qué no te he de amar? Qué seré el día
que tú dejes de ser? ¡Profundo arcano!
Sólo sé que en tus hombres hice mía
mi cruz, mi parte en el dolor humano
.

Cómo me gustaría morir. Así titula un largo epígrafe. “Me encamino así como persona finita hacia lo infinito.” Y detalla cómo desearía que llegara su último momento, aunque humildemente acepta su llegada, preparado para lo que sea.

Manuel Fraijó publicó, en el El País, el 24 de diciembre pasado, un precioso artículo contándonos su reciente visita a Hans Küng, junto con el editor de este libro que reseñamos, para hacerle entrega al autor de un ejemplar. En él, hace una semblanza del Küng muy lúcida y recoge, de manera extraordinaria, lo que en este último capítulo de su autobiografía nos expone.

Tras este capítulo de cierre, viene un Epílogo. Un epílogo que se puede considerar casi un nuevo capítulo, tanto por su extensión como por su contenido. En él, dedica un destacado papel al nuevo Papa, quien le ha escrito ya en dos ocasiones y que abre una puerta a la esperanza de una reivindicación de Hans Küng como teólogo católico. Algo que, magistralmente, expone Fraijó en su artículo antes citado: “También me quedé con una frase, muy breve, de una de las cartas del papa Francisco: “Quedo a su disposición”. Küng no le va a pedir nada para él, pero los demás podemos, desde el respeto y la admiración que sentimos por el papa Francisco, rogarle que no eche en saco roto el caso Küng, que le haga un hueco en su agenda de reformas. Sabemos que no es un asunto fácil, pero Francisco se está especializando en temas arduos.

Digamos, finalmente, que, a estas alturas de la película, a Küng no le obsesiona su rehabilitación eclesiástica; esa beneficiará más a la Iglesia católica que a él. Está mucho más pendiente de la otra rehabilitación, de la que acontece cuando cae el telón de esta vida.” Una petición que ha encontrado eco en varios sectores, entre ellos, católicos uruguayos. Algo que no hizo Benedicto XVI, quien puede dar la impresión de querer dejar el asunto en manos de su sucesor, a tenor de la carta  que envió a Küng; a él, al pontífice emérito, dedica el autor de esta autobiografía numerosos apartados, al igual que a Juan Pablo II; no en vano el Papado ha sido motivo de discordancia entre el teólogo y la curia vaticana.

El libro se cierra con una oración, bellísima oración, que resume la postura agradecida de Küng, entregándose a las manos amorosas de Dios.

En el apartado de las notas que llenan la obra, explica cómo estas son en esta ocasión más concisas, pues fueron dadas a conocer in extenso en los tomos previos de la autobiografía. Y un índice analítico pone el punto final al texto.

Nos encontramos ante un libro de lectura más que recomendable. Puede parecer un tanto agotadora la continua referencia a actividades, muy detalladas, a encuentros con personas de las que se destaca su importancia, o viajes de los que se podría pensar que su enumeración es innecesaria. Sin embargo, el libro está muy bien hilvanado, con una meticulosidad de la que el propio autor da cuenta en sus páginas. Y cada acto, cada cita, encuentra su justificación para explicar y apoyar una idea, una toma de postura, una hipótesis que, sin ellos, carecería de una base justificativa. Por lo demás, su lectura no resulta de difícil acceso; por el contrario, es amena en muchos de sus apartados, brindándonos una visión de hechos, ideas y personas que contribuyen de manera especial a la historia de las últimas décadas que vivimos.

Índice

Rendición de cuentas: mis últimas tres décadas

I.Hacia nuevas orillas
Acopio de fuerzas: ¿un «destino de hereje»?
Mi vida: ¿laberinto o lucha contra el dragón
Un dossier con apelación al papa
No hay que hacerse ilusiones: una carta del papa
Un salvador: Karl Klasen
El apoyo de la oposición leal dentro de la Iglesia
¿Alianza con la «teología política?
Fragmentación de las fuerzas reformistas
Aceptación en la base
La refundación del Studium generale
La lucha por la opinión pública
El nuevo horizonte de historia universal
Lo que me mueve
En pro de una racionalidad crítica y autocrítica
Interpelación al racionalismo crítico
Desagradable combate en la retaguardia: ¿quién está autorizado a examinar?
Responsabilidad colectiva
Destinos de teólogos: Hermann Häring, Urs Baumann, KarlJosef
Kuschel
El espíritu destructivo de la Inquisición continúa soplando… en
el mundo entero
Campos conflictivos: las relaciones entre Iglesia y Estado, por un
lado, y entre psicología profunda y exégesis bíblica, por otro
«Tras la marcha del hereje, la moral por los suelos»
La Fundación Herbert Haag: «Por la libertad en la Iglesia»

II. Una visión realista
Una determinación de mi emplazamiento
Transformación del clima eclesial general
La confrontación con el pasado católico, imprescindible
Dialéctica de estructuras y personas
El papa de la restauración: Karol Wojtyla
Represión en toda regla
El papa y la juventud católica
Los medios de comunicación, puestos a prueba
Viajes papales sin consecuencias ecuménicas
Erróneos nombramientos episcopales de graves consecuencias
Un sintomático Día de la Reforma: Augsburgo 1981
Estancamiento ecuménico en Ginebra
El dilema de los anglicanos
El diálogo con la Ortodoxia oriental, sin fruto
Siete estrategias contra el permanente rumbo retrógrado
¿Deben callar los teólogos?
El dicasterio inquisitorial de Ratzinger y la resistencia
La necesidad de ampliar los horizontes de la teología ecumé-
nica
Las oportunidades de futuro de una visión: puntos a favor y en
contra

III. Incursiones en territorios desconocidos
Un viaje a Estados Unidos y un lamentable descuido
¿Existe Dios? Un éxito editorial también en inglés
¿Qué es lo que reúne al conferenciante y a la multitud de
oyentes?
Primer proyecto piloto: cambios de paradigma en la teología
Teología y ciencias de la religión, unidas en Chicago
Cómo surge lo nuevo en la ciencia de la naturaleza y en la
teología
La troika Tubinga-Chicago-Concilium
La persistencia y competencia de los paradigmas precedentes
Segundo proyecto piloto: la mujer y el cristianismo
Una investigación poco convencional
Una investigación de mujeres sobre la mujer
Decepción tras decepción
¿Una mujer papa?
Tercer proyecto piloto: teología y literatura
Jesús en la literatura contemporánea de lengua alemana
Obras religiosas de la literatura mundial
Un simposio sobre teología y literatura en Tubinga
En el castillo de Sant’Angelo
Cuarto proyecto piloto: religión y música
Richard Wagner: Parsifal
¿Cuál es el sentido de El ocaso de los dioses?
Una lección magistral en honor de Mozart
Huellas de la trascendencia
Las sinfonías creyentes de Bruckner
En el umbral de la Modernidad
Quinto proyecto piloto: religión y ciencia de la naturaleza
La teoría de la evolución y el relato bíblico de la creación
El principio de todas las cosas

IV. Mi década norteamericana
Estados Unidos llama
La Universidad de Chicago: las obligaciones de un profesor visitante
¿«Gusto» realmente?
La Iglesia estadounidense, domesticada
Una oposición reformista
¿Leader of the loyal opposition?
Comunicadores profesionales: Wojtyla y Reagan
La nefasta herencia del papa polaco y del presidente estadounidense
Entre amigos
Una oportunidad única: En busca de nuestras huellas
Una tarea ímproba
Teología para la posmodernidad
Un audaz experimento de diálogo
Una incomparable oportunidad de aprendizaje
De la disposición al diálogo forma parte también la firmeza
¡Sin paz entre las religiones no habrá paz en el mundo!
Cinco vueltas al mundo
Afición a viajar y nostalgia de la patria

V. Mi mundo del islam
Experiencias con el multiforme islam
¿Es el islam un camino de salvación? ¿Y Mahoma un profeta?
¿Es el Corán palabra de Dios?
Diálogo en vez de choque
Diálogo interreligioso en la práctica: Pakistán
«Blasfemia» (Harvard) — Clash (castillo de Windsor) — family
dinner (Lech)
Primeros diálogos interreligiosos en la era Jomeini: Teherán
La hija de Jomeini
Las bombas de Saddam Hussein: Isfahán
Intervención a favor de los bahaís
Experiencias de diálogo en Canadá: Toronto
Discusión sobre el Hijo de Dios: Nigeria
Sobre qué se debería hablar
El despertar del islam
Debate en Teherán sobre el lugar de la mujer
Cambios de paradigma en el islam
Entre la Edad Media y la Modernidad: Arabia Saudita
Un islam con trasfondo místico: Indonesia
En camino hacia la Modernidad: Omán
La «Primavera árabe»: Túnez
El laboratorio de la democracia islámica: Turquía

VI. Mi mundo del judaísmo
Experiencias con el judaísmo vivo
Lo que nos une
Lo que nos separa
Lo que podría reconciliarnos
La fe de Jesús y la fe en Jesús
En la sinagoga como teólogo cristiano
¿Con quién pasaría las vacaciones?
La historia judía, mejor comprendida
Judíos al servicio de la reconciliación
Cambios de paradigma en el judaísmo
Simposios y conversaciones científicos
Jesús: ¿un fariseo liberal?
Conocidos y amigos judíos
Homenajes judíos
Ninguna nación inocente
El trágico conflicto entre israelíes y palestinos
Reconciliación en vez de despotismo
Motivo de controversia: la validez de la ley y el estatus de Jerusalén
Una visión de paz para Oriente Próximo
Únicamente una paz justa puede disipar el miedo

VII. El mundo de los oceánicos, africanos e indios
El mundo de los espíritus de Nueva Guinea
Los controvertidos inicios de la religión
África: la cuna de la humanidad
La dinámica historia de África
Egipto: una civilización avanzada en los albores de la historia
Etiopía: ¿un paradigma judeocristiano clandestino?
¿Confrontación o encuentro entre cristianismo e islam?
Los grandes siglos de África
El fracaso de las Iglesias
La ambivalencia de la misión moderna
Las Iglesias africanas independientes
El apartheid: un residuo de la Modernidad colonial-imperialista
El mejor cardenal que África tuvo nunca
Un fracaso también del marxismo: Mozambique
Una pacífica transmisión de poder: Namibia
El amenazado futuro de África: Mugabe
La democracia se impone: Nyerere
Latinoamérica: el problema de la inculturación del cristianismo
El trágico destino de la cultura india
No existe un paradigma indio de cristianismo
Es necesaria una confesión de culpas por parte de la Iglesia
¿Duradera actualidad de la teología de la liberación?

VIII. Mi mundo de las religiones de la India
El trato con los difuntos
¿Vacas sagradas?
No existe un monopolio cristiano de la verdad y la salvación
¿Politeísmo o monoteísmo?
Sannyasin cristianos
Los orígenes del hinduismo
Los Vedas como fundamento
La búsqueda de la unidad
El hinduismo medieval
El hinduismo en el proceso de modernización
La Conferencia Indira Gandhi en Delhi
Primera Conferencia sobre Ética Mundial y Ética Tradicional India
Tras las huellas del Buda
Una celebración cristiano-budista
El Buda histórico
¿Cómo lograr una visión de conjunto?
¿Qué budismo es el verdadero?
Cambios radicales en el budismo que marcan época
Budismo “medieval”
Budistas comprometidos
El vehículo pequeño y el vehículo grande
El vehículo del diamante: el Tíbet
El budismo moderno en Japón
Tres opciones budistas
La meditación, en el centro
¿Reformas en el budismo?
La contribución budista a una ética mundial

IX. Mi mundo de las religiones de China
Experiencias con la viva religiosidad china
China: una gran potencia intelectual
Primer viaje a China: 1979
Una tercera cuenca religiosa
Diálogo intercultural-interreligioso (1987)
Al mismo tiempo chino y cristiano: ¿«el papa amarillo»?
¿Superación del cisma chino?
Humanismo ético: Confucio
El Proyecto Ética Mundial y la tradición china (1989)
Cómo comenzó en China el Proyecto Ética Mundial
El acta de nacimiento de una ética mundial china: Primera Conferencia sobre Ética Mundial y Ética Tradicional China (Pekín,
1997)
Las religiones chinas en el documental (1999)
Confirmación y concreción: Segunda Conferencia sobre Ética
Mundial y Ética Tradicional China (Pekín, octubre de 2001)
¿Qué ética tradicional china tiene futuro?
China, inmersa en un proceso de cambio radical
La ética mundial, bien recibida en China
Un discurso en la Ciudad Prohibida (2009)
Un encuentro memorable: el poeta Yang Lian (2012)
Un Instituto de Ética Mundial en la Universidad de Pekín (2012)
La ética mundial: recuperación de la sabiduría china

X. El Proyecto Ética Mundial: una ética para la humanidad
1989: ¿una tercera oportunidad del siglo desaprovechada?
Trabajos preparatorios para el Proyecto Ética Mundial: la
UNESCO y el Foro Económico Mundial
¿Una Europa cristiana?
En camino hacia el Segundo Parlamento de las Religiones del
Mundo (1993)
Lo que no debe ser una declaración sobre ética mundial
Cómo surgió la declaración de ética mundial
La Fundación Ética Mundial: un regalo del cielo (1995)
Ética mundial y educación
Ética mundial y literatura, filosofía y arte
Ética mundial y música: la sinfonía coral Weltethos
Orientación básica para un orden mundial más humano
Ética mundial para la política internacional: Henry Kissinger
Ni Realpolitik ni mera ética de convicciones: Jimmy Carter
Ética mundial para la economía mundial: Horst Köhler y Richard Grasso
El primado de la ética sobre la economía y la política
Responsabilidades humanas
Un pionero de la ética mundial: Helmut Schmidt
El primer orador de ética mundial: Tony Blair
La ética mundial en la ONU
Un día terrorífico con consecuencias de gran alcance
Ética mundial también en el Fondo Monetario Internacional y
en el Banco Mundial
Recaída en el paradigma agonístico de política internacional
Kofi Annan en Tubinga
Los discursos de ética mundial
El Instituto de Ética Mundial en la universidad (Tubinga, 2012)

XI. Un problema permanente: la reforma de la Iglesia
Problemas mundiales y problemas eclesiales
El capital de confianza
El credo, explicado a los contemporáneos
«Temas de un vida»
El moribundo Juan Pablo II: símbolo de una Iglesia caduca
El papa, principal responsable de la crisis de esperanza
El papa más contradictorio del siglo XX
Los católicos polacos, en peligro
Irlanda, inmersa en un cambio radical
El cónclave domesticado (2005)
Criterios para la elección de papa: una carta a los cardenales
Mi candidato ideal: el cardenal Martini
La elección de Joseph Ratzinger en 2005: una inmensa decepción
Un hecho sensacional: Benedicto XVI invita a su crítico
En Castelgandolfo: una conversación amistosa
El comunicado de prensa común
Primeras decepciones: Ratisbona, Estambul, Constantinopla,
Aparecida (Brasil), Washington D.C.
Alejamiento del concilio: obispos hostiles al concilio, aceptados
El papa pesca en aguas anglicanas
El cardenal y papa Ratzinger, responsable del encubrimiento de
los abusos sexuales
Cinco años de Benedicto XVI. Un balance provisional: carta
abierta a los obispos católicos del mundo entero (2010)
Carga heredada para el sucesor: «putinización», re-italianización, maquiavelismo
Contra la negativa a las reformas
¿Declive de la teología católica?
Pequeño manual para la reforma de la Iglesia: ¿Tiene salvación la Iglesia? (2011)
Lo que debe permanecer
La figura directriz de toda reforma de la Iglesia: Jesús (2012)
¿Una voz que clama solitaria en el desierto?

XII. En el atardecer de la vida
Despedida del esquí alpino
… Pero no del deporte
Ética deportiva mundial
Vivencias de la agonía: ¿un vistazo al otro lado?
Vida eterna: la alternativa
Sí a la vida eterna
Contar con la muerte
Alegato a favor de la responsabilidad personal también a la hora de morir
El amigo perdido: Walter Jens
Días de conmemoración y agradecimiento
«Emblema» de la Universidad de Tubinga
¿Qué es vanidad?
¿Débil entre poderosos?
La obra
Agradecido por la humanidad vivida
Respaldo en la familia
Hacia delante con las últimas fuerzas
¿En un gran lío?
Presagios de la muerte
Dimitir con la debida antelación
¿Cuánto tiempo me queda de vida?
La responsabilidad sobre uno mismo, en concreto
De qué manera me gustaría morir
Preparado para lo que sea

Epílogo
Un nuevo presidente de la fundación
La inesperada dimisión del papa
Cónclave y elección de un candidato sorpresa
¿Es el papa Francisco una paradoja?
Una señal de esperanza desde Roma
Mi legado de ética mundial
Terminada la carrera
Mi amén último

Notas
Índice de nombres
Índice general …..

Humanidad vivida. Memorias, de Hans Küng

Notas sobre el autor

Nacido en Sursee (Suiza) en 1928, Hans Küng se cuenta entre los pensadores sobresalientes de nuestro tiempo. Después de estudiar filosofía y teología en Roma y París, se dedicó a actividades de pastoral práctica, y a partir de 1960 fue catedrático de Teología Ecuménica en Tubinga. Participó activamente en el concilio Vaticano II como perito. En 1979 el Vaticano le retiró la licencia eclesiástica para enseñar. Pasó a ser catedrático emérito en 1996. Su estudio, a lo largo de varios decenios, de las religiones mundiales desembocó en el Proyecto de una Ética Mundial (1990) y en la creación de la Fundación para la Ética Mundial, de la que es presidente de honor.

Entre sus libros cabe mencionar: ¿Tiene salvación la Iglesia? (2013), Existencia cristiana (2012), Ser cristiano (2012), Lo que yo creo (2011), La mujer en el cristianismo (2011), ¿Vida eterna? (2011), Credo. El símbolo de los Apóstoles explicado al hombre de nuestro tiempo (2010), ¿Existe Dios? (2010),Verdad controvertida. Memorias (2009), Libertad conquistada. Memorias (2007), Música y religión (2008), El principio de todas las cosas. Ciencia y religión (2007), El judaísmo. Pasado, presente, futuro (2007), El cristianismo. Esencia e historia (2007), El islam. Historia, presente, futuro (2011), Proyecto de una Ética Mundial (2006), Una ética mundial para la economía y la política (1999), así como, en colaboración, Morir con dignidad. Un alegato a favor de la responsabilidad (con Walter Jens) (2010), La ética mundial entendida desde el cristianismo (con Angela Rinn-Maurer) (2008), Ciencia y ética mundial (coeditor con Karl-Josef Kuschel) (2006), Reivindicación de una ética mundial (editor) (2002) y Teología en libertad. Diálogo con Hans Küng (con Walter Jens y Karl-Josef Kuschel) (1998), todos ellos publicados en Editorial Trotta. También es autor de innumerables artículos en prensa y revistas, así como es muy abundante su actividad como conferenciante.

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