Tendencias21

Tribu india enseña a convertir la tragedia en oportunidad

Cuando el tsunami asiático arrasó a varios países de la costa del océano Índico el 26 de diciembre de 2004, sembró destrucción por doquier y dejó 230.000 muertos. Millones quedaron sin trabajo y seguridad alimentaria. Pero a una pequeña tribu del sur de India le infundió esperanzas, que persisten una década después. El pueblo irula […]

Una pareja irula pesca en aguas del Bosque de Mangles de Pichavaram, en Tamil Nadu, India. Crédito: Malini Shankar/IPS

Una pareja irula pesca en aguas del Bosque de Mangles de Pichavaram, en Tamil Nadu, India. Crédito: Malini Shankar/IPS

Por Malini Shankar
PICHAVARAM, India, Nov 14 2014 (IPS)

Cuando el tsunami asiático arrasó a varios países de la costa del océano Índico el 26 de diciembre de 2004, sembró destrucción por doquier y dejó 230.000 muertos. Millones quedaron sin trabajo y seguridad alimentaria. Pero a una pequeña tribu del sur de India le infundió esperanzas, que persisten una década después.

El pueblo irula cuenta con unos 25.000 integrantes, que habitan las montañas Nilgiri en los estados indios de Tamil Nadu y Kerala, y que tradicionalmente se ganaban la vida desinfestando tierras agrícolas de ratas y serpientes. Esta tarea, realizada en régimen de jornaleros, a menudo les permitió complementar sus magros ingresos.

Ahora, en vísperas del décimo aniversario del tsunami, los irulas de Tamil Nadu son un ejemplo viviente de cómo el manejo sostenible de los desastres puede aliviar la pobreza y, simultáneamente, preservar un modo de vida ancestral.

Antes de 2004, esta tribu trabajaba en condiciones de explotación extrema, ganando no más de unos 50 dólares al mes. Sus miembros estaban mal alimentados y habitaban viviendas inadecuadas con defectuoso saneamiento.»Si no nos hubieran incluido en la Lista de Tribus Reconocidas, seguiríamos siendo cazadores-recolectores, comiendo ratas y cazando serpientes”: Nagamuthu, irula de 33 años

Sin embargo, cuando las olas gigantes cedieron y las organizaciones no gubernamentales y los trabajadores humanitarios llegaron en manadas a la costa sur de India para reconstruir el paisaje, los irulas recibieron más que la ayuda de emergencia: los incluyeron en la Lista de Tribus Reconocidas del gobierno.

Esto ocurrió, en buena medida, gracias a los esfuerzos de un funcionario gubernamental llamado G.S. Bedi, oriundo del distrito costero de Cuddalore, en Tamil Nadu, una de las zonas azotadas por el tsunami.

La inclusión en esa lista convirtió a los irulas en beneficiarios legales de programas de desarrollo patrocinados por el Estado, como la Ley de Derechos Forestales y otras iniciativas de pesca sostenible, mejorando así su acceso a mejor vivienda y generando mayor seguridad alimentaria y de sustento.

Y, lo más importante, según miembros de la comunidad, es que el período posterior al tsunami infundió nuevos bríos a los irulas, que participan en programas de sustento sostenible para conservar su ambiente al tiempo de aumentar sus ingresos.

Conservación con bioescudos

Bajo la órbita de la FundaciónM S Swaminathan para la Investigación (MSSRF, en inglés), los irulas son parte de un importante programa que ya ha multiplicado por siete sus ganancias mensuales, llegando a unos 350 dólares, en el Bosque de Mangles de Pichavaram, en Tamil Nadu.

Unas 180 familias de la tribu se benefician directamente de programas de capacitación y subsidios concedidos a sus cooperativas, también conocidas como grupos de autoayuda.

Los irulas pulen así sus habilidades en materia de pesca, acuicultura sostenible y engordamiento de cangrejos, apartándose cada vez más de una vida de servidumbre y convirtiéndose en grandes terratenientes.

Pero tal vez lo más importante sea que están incorporando la protección y conservación de manglares a sus vidas cotidianas, medida que consideran necesaria para la supervivencia a largo plazo de toda la comunidad.

De hecho, fue el Bosque de Mangles de Pichavaram, ubicado cerca de la localidad de Chidambaram, en Tamil Nadu, el que evitó las muertes masivas entre miembros de la tribu durante el tsunami, protegiendo a unos 4.500 irulas del pleno impacto de las olas.

Ubicado entre el estuario de Vellar en el norte y el de Coleroon en el sur, ese manglar ocupa unas 1.100 hectáreas, y su complejo sistema de raíces y ecosistema intermareal ofrecen una fuerte barrera contra la intrusión del agua del mar, las olas y las inundaciones.

Según estadísticas aportadas por el biólogo marino Sivakumar, de la MSSRF en Chennai, los pocos desafortunados que perecieron en el tsunami fueron aquellos que quedaron atrapados fuera del abrazo protector del ecosistema: siete personas de las aldeas de Kannagi Nagar y Pillumedu y otras 64 varadas en la isla conocida como “MGR Thittu”, ambas ubicadas en franjas de arena donde no había mangles.

La experiencia hizo que muchos miembros de la tribu abrieran sus ojos al inestimable valor de los manglares y a su propia vulnerabilidad ante los caprichos del mar, disparando un esfuerzo de conservación en el marco de la Ley de Derechos Forestales de India.

“Hasta que nos incluyeron en la Lista de Tribus Reconocidas no conocíamos nuestros derechos ni nos iba bien como cazadores-recolectores ni como jornaleros agrícolas”, dijo Pichakanna, un hombre irula de 55 años que con alegría cambió su empleo en la agricultura por actividades pesqueras y acuícolas que le permiten participar en los esfuerzos de conservación de manglares en Tamil Nadu.

Ahora su salario procede de la cría de camarones en los biodiversos manglares, explicó a IPS.

M. S. Swaminathan, presidente de la MSSRF, cree que “al conservar los bosques de manglares protegemos el ecosistema costero más productivo, que garantiza (…) el sustento y la seguridad ecológica”.

“Los bioescudos son una parte indispensable de la Resiliencia al Riesgo de Desastres”, agregó.

Esta unión entre creación de empleo y manejo de desastre ha sido un golpe de suerte sin prededentes para el pueblo irula.

Los bosques de mangle están desapareciendo rápidamente. Según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se losdestruye a un ritmo entre tres y cinco veces mayor que la pérdida promedio de bosques.

Para 2050, el sur de Asia podrá haber perdido incluso 35 por ciento de los manglares que tenía en 2000. Las emisiones contaminantes derivadas de esas pérdidas constituirán alrededor de la quinta parte de las emisiones mundiales de carbono relacionadas con la deforestación, agrega el informe.

Gracias a las ricas aguas donde hay mangles, ahora los irulas cosechan, por ejemplo, ostras de perlas naturales, de muy alto contenido proteínico, para su propio consumo.

“También aprendimos a cazar cangrejos, y hemos instalado aparatos para su engorde cerca de nuestras casas, en lo profundo de las aguas del manglar. Esto nos ha ayudado a ganarnos un sustento sostenible”, dijo a IPS Nagamuthu, un irula de 33 años, cuyos padres, oriundos de los bosques de Pichavaram, sobrevivieron al tsunami de 2004.

“Si no nos hubieran incluido en la Lista de Tribus Reconocidas,  seguiríamos siendo cazadores-recolectores, comiendo ratas y cazando serpientes”, agregó.

Los miembros de la comunidad también aprendieron a cavar canales con forma de espina de pescado, lo que ayuda a traer las aguas de los riachuelos directamente a sus puertas, donde pueden capturar pescado fresco para el desayuno.

Este sistema de canales, ahora recomendado por el gobierno de India, también ayuda a reducir la salinidad del suelo, previene la degradación de los manglares y mejora los rendimientos pesqueros, y a su vez mejora la seguridad en materia de sustento.

Los habitantes de varias aldeas, entre ellas Pichavaram, crearon ahora un fondo comunitario que recauda 30 por ciento de los ingresos mensuales de cada familia. Ese dinero se usó para construir un templo, una escuela e instalaciones para brindar agua potable a 900 familias.

Pichakanna, quien ahora es el más anciano de la aldea del nuevo municipio de MGR Nagar, dijo a IPS con orgullo que el fondo comunitario también ayudó a crear una “línea telefónica de alerta temprana”, que a través de mensajes de texto y voz informa a los pescadores sobre la altura de las olas y la dirección del viento, además de brindar pronósticos meteorológicos cada seis horas y avisar cuando se aproxima un ciclón.

Mientras jefes de Estado y expertos viajan por el mundo para debatir la agenda de desarrollo sustentable posterior a 2015, una tribu olvidada en Pichavaram ya practica un nuevo modo de vida y muestra cómo avanzar hacia un futuro verdaderamente sostenible.

Editado por Kanya D’Almeida

 

Artículos relacionados

Fuente : http://www.ipsnoticias.net/2014/11/tribu-india-ens…

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • La seda de las arañas podría ser la llave para curar el cáncer 18 marzo, 2022
    La mayoría de los tipos de cáncer se desarrollan a partir de la carencia de la proteína P53, que cumple una función crucial porque evita que las células con daño en el ADN se conviertan en células cancerosas. Una proteína similar podría extraerse de la seda producida por las arañas e incorporarse a las células […]
    Pablo Javier Piacente
  • La guerra de Ucrania congela la exploración ruso-europea de Marte y la Luna 18 marzo, 2022
    El anuncio de la suspensión de ExoMars y de las actividades de cooperación entre la ESA y Roscosmos es solamente la punta del iceberg de las profundas consecuencias negativas que puede traer esta decisión para la exploración espacial: los esfuerzos de décadas de investigación podrían tirarse por la borda si la guerra en Ucrania sigue […]
    Pablo Javier Piacente
  • La base científica de Rusia, amenazada por las sanciones 18 marzo, 2022
    La base científica de Rusia se está resintiendo por efecto de las sanciones occidentales, que privan al país de reactivos químicos, componentes ópticos y ordenadores nuevos, al mismo tiempo que los mayores proveedores de instrumentos de precisión han interrumpido los suministros.
    Redacción T21
  • Rusia estaría utilizando en Ucrania robots asesinos que se guían por IA 18 marzo, 2022
    Rusia estaría utilizando en Ucrania drones asistidos por Inteligencia Artificial que son completamente autónomos para atacar objetivos a partir de fotos facilitadas por operarios militares, según denuncia el Boletín de Científicos Atómicos.
    Redacción T21
  • La psicopatía no es un trastorno mental, sino una ventaja adaptativa 17 marzo, 2022
    Investigadores canadienses han revelado que la psicopatía carece de ciertas características para ser considerada un trastorno mental, por lo que debería considerarse más como una función genética concreta desarrollada mediante mecanismos evolutivos.
    Pablo Javier Piacente
  • Una nueva misión espacial penetrará en los oscuros túneles de la Luna 17 marzo, 2022
    La Luna está repleta de pozos que, según los científicos, podrían conducir a enormes túneles: se cree que incluso podrían servir como habitáculos naturales en futuras colonias humanas. La ESA ha diseñado un vehículo explorador especializado para moverse en esos túneles.
    Pablo Javier Piacente
  • Un experimento con antimateria desafía a la ciencia 17 marzo, 2022
    Un experimento desarrollado en el CERN ha descubierto que la antimateria muestra en determinadas condiciones un comportamiento diferente al de los átomos de materia, lo que señala el camino para encontrar nuevas leyes físicas.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Más misterios en las profundidades de la Tierra 17 marzo, 2022
    Las dos colosales estructuras masivas que bordean el núcleo externo de la Tierra originan la Anomalía del Atlántico Sur y el intenso vulcanismo africano, pero para sorpresa de los geólogos, su composición y estructura son diferentes.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La comunicación humana comenzó mediante gestos y no con gruñidos 16 marzo, 2022
    La simpleza y efectividad de los gestos como estrategia de comunicación formaría parte de nuestra herencia genética y social más profunda: los primeros seres humanos los eligieron para comunicarse, antes de disponer del habla y el lenguaje. De esta forma, queda atrás la idea de que nuestros ancestros se comunicaban en principio con gruñidos.
    Pablo Javier Piacente
  • Los colores de los microbios ayudarán a descubrir vida en exoplanetas 16 marzo, 2022
    Los microbios que viven en zonas subárticas han permitido a los científicos crear el primer catálogo de colores de firmas biológicas, que podrá aplicarse en la superficie de planetas helados y sus lunas para descubrir la existencia de vida más allá del Sistema Solar.
    Pablo Javier Piacente