Tendencias21
Un asteroide potencialmente peligroso nos visita en septiembre

Un asteroide potencialmente peligroso nos visita en septiembre

La ESA ha clasificado un asteroide de 40 metros como potencial amenaza para la Tierra el próximo 9 de septiembre, pero calcula que pasará a más de 6 millones de kilómetros de nosotros. La probabilidad de colisión es de una entre más de 7.000.

Un asteroide potencialmente peligroso nos visita en septiembre

La Agencia Espacial Europea (ESA)  ha actualizado la lista de objetos espaciales que pueden colisionar con la Tierra y situado en cuarto lugar un asteroide de 40 metros de diámetro que se acercará a nuestro planeta el próximo 9 de septiembre.

La lista de la ESA contiene 10 cuerpos celestes que tienen un riesgo de colisión con nuestro planeta mayor que cero. Pero en realidad, según la ESA, la lista de objetos peligrosos es de 870.

En el caso del asteroide de septiembre, denominado 2006 QV89, la probabilidad de colisión es de una entre 7.299, señala la ESA.

Lo más probable es que pase a unos 6,7 millones de kilómetros de la Tierra, mucho más lejos de lo que está la Luna, distante 384.400 kilómetros de nosotros.

De todas formas, son estimaciones sujetas a posibles cambios en función de la evolución de la trayectoria del asteroide, advierte la ESA, ya que, como la de la mayoría de los asteroides, está rodeada de incertidumbre.

Impacto previsible

La ESA señala también que, en caso de colisión, el asteroide no tendría capacidad para terminar con la vida en la Tierra, pero advierte que su impacto sería más potente que el provocado por el  bólido de Cheliábinsk.

El 15 de febrero de 2013, un meteoroide de 17 metros de alto y 15 metros de ancho sobrevoló varias provincias rusas y la ciudad de Cheliábinsk, al sur de los montes Urales, en el momento de entrar en la atmósfera terrestre, hasta impactar a 80 km de la ciudad.

Entre 4.000Kg y 6000 kg de meteoritos, incluido un fragmento de unos 650 kg, impactaron la superficie terrestre. El bólido liberó una energía de 500 kilotones, treinta veces superior a la bomba nuclear de Hiroshima, al explotar aproximadamente a 20. 000 metros de altura.

El incidente provocó heridas a más de 1.000 personas debido a la onda expansiva producida por la explosión subsiguiente a la rotura de la barrera del sonido. También originó daños materiales en 7.000 edificios.

El riesgo

El pasado mes de marzo, el profesor de astrofísica en la Universidad del Sur de Queensland, Jonti Horner, publicó un artículo en The Conversation indicando que la Tierra está en la línea de fuego de fragmentos de asteroides y cometas, la mayoría de los cuales se queman decenas de kilómetros por encima de nuestras cabezas.

Añade que el sistema solar interior está lleno de escombros, que van desde pequeñas manchas de polvo hasta cometas y asteroides de muchos kilómetros de diámetro y que, si bien la gran mayoría de los escombros que colisionan con la Tierra son completamente inofensivos, nuestro planeta conserva las cicatrices de colisiones con cuerpos mucho más grandes.

Investigadores de la Universidad de Oxford han publicado esta semana en el Journal of the Geological Society un artículo en el que aseguran haber identificado la localización de un cráter generado por un meteorito de 1 kilómetro de ancho que colisionó con la Tierra hace 1.200 millones de años.

El cráter, de 100 kilómetros de diámetro, estaría situado a unos kilómetros al oeste de una parte remota de la costa de Escocia, sumergido bajo el agua y cubierto de rocas.

De momento, lo que sabemos de  2006 QV89 es que fue descubierto en 2006 y que es un viejo conocido de los astrónomos.
Es uno de los asteroides cercanos a la Tierra que cruzan periódicamente nuestro planeta. Después de septiembre próximo, 2006 QV89 volverá a visitarnos en 2032, 2045 y 2062, informó la ESA, que sigue atentamente su evolución.

También sabemos, tal como informamos en otro artículo, que un asteroide de entre 20 y 40 metros de diámetro pasará  entre la Tierra y la Luna, a una distancia aproximada de 165.000 km, el 26 de febrero de 2082.

En caso de que impactara con la Tierra, este asteroide podría generar una catástrofe similar a la que provocó en Tunguska, el 30 de junio de 1908, una roca espacial de aproximadamente 37 metros de ancho: penetró la atmósfera terrestre y detonó en el cielo, liberando una energía equivalente a alrededor de 185 bombas de Hiroshima.

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Los abismos oceánicos están profusamente poblados de vida prístina 7 febrero, 2022
    Los abismos oceánicos triplican la diversidad microbiana de los niveles superiores de los mares terrestres, pero la mayor parte de esa vida es desconocida por la ciencia: lo revela el análisis de casi 1.700 muestras y dos mil millones de secuencias de ADN recogidas en todo el mundo.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • El universo temprano estaba siete veces más caliente que el actual 7 febrero, 2022
    El universo temprano tenía una temperatura siete veces mayor que la actual, han comprobado los astrofísicos: utilizaron una nube de vapor de agua proyectada por una lejana galaxia para observar el estado del Universo en sus primeras etapas. Nueva puerta para el estudio de la energía oscura.
    Redacción T21
  • El cerebro es como una máquina del tiempo 6 febrero, 2022
    El cerebro actualiza cada 15 segundos la información que procede de los ojos para que podamos gestionar la vida cotidiana sin que caigamos en alucinaciones. Es como una máquina del tiempo que nos proporciona estabilidad visual.
    Redacción T21
  • Las ardillas tienen el secreto de los viajes al espacio profundo 5 febrero, 2022
    La pérdida de masa muscular que sufren los astronautas en el entorno de gravedad cero del espacio se puede subsanar replicando el mecanismo natural que usan las ardillas para hibernar y despertarse meses después en perfecto estado físico.
    Redacción T21
  • Las primeras células se agruparon de forma autónoma, tanto en la Tierra como en Marte 4 febrero, 2022
    La formación autónoma de poblaciones de protocélulas o células primitivas, utilizando la energía presente en superficies naturales, podría haber sido el punto de partida de una ruta que habría culminado en la transformación de entidades no vivas en organismos vivos, según un nuevo estudio. 
    Pablo Javier Piacente
  • El agua de la Tierra existía antes que surgiera nuestro planeta 4 febrero, 2022
    La composición química del agua que hoy disfrutamos en la Tierra y que es primordial para la vida existía desde mucho antes de la formación de nuestro planeta: se conformó gracias a depósitos de gas que incluían vapor de agua, en los primeros 200.000 años del Sistema Solar.
    Pablo Javier Piacente
  • ¿Existe un mundo paralelo oculto? Un experimento con neutrones parece sugerirlo 4 febrero, 2022
    Un experimento desarrollado con neutrones en el reactor nuclear de Grenoble ha descubierto nuevos indicios de que las partículas que desaparecen inexplicablemente podrían haber emigrado a un universo paralelo. Y pueden volver al nuestro.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Las lunas podrían ser la clave para que los planetas alberguen vida 3 febrero, 2022
    Las lunas podrían ser un elemento crucial para que un planeta tenga la capacidad de albergar vida: según un nuevo estudio, los satélites naturales deben ser grandes en proporción al tamaño del planeta anfitrión, para que las posibilidades de hallar vida se incrementen.
    Pablo Javier Piacente
  • El Sol produce grietas en la magnetosfera de la Tierra 3 febrero, 2022
    El campo magnético de la Tierra o magnetosfera nos protege del viento solar y de los efectos perjudiciales del clima espacial, pero no siempre ofrece una protección completa. Un mecanismo en la magnetosfera permite que las partículas solares se deslicen a través de esta primera línea de defensa, generando un proceso que puede debilitar ciertas […]
    Pablo Javier Piacente
  • El grafeno sirve para generar materia y antimateria a partir del vacío 3 febrero, 2022
    El grafeno puede utilizarse para imitar la producción de partículas y antipartículas que se produce en el vacío que rodea a las estrellas de neutrones. Genera electrones supralumínicos que proporcionan una corriente eléctrica superior a la permitida por la física cuántica de la materia condensada.
    Redacción T21