Tendencias21
Una leve estimulación eléctrica transcraneal reduce el impulso violento

Una leve estimulación eléctrica transcraneal reduce el impulso violento

El impulso violento de las personas puede reducirse hasta un 70 por ciento mediante una leve estimulación eléctrica transcraneal, ha comprobado una investigación. No es una solución milagrosa para reducir la delincuencia, pero tiene el potencial de reducir la agresión física o sexual.

Una leve estimulación eléctrica transcraneal reduce el impulso violento

Estimular la corteza prefrontal, la parte del cerebro responsable de controlar las ideas y los comportamientos complejos, puede reducir la intención de una persona de cometer actos violentos en más del 50 por ciento, según una investigación de la Universidad Tecnológica de Nanyang publicada en el Journal of Neuroscience.

Esta investigación ha determinado también que  el uso de una técnica mínimamente invasiva, llamada estimulación transcraneal de corriente directa (STCC), aumenta la percepción de que los actos de agresión física y sexual son moralmente incorrectos.

«La capacidad de manipular aspectos complejos y fundamentales de la cognición y el comportamiento desde el exterior del cuerpo tiene tremendas implicaciones sociales, éticas y posiblemente legales algún día», señala Roy Hamilton, autor del artículo, en un comunicado.

Es como estar viendo un crimen violento desde una perspectiva de salud pública, señala el coautor Adrian Raine. «Históricamente no hemos adoptado este tipo de enfoque a las intervenciones en torno a la violencia», añade. «Pero esto promete: sólo hicimos una sesión de 20 minutos y vimos un efecto. ¿Qué pasaría si tuviéramos más sesiones? ¿Qué pasa si lo hacemos tres veces a la semana durante un mes?”

Para llegar a  estas conclusiones, los investigadores desarrollaron un experimento de doble ciego en 81 adultos sanos de más de 18 años que fueron divididos en dos grupos. El método de doble ciego es una herramienta del método científico que se usa para prevenir que los resultados de una investigación puedan estar influidos por el efecto placebo o por el sesgo del observador.​

El primer grupo recibió una estimulación transcraneal de corriente continua (de 2 miliamperios) en la corteza prefrontal durante 20 minutos; mientras que el grupo placebo recibió una corriente de la misma intensidad, pero sólo durante 30 segundos. Los participantes no conocían la asignación de su grupo ni la persona que realizaba cada experimento.

Corteza prefrontal

Los investigadores se centraron en la corteza prefrontal y, específicamente, en la corteza prefrontal dorsolateral superior, en el área frontal superior del cerebro, porque está bien documentado que los individuos antisociales tienen déficits de actividad en esta región, explica Olivia Choy,  también autora del artículo.

«Si se escanea el cerebro de un delincuente, no sabemos realmente si es el déficit cerebral lo que lleva al comportamiento o si es al revés», añade Choy. «Uno de los principales objetivos de este estudio fue ver si había un papel causal de esta región del cerebro en el comportamiento antisocial». El estudio no ofreció una respuesta concluyente al respecto.

Durante el experimento, los científicos presentaron a los participantes dos escenarios hipotéticos sobre abuso y violencia física y sexual, y les pidieron que calificaran en una escala de 0 a 10 (donde 0 no era una posibilidad y 10 era 100 por ciento) la probabilidad de que llevaran a cabo un acto similar.

En los miembros del primer grupo la estimulación disminuyó su intención de llevar a cabo un acto de violencia física o sexual entre un 47% y un 70 %. Los participantes también calificaron en la misma escala de 0 a 10 un criterio moral: cuánto consideraban correctos los escenarios presentados.

«Elegimos nuestro enfoque y las tareas de comportamiento específicamente en función de nuestras hipótesis sobre qué áreas del cerebro podrían ser relevantes para generar intenciones agresivas», dice Hamilton. «Nos complace ver al menos algunas de nuestras principales predicciones confirmadas».

Potencial de reducir el comportamiento violento

En teoría, los resultados significan que las intervenciones biológicas simples, ya sea por separado o junto con intervenciones psicológicas como la terapia cognitivo-conductual, tienen el potencial de reducir el comportamiento violento.

«Gran parte del enfoque en comprender las causas del crimen ha estado en la causalidad social», dice Raine. «Eso es importante, pero la investigación de las imágenes cerebrales y la genética también han demostrado que la mitad de la variación en la violencia se puede atribuir a factores biológicos. Estamos tratando de encontrar intervenciones biológicas benignas que la sociedad acepte, y la estimulación transcraneal de corriente directa es un riesgo mínimo. Esto no es una lobotomía frontal. De hecho, estamos diciendo lo contrario, que la parte frontal del cerebro debe estar mejor conectada con el resto del cerebro».

A pesar de los resultados alentadores, Choy deja  claro que se necesita más trabajo antes de estar seguros de que este tipo de tratamiento reducirá la violencia. El estudio necesita ser replicado y luego desarrollado, precisa. “Quizás – concluye Hamilton –, el secreto para tener menos violencia en el corazón es tener una mente debidamente estimulada”.

Los autores no consideran que estén ante la solución milagrosa para reducir la delincuencia. Aunque la estimulación transcraneal no va a eliminar la agresión y el crimen, señalan taxativamente, la STCC puede ser propuesta como una técnica de intervención para los primeros delincuentes, con la finalidad de reducir las probabilidades de reincidir en el delito.

Referencia

Stimulation of the Prefrontal Cortex Reduces Intentions to Commit Aggression: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled, Stratified, Parallel-Group Trial. Olivia Choy, Adrian Raine and Roy H. Hamilton. Journal of Neuroscience, 2 July 2018, 3317-17; DOI:https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.3317-17.2018

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Un árbol fosilizado hace 350 millones de años sorprende a los científicos: parece alienígena 11 febrero, 2024
    Un fósil tridimensional de árboles más antiguos que los dinosaurios revela que los bosques de hace 350 millones de años eran extraños y alienígenas. Formaban parte de un bosquecillo que fue sepultado después de un terremoto.
    Redacción T21
  • El meteorito de Berlín resultó ser un raro objeto de origen ígneo 11 febrero, 2024
    El asteroide que se desintegró sobre Berlín a mediados de enero pertenece a un tipo raro de meteorito de origen ígneo. Se compone principalmente de silicatos de magnesio, enstatita y forsterita, además casi no contiene hierro y tiene una corteza vítrea translúcida.
    Redacción T21
  • Descubren un helecho tropical que transforma sus hojas muertas en nuevas raíces 9 febrero, 2024
    Para sobrevivir en el suelo anegado y bajo en nutrientes del bosque de Quebrada Chorro, en el oeste de Panamá, una especie de helecho tropical arborescente reutiliza sus hojas muertas, convirtiéndolas en nuevas raíces. Los científicos descubrieron que el helecho reconfigura estas “hojas zombis”, invirtiendo el flujo de agua para atraer nutrientes de regreso a […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren una extraña combinación de minerales en las muestras lunares de la misión Chang'e-5 de China 9 febrero, 2024
    Los minerales antiguos y nuevos identificados en las muestras lunares traídas por la misión Chang'e-5 de China están ayudando a los científicos a comprender mejor la historia de la Luna: ahora, los especialistas han descubierto más propiedades del sexto nuevo mineral lunar, llamado Changesite-(Y). Además, otros compuestos hallados, la seifertita y la stishovita, pueden coexistir […]
    Pablo Javier Piacente
  • Los robots que atienden a pacientes llegan a los hospitales 9 febrero, 2024
    Robots diseñados para brindar comodidad a los pacientes de edad avanzada y aliviar su ansiedad, han sido probados con éxito en un hospital de París: saludan, responden a preguntas, comprenden conversaciones grupales y apoyan las tareas de enfermería.
    Redacción T21
  • Una pequeña luna de Saturno parecida a la “Estrella de la Muerte” de Star Wars contiene un océano oculto 8 febrero, 2024
    Por debajo de la superficie repleta de cráteres de Mimas, una de las lunas más pequeñas de Saturno, se esconde un océano global de agua líquida de reciente formación. El satélite posee tan sólo unos 400 kilómetros de diámetro y presenta un notable parecido con la “Estrella de la Muerte”, una estación espacial imperial que […]
    Pablo Javier Piacente
  • Logran controlar un objeto virtual con la mente durante un sueño lúcido 8 febrero, 2024
    Un grupo de participantes en un nuevo estudio científico logró manejar un vehículo virtual a través de un avatar únicamente con su mente, mientras sus cerebros permanecían en la fase REM del sueño. Además de profundizar en los misterios de la consciencia humana, la innovación podría facilitar el acceso a nuevos desarrollos tecnológicos, como un […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un proyecto global trabaja para crear de forma colaborativa un cerebro robótico general 8 febrero, 2024
    El auge de la inteligencia artificial generativa impulsa un proyecto global que trabaja para crear un cerebro robótico general, capaz de generar androides como los que hemos visto hasta ahora solo en la ciencia ficción. Pero es cuestión de tiempo que convivamos con ellos en perfecta armonía. Ya no es una utopía.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La IA está capacitada para resolver dilemas morales cuando conduce vehículos autónomos 8 febrero, 2024
    Los sistemas de IA muestran significativas similitudes éticas con las reacciones humanas ante dilemas morales, lo que los acreditan para conducir vehículos autónomos tal como lo harían las personas.
    Redacción T21
  • Los huracanes se están volviendo tan fuertes que ya no existen categorías para clasificarlos 7 febrero, 2024
    Cinco tormentas en la última década tuvieron velocidades de viento que pertenecen a una hipotética categoría 6 en la escala de huracanes Saffir-Simpson: el fenómeno obligaría a los científicos a crear una nueva clasificación, capaz de reflejar la virulencia de los huracanes en la actualidad. Las causas principales del fenómeno tienen su origen en el […]
    Pablo Javier Piacente