Tendencias21

Algunos corales se están adaptando al cambio climático

Algunas poblaciones de coral ya tienen las variantes genéticas necesarias para tolerar las aguas cálidas del océano, y los seres humanos podrían ayudar a transmitir estos genes, revela un estudio realizado por científicos de la Universidad de Texas en Austin, el Instituto Australiano de Ciencia Marina y la Universidad Estatal de Oregón (EEUU).

Algunos corales se están adaptando al cambio climático

Algunas poblaciones de coral ya tienen las variantes genéticas necesarias para tolerar las aguas cálidas del océano, y los seres humanos podrían ayudar a transmitir estos genes, revela un estudio realizado por científicos de la Universidad de Texas en Austin, el Instituto Australiano de Ciencia Marina y la Universidad Estatal de Oregón (EEUU).

El descubrimiento tendría implicaciones para muchos arrecifes actualmente amenazados por el calentamiento global, y muestra por primera vez que mezclar y combinar los corales de diferentes latitudes puede aumentar la supervivencia de los arrecifes. Los hallazgos han sido publicados esta semana en la revista Science.

Características del estudio

Para el presente estudio, los investigadores cruzaron los corales de las zonas más cálidas de la Gran Barrera de Coral de Australia con corales situados en una latitud más fresca, a cerca de 480 kilómetros al sur.

Descubrieron así que las larvas de coral  procedentes de progenitores del norte (donde las aguas eran alrededor de 2ºC más cálidas), tenían hasta 10 veces más probabilidades de sobrevivir al estrés por calor que las larvas cuyos progenitores eran de la zona sur.

Haciendo uso de herramientas genómicas, los investigadores identificaron los procesos biológicos responsables de la tolerancia al calor de las primeras larvas, y demostraron que dicha tolerancia evoluciona rápidamente, con base en la variación genética existente.

Resultados obtenidos

«Nuestra investigación encontró que los corales no tienen que esperar a que aparezcan nuevas mutaciones. Evitar la extinción del coral puede comenzar con algo tan simple como un intercambio de corales ‘inmigrantes’, para expandir las variantes genéticas ya existentes en ellos», explica Mikhail Matz, profesor asociado de biología integrativa de la Universidad de Texas en Austin en un comunicado de dicha universidad.

«Las larvas de coral pueden moverse a través de los océanos de forma natural, pero los humanos también pueden contribuir, reubicando corales adultos para poner en marcha el proceso».

A nivel mundial, los arrecifes de coral han sido gravemente dañados por el aumento de las temperaturas de la superficie del mar.  El blanqueo o decoloración del coral -proceso que puede causar la muerte de los corales y que consiste en la pérdida de las algas con las que los corales conviven en simbiosis y que a estos les sirven de alimento- ha sido vinculado al calentamiento de las aguas del mar como consecuencia del cambio climático.

Algunos corales, sin embargo, tienen una mayor tolerancia a temperaturas elevadas, aunque hasta ahora nadie había entendido por qué algunas especies se han adaptado de manera distinta a las demás. «Este descubrimiento se suma a nuestra comprensión del potencial del coral para hacer frente a los océanos más cálidos», explican los científicos.

Los corales de los arrecifes del Pacífico norte y del Mar Caribe son similares a los corales analizados en el presente estudio, por lo que, se supone, también podrían beneficiarse de una futura reproducción artificial. Por eso, los investigadores concluyen que el hallazgo «da motivos para la esperanza y el optimismo sobre los arrecifes de coral y la vida marina que en ellos prospera» (solo en la Gran Barrera de Coral  australiana viven 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos).

Una buena noticia que contrasta con los datos arrojados por diversos estudios, que han señalado que, a lo largo de los últimos, treinta años, la Gran Barrera ha perdido el 50% de sus corales, una pérdida que puede llegar al 80% en algunos arrecifes del mar Caribe.

Metodo de protección

En 2013, un equipo científico australiano ya descubrió que los corales se protegen del aumento de temperatura de las aguas del océano produciendo dimetilsulfoniopropionato (DMSP), una sustancia química que actúa a modo de antioxidante y que protege sus tejidos de la radiación solar. 

Referencia bibliográfica:

Groves B. Dixon, Sarah W. Davies, Galina A. Aglyamova, Eli Meyer, Line K. Bay, Mikhail V. Matz. Genomic determinants of coral heat tolerance across latitudes. Science (2015). DOI: 10.1126/science.1261224.
 

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • El calor hace más sexy a la descendencia 14 marzo, 2022
    Una investigación ha descubierto en gusanos que el calor estresante fomenta descendencia sexualmente más atractivas. Aunque no se puede atribuir a humanos, el hallazgo arroja pistas muy interesantes para investigar posibles correspondencias.
    InsideScience/T21
  • La gravedad cuántica podría emerger de un universo holográfico 14 marzo, 2022
    Una nueva investigación sugiere que la gravedad que domina todo el universo a gran escala emerge del mundo cuántico. Usando matemáticas avanzadas, concluye que el principio holográfico puede conciliar gravedad y mecánica cuántica.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La gravedad cuántica estaría escondida en los agujeros negros 14 marzo, 2022
    Astrónomos del Reino Unido han descubierto que los agujeros negros pueden convertirse en la puerta de acceso a la gravedad cuántica, considerada el santo grial de la Nueva Física.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Detectan un precursor de moléculas orgánicas a 440 años luz de la Tierra 13 marzo, 2022
    Un equipo de astrónomas ha descubierto a 440 años luz de la Tierra un disco planetario, en el que pueden estar formándose otros mundos como la Tierra, que contiene unas moléculas precursoras de la vida. El descubrimiento sugiere que ese proceso cósmico forma parte de la génesis planetaria.
    Redacción T21
  • Una nueva terapia restablece las células a estados más juveniles 12 marzo, 2022
    Una nueva terapia de rejuvenecimiento celular revierte de forma segura los signos del envejecimiento en ratones, abriendo nuevas expectativas para prolongar o mejorar el envejecimiento saludable en seres humanos.
    Redacción T21
  • Los entornos urbanos no le gustan al cerebro 11 marzo, 2022
    Los entornos urbanos se caracterizan por estructuras visuales más rígidas que los ambientes naturales: debido a esto, el cerebro humano no se siente a gusto en la ciudad y logra una mayor relajación y equilibrio al entrar en contacto con las figuras fractales que se encuentran en la naturaleza.
    Pablo Javier Piacente
  • La guerra de Ucrania ya ha llegado al espacio 11 marzo, 2022
    El aislamiento científico de Rusia no solo compromete el futuro de la Estación Espacial Internacional, sino también a las comunicaciones por satélite o el control de la basura espacial. Las consecuencias de la guerra en cuanto a la investigación y la infraestructura espacial aún no pueden vislumbrarse en su totalidad, y podrían ser más peligrosas […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren más de diez aminoácidos en muestras del asteroide Ryugu 11 marzo, 2022
    Los científicos que han analizado las muestras de un asteroide recogidas a 15 millones de kilómetros de nuestro planeta, indican que estos objetos celestes podrían haber contribuido al surgimiento de la vida en la Tierra.
    N+1/T21
  • El cáncer se propaga por el miedo a la muerte de las células tumorales 11 marzo, 2022
    Una investigación ha descubierto que cuando las células cancerígenas se ven amenazadas de muerte, se reprograman para salvar su vida, migran a otros órganos del cuerpo y extienden el cáncer.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La ciencia española rompe también con la ciencia de la Federación Rusa y Bielorrusia 10 marzo, 2022
    La ciencia española ha decidido suspender las relaciones científicas con las instituciones análogas de la Federación Rusa, como consecuencia de la invasión de Ucrania, siguiendo los pasos del CERN y del CNRS de Francia, entre otras instituciones europeas. Al mismo tiempo, potenciará las relaciones académicas con Ucrania.
    Redacción T21