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Cuando dormimos seguimos despiertos

Cuando dormimos estamos más despiertos de lo que pensamos: no solo movemos los ojos, también percibimos el entorno y clasificamos sonidos para ignorar los irrelevantes.

El cerebro, aunque esté dormido, continúa registrando lo que sucede a su alrededor, ha comprobado una investigación del Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüísticas de Francia.

También ha observado que, si hablamos a una persona que está dormida diciendo cosas sin sentido, el cerebro ignora lo que hablamos: solo atiende si lo que decimos tiene significado.

Eso significa que el cerebro dormido puede seleccionar información del mundo exterior y amplificarla o suprimirla de manera flexible: posee un decodificador neuronal que rastrea el procesamiento del habla mientras soñamos.

Aunque una investigación anterior ya había sugerido esta capacidad, la nueva investigación añade un matiz: la facultad de seleccionar sonidos solo se produce durante la fase de sueño REM.

Esta fase, conocida también como de movimientos oculares rápidos (MOR), sueño paradójico​ o sueño desincronizado, es uno de los dos estadios del sueño.

El sueño REM representa el 25% del ciclo de sueño y nos adentramos en esa fase entre 70 y 90 minutos después de dormirnos.

Mientras soñamos

Es la fase en la que soñamos y, como los ciclos de sueño se repiten, a lo largo de la noche entramos y salimos varias veces de la fase REM.

Mientras soñamos, inventamos mundos que no tienen nada que ver con la calma de nuestro dormitorio.

Durante el sueño REM, el cerebro se despierta de alguna manera y muestra una actividad cerebral similar a la de la vigilia.

Aunque en esta fase el cuerpo está completamente paralizado, los ojos siguen moviéndose.

Ahora sabemos que está también pendiente de lo que pasa a su alrededor y que en la fase en la que soñamos, también selecciona lo que percibe.

Metodología

Para estudiar cómo interactúa el cerebro soñador con los sonidos externos, los científicos hicieron que los voluntarios del experimento escucharan, mientras dormían, historias mezcladas con un lenguaje sin sentido.

Al combinar el electroencefalograma con una técnica de aprendizaje automático, confirmaron que el cerebro, incluso dormido, continúa registrando lo que sucede a su alrededor.

También descubrieron la importancia de la fase REM en este proceso, ya que la selección de sonidos solo ocurre si estamos soñando.

El equipo supone que este mecanismo permite al cerebro proteger nuestros sueños, que son necesarios para el equilibrio emocional y la consolidación del aprendizaje del día.

También sospecha que este mecanismo de selección de sonidos puede estar presente en otras fases del sueño, en las que también se registran ocasionalmente movimientos oculares.

Referencia

Sleepers Selectively Suppress Informative Inputs during Rapid Eye Movements. Matthieu Koroma et al. Current Biology, 14 May 2020. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2020.04.047

RedacciónT21

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