Tendencias21

Descubren una nueva forma de ADN en las células humanas

Investigadores australianos han descubierto que nuestro código genético es mucho más complejo: contiene una estructura nodal que nada tiene que ver con la doble hélice. Aparece y desaparece de las células y se cree que activa y desactiva los genes.

Descubren una nueva forma de ADN en las células humanas

Por primera vez, los científicos han identificado una nueva estructura del ADN desconocida hasta ahora en el interior de células humanas vivas. Se trata de una estructura más compleja que de la que se tenía conocimiento sólo por muestras de laboratorio, pero que al haberse identificado en células vivas de seres humanos plantea una nueva visión de la biología celular.

El ácido desoxirribonucleico (ADN) es un ácido nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos y algunos virus, y es responsable de su transmisión hereditaria. En 1953 se descubrió que el ADN tiene forma de doble hélice.

El nuevo descubrimiento supone que la doble hélice no es la única forma que adopta el ADN, sino que también puede manifestarse con una forma llamada “nudo retorcido”, lo que significa que nuestro código genético está construido con una simetría mucho más compleja que la simple estructura helicoidal.

Según explica uno de los investigadores, Daniel Christ,  en un comunicado del Institut Garvan de investigación médica de Australia,  “esta nueva investigación señala que estructuras del ADN totalmente diferentes a las conocidas hasta ahora pueden ser igualmente importantes para nuestras células”.

El nuevo componente del ADN identificado por estos científicos de llama “i-Motif». Se trata de un “motivo intercalado” que había sido descubierto en los años 90 del siglo pasado únicamente in vitro, nunca en células vivas.

Nudo de cuatro hebras

Ahora sabemos, explican los investigadores, que el « i-Motif » aparece de manera natural en las células humanas, lo que nos habla de su importancia para la biología molecular.

“i-Motiv” es un nudo de ADN con cuatro hebras. En la estructura de ese nudo, las letras C (citosina) de una misma hebra de ADN se unen entre sí, algo muy diferente de lo que ocurre con una doble hélice, donde las letras de hebras opuestas se reconocen entre sí, y donde las C se unen a las G (guaninas), explican los investigadores.

Destacan además que “i-MOtiv” es solamente una de las numerosas estructuras del ADN que no toman forma de doble hélice y que podría existir también en nuestras células.  Otra estructura de ADN, llamada G4, fue observada por primera vez en células humanas en 2013 gracias al uso de anticuerpos modificados, que la dejaron al descubierto.

En el nuevo estudio, los investigadores usaron el mismo sistema: desarrollaron fragmentos de anticuerpos que podrían reconocer y unirse a los “i-Motiv”. Gracias a esta técnica, los científicos pudieron descubrir su emplazamiento en la célula.

Aparecen y desaparecen

Así observaron no sin sorpresa que estas formas de ADN aparecen y desaparecen, volviéndose a formar de nuevo. Y aunque no se conoce su razón de ser, se sabe que los “i-Motiv” se forman generalmente en la fase tardía de la vida de una célula.

También se dieron cuenta de que tienden a aparecer en las regiones llamadas “promotoras” de las zonas del ADN que controlan la activación o desactivación de los genes, y en los telómeros, las marcas genéticas asociadas al envejecimiento.

Los científicos creen que esas idas y venidas de esa forma extraña de ADN están relacionadas con la activación o desactivación de los genes.

Y aunque queda mucho trabajo para llegar a conocer lo que hacen estas estructuras genéticas dentro del organismo humano, estas formaciones alternativas del ADN podrían ser importantes para que las proteínas de una célula reconozcan la secuencia de ADN y ejerzan sus funciones regulatorias.

En consecuencia, concluyen los investigadores, lo más probable es que los “i-Motiv” desempeñen un importante papel en el normal funcionamiento de una célula y que toda anomalía en sus estructuras podría tener consecuencias patológicas.

Referencia

I-motif DNA structures are formed in the nuclei of human cells. Mahdi Zeraati et al. Nature Chemistry (2018). doi:10.1038/s41557-018-0046-3.

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Crean un chip que se puede configurar como el cerebro humano 14 febrero, 2022
    Investigadores de la Universidad de Purdue en Estados Unidos han desarrollado un chip electrónico que actualiza por sí mismo sus circuitos electrónicos. Es capaz de aprender continuamente y de servir de base a un ordenador que operaría como el cerebro biológico.
    Redacción T21
  • La vida pudo haber surgido en el espacio y no solo en la Tierra 14 febrero, 2022
    Una investigación que ha recreado en laboratorio las condiciones que prevalecen en las nubes moleculares cósmicas ha comprobado que los mecanismos básicos de la vida pueden desarrollarse en las condiciones extremas del espacio y que la vida no es una condición única de planetas como la Tierra.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Una mutación genética podría explicar la longevidad de los centenarios 13 febrero, 2022
    Una variante genética que abunda en las personas centenarias se perfila como el gen de la longevidad: retrasa el envejecimiento, disminuye la inflamación y prolonga la vida sana. Esta ingeniosa proteína podría reforzar las estrategias contra la senescencia.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • El cerebro puede ver después de un accidente cerebrovascular 12 febrero, 2022
    Los ojos pueden seguir viendo después de un accidente cardiovascular, pero el cerebro dañado no puede interpretar las señales visuales. Una rehabilitación personalizada podría conseguir la recuperación de la visión.
    Redacción T21
  • El núcleo interno de la Tierra presenta un estado entre líquido y sólido 11 febrero, 2022
    Los físicos han sostenido durante mucho tiempo que el núcleo interno de la Tierra es sólido, pero un nuevo estudio sugiere que se encuentra en un punto intermedio entre sólido y líquido, un descubrimiento que podría arrojar luz sobre algunos de los secretos más profundos del planeta.
    Pablo Javier Piacente
  • Algoritmos para calcular la complejidad de un planeta podrían revelar la vida extraterrestre 11 febrero, 2022
    Un procedimiento aritmético aplicado a una serie de algoritmos podría ser la llave para descubrir la vida extraterrestre: al medir la complejidad de un planeta tomando determinados datos e imágenes, identifica a los mejores “candidatos” a albergar vida. 
    Pablo Javier Piacente
  • Puede haber muchos más planetas habitables a 4,22 años luz de la Tierra 11 febrero, 2022
    La confirmación de un tercer planeta orbitando Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro Sol, indica que seguramente habrá más mundos en zona de habitabilidad a solo 4,22 años luz de la Tierra.
    Redacción T21
  • Humanos y neandertales vivieron juntos al sur de Francia hace 54.000 años 11 febrero, 2022
    El homo sapiens habitó Europa hace al menos 54.000 años, 10.000 años antes de lo que se había documentado hasta ahora, y compartió con los extintos neandertales una cueva del sur de Francia al menos durante miles de años.
    Redacción T21
  • Una molécula intestinal despierta el hambre de amor 10 febrero, 2022
    Los investigadores encontraron que los alimentos ricos en proteínas desencadenan la liberación de la hormona diurética 31, o "Dh31". Esta molécula de señalización, que se libera del tracto gastrointestinal en las moscas.de la fruta, genera una serie de reacciones que culminan en la transición de la alimentación al apareamiento: después de comer, las moscas quieren […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un láser puede enviar una nave espacial a Marte en 45 días 10 febrero, 2022
    Un láser ubicado en la Tierra podría impulsar a una nave espacial y hacerla llegar a la atmósfera marciana en un mes y medio, gracias al calentamiento de plasma de hidrógeno. Detenida en la atmósfera de Marte, la nave acercaría suministros para los asentamientos humanos en el planeta rojo.
    Pablo Javier Piacente