Tendencias21
Detectan lo que podría ser la huella de otro universo

Detectan lo que podría ser la huella de otro universo

Cosmólogos norteamericanos han detectado lo que podrían ser las huellas de otro universo que colisionó con el nuestro poco después del Big Bang. Estos investigadores señalan que la existencia de otros universos podría demostrarse gracias a la medición de la radiación de fondo de microondas, ya que, si en el inicio de nuestro universo, éste hubiera colisionado con otros universos, hipotéticamente tal choque quedaría registrado en la distribución de dicha radiación. Hasta ahora nadie ha intentado buscar dicha irregularidad, pero los autores de este estudio han encontrado al menos una llamativa asimetría anómala en el cosmos que, aunque no se atreven a afirmar que se trata de la huella de otro universo, consideran que esta hipótesis puede ser el comienzo de un largo proyecto de investigación. Por Vanessa Marsh.

Detectan lo que podría ser la huella de otro universo

Si existen otros universos aparte del nuestro, éstos podrían ser detectables, predicen científicos en un nuevo estudio cuyos resultados han sido publicados en la revista Physical Review D. En este estudio, Matthew C. Johnson y sus colaboradores, Anthony Aguirre y Assaf Shomer, de la universidad de California en Santa Cruz, explican que han evaluado la posibilidad de que existan algunos efectos observables o “marcas” distinguibles que otros universos hubieran dejado en el nuestro, debido a colisiones entre ellos acaecidas en la época en que nuestro universo era aún muy reciente.

La idea de que existen otros universos es controvertida en la cosmología actual. Si realmente existieran, lo más probable es que no sean perceptibles y sería muy difícil probar su existencia. Lo que aporta el nuevo estudio es la hipótesis de que, si realmente existieron otros universos que colisionaron con el nuestro, hipotéticamente podríamos hoy detectar su presencia, lo que en opinión de los autores de este estudio constituye un trascendental descubrimiento.

Al mismo tiempo, estos investigadores reconocen que las consecuencias de esa eventual colisión entre universos continúan siendo una cuestión abierta, ya que, aunque se considera que si hubo colisión entre universos ambos habrían sido destruidos, lo que proponen estos científicos es una nueva aproximación.

Johnson ha declarado al respecto a la revista World Science que aún queda por definir qué tipo de secuelas habría que buscar para confirmar el choque entre los universos. Algunas teorías físicas señalan que realmente existen otros universos, llamados universos burbuja y que cada uno de ellos tiene sus propias características e incluso valores diferentes de las constantes físicas.

Demostrar la transmultiversalidad

Tras la idea de los universos burbuja subyace la hipótesis de que, aparentemente, el espacio entero contiene energía, la llamada energía del vacío, que es una energía de fondo de origen puramente cuántico y responsable de efectos físicos mensurables, como el efecto Casimir (fuerza física ejercida entre objetos separados debido a la resonancia de los campos energéticos en el espacio entre los objetos).

Algunos cosmólogos han propuesto que, si se dan ciertas circunstancias, esta energía puede crecer de manera explosiva dando lugar a un nuevo universo –como ocurrió con el nuestro-. Esto podría estar sucediendo continuamente, generando muchos universos que coexistirían con el que conocemos de la misma forma que coexisten las burbujas en un baño espumoso.

Analizar la radiación del fondo cósmico

¿Pero cómo saberlo? Johnson y sus colegas creen que cualquier encuentro o colisión entre los universos habría producido efectos que se propagarían en ambas direcciones. Dichos efectos quizá dejaran huellas en la forma de material expelido, que podrían afectar a la distribución de la materia en cada universo afectado.

Si un tipo de colisión así hubiera acontecido recientemente, desde la perspectiva temporal de nuestro universo, resultaría indetectable dado que el universo es demasiado extenso como para que se vea notablemente afectado. Sin embargo, si los hechos ocurrieron hace mucho tiempo, es decir, cuando el universo era aún muy pequeño, la marca podría ser aún visible al haberse expandido.

Cuando el universo medía aproximadamente menos de una milésima parte de lo que mide actualmente, se cree que sufrió una transformación. Según se fue expandiendo, se enfrió lo suficiente como para que se formaran los átomos. Entonces se volvió transparente.

Antes de esto, el universo había consistido en una espesa niebla con pequeñas variaciones de densidad en diversos puntos. Las partes más densas siguieron aumentando y al unirse dieron lugar a las galaxias.

Investigaciones pendientes

Pero esta niebla es aún visible porque muchas de las ondas lumínicas que se produjeron en ese momento en ella nos llegan ahora y son observables en la forma de un débil resplandor que llena universo por completo.

Estas ondas han sido denominadas radiación de fondo de microondas, que es una forma de radiación electromagnética considerada por muchos cosmólogos como la prueba principal del modelo cosmológico del Big Bang que diera lugar al universo. Esta radiación es asimismo considerada el borde de nuestro universo conocido.

Los astrónomos plantean que una colisión entre universos podría haber generado un patrón que habría reordenado las fluctuaciones de densidad en estas circunstancias y que, si pudiera registrarse dicha reordenación, aparecería como un área de irregularidad simétrica.

Hasta ahora nadie ha intentado buscar dicha irregularidad, pero los autores de este estudio han encontrado al menos una llamativa asimetría anómala en el cosmos que , aunque no se atreven a afirmar que se trata de la huella de otro universo, consideran que esta hipótesis puede ser el comienzo de un largo proyecto de investigación.

El caso es que las variaciones de temperatura en el fondo cósmico de microondas se cree que reflejan las variaciones de densidad en el universo primitivo, pero aún quedarían por hacer numerosas investigaciones para poder llegar a una respuesta.

Vanessa Marsh

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Descubren un vínculo entre las fluctuaciones climáticas y la extinción masiva 10 julio, 2022
    Las fluctuaciones climáticas estarían relacionadas con los procesos de extinciones masivas, sugieren las huellas de la Gran Mortandad en el norte de La India. Variaciones isotópicas de carbonato, carbono y oxígeno delatan cambios ambientales mientras agonizaba la vida.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Las herramientas de piedra no habrían forjado la cultura humana 9 julio, 2022
    Nuestros antepasados de la Edad de Piedra no se estaban volviendo humanos, solo podían fabricar herramientas de sílex. Un polémico experimento con humanos contemporáneos comprueba que elaborar herramientas de piedra se puede conseguir sin modelos culturales previos.
    Redacción T21
  • Despega la misión para evaluar la habitabilidad de Alpha Centauri 8 julio, 2022
    Dos cohetes de sondeo de la NASA se lanzan desde Australia este mes, con experimentos diseñados para medir si la luz ultravioleta proveniente de las estrellas del sistema Alpha Centauri, ubicado a solo 4,3 años luz de distancia de la Tierra, podría ser dañina para cualquier vida potencial en los planetas que las orbitan. La […]
    Pablo Javier Piacente
  • Vivimos en una nueva era geológica desde 1954 8 julio, 2022
    Un nuevo estudio habría determinado con precisión el comienzo del Antropoceno a través de biomarcadores particulares: material radiactivo descubierto en sedimentos marinos y corales en el noroeste del Océano Pacífico, frente a la costa de Japón. Según los datos recopilados, el equipo de investigación propone que el Antropoceno comenzó en 1954, marcando el inicio de […]
    Pablo Javier Piacente
  • Las víctimas de los rayos pueden manifestar superpoderes mentales inexplicables 8 julio, 2022
    Los trastornos de las personas víctimas de los rayos están rodeados de misterio: pueden despertar superpoderes mentales, pero también minusvalías físicas y neurológicas duraderas. La descarga dejaría lesiones nanoscópicas que no se pueden detectar con las actuales herramientas de diagnóstico.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Descubren una nueva forma de "seguir las pistas" de la materia oscura 7 julio, 2022
    Un tipo específico de materia oscura puede modificar la abundancia de ciertos elementos producidos en el Universo primitivo y dejar una huella en el fondo cósmico de microondas, al modificar la rapidez con la que se expande el cosmos, según un nuevo estudio. El descubrimiento ofrece un medio innovador para predecir "firmas cosmológicas" para modelos […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren en Sudáfrica agua subterránea de 1.200 millones de años de antigüedad 7 julio, 2022
    Los geólogos han descubierto agua subterránea de 1.200 millones de años de antigüedad a unos 3 kilómetros por debajo de la superficie en Moab Khotsong, una mina productora de oro y uranio en Sudáfrica. Esta antigua agua subterránea está enriquecida con las concentraciones más altas de productos radiogénicos descubiertos hasta el momento en fluidos: este […]
    Pablo Javier Piacente
  • Las rocas desentrañan los secretos del campo magnético de la Tierra 7 julio, 2022
    El análisis paleomagnético de las rocas revela que el campo magnético de la Tierra era tan débil hace más de 350 millones de años que no afectó a las rocas. Provocado por un desplazamiento polar, pudo haber influido en la extinción masiva del Devónico.
    Redacción T21
  • Los extraterrestres podrían estar enviándonos mensajes cuánticos 7 julio, 2022
    Una nueva investigación ha calculado que un mensaje cuántico enviado por una supuesta civilización alienígena podría atravesar la Vía Láctea y llegar incluso más lejos sin ser perturbado. Tendríamos la capacidad de detectarlo y abrirlo, aunque no sabemos si podríamos interpretarlo.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Descubren cristales nunca vistos en el polvo de un meteorito 6 julio, 2022
    Los investigadores han descubierto tipos de cristales nunca antes vistos y perfectamente conservados, escondidos en pequeños granos de polvo de un meteorito. El polvo proviene de una enorme roca espacial que explotó sobre Chelyabinsk, en Rusia, hace nueve años: la fuerza del impacto fue 30 veces mayor que la bomba atómica que sacudió Hiroshima en […]
    Pablo Javier Piacente