Tendencias21

¿El hombre de Denísova alcanzó su mayor desarrollo en Filipinas?

Filipinas fue una región de cruce cultural entre distintas especies de homínidos antiguos antes de la irrupción de los humanos modernos: un nuevo estudio confirma que la etnia Ayta Magbukon, originaria de ese país asiático, cuenta con el mayor porcentaje de ADN denisovano a nivel global.

El grupo étnico Ayta Magbukon, en Filipinas, tiene el nivel más alto de ascendencia denisovana en el mundo: poseen incluso más ADN denisovano que los montañeses de Papúa, que anteriormente eran conocidos como la población actual con la mayor ascendencia denisovana.

Según una nueva investigación desarrollada en la Universidad de Uppsala, en Suecia, múltiples especies arcaicas de homínidos habitaron las Filipinas antes de la llegada de los humanos modernos, y todo indica que pueden haber estado relacionadas genéticamente.

Junto con el reciente descubrimiento de un homínido de cuerpo pequeño, llamado Homo luzonensis, los datos sugieren que las Filipinas fueron un área de fuerte intercambio cultural entre diferentes especies de homínidos antiguos, entre los cuales el hombre de Denísova parece haber tenido un rol crucial. El nuevo estudio ha sido publicado recientemente en la revista Current Biology.

Fuerte herencia genética

Los investigadores resaltaron que la fuerte ascendencia del hombre de Denísova en el ADN del pueblo Ayta Magbukon se ha podido verificar a pesar de la reciente mezcla de los integrantes de esta etnia con diversos grupos del este de Asia, que tienen poca ascendencia denisovana.

Más allá de haber reducido sus niveles de ascendencia denisovana luego de esta integración, según una nota de prensa los datos indican que la herencia genética del hombre de Denísova puede ser hasta un 46 por ciento mayor en esta población filipina que la registrada en australianos y papúes. ¿El hombre de Denísova llegó entonces a su pico de desarrollo en Filipinas?

Tema relacionado: Descubren nuevas evidencias sobre el misterioso hombre de Denísova.

El hombre de Denísova y su relación con otros homínidos

En 2010, un fragmento del hueso de un dedo meñique descubierto en Siberia permitió al mundo conocer a un nuevo tipo de humano antiguo: los denisovanos. Su nombre se debe a la cueva en el macizo de Altái donde se encontró el hueso: desde ese momento, y a pesar de la escasez de registros fósiles relacionados, el hombre de Denísova ha sido protagonista de numerosos estudios y teorías.

Se cree por ejemplo que los denisovanos coexistieron con otros homínidos durante milenios, pero que además un grupo de ellos continuó desarrollándose luego de la desaparición de los neandertales, que se produjo hace unos 40.000 años. De esta forma, los denisovanos se habrían cruzado con los humanos modernos en algún lugar de Asia u Oceanía entre 30.000 y 15.000 años atrás.

¿Fueron entonces los denisovanos los últimos humanos antiguos que poblaron la Tierra antes del dominio absoluto del Homo sapiens? Aunque todavía no sea posible responder esa pregunta, el nuevo estudio indica que un fuerte entrelazamiento de humanos modernos y arcaicos se produjo en la región de Asia y el Pacífico, donde distintas poblaciones de isleños denisovanos se mezclaron con otros homínidos en múltiples ubicaciones y en varios puntos en el tiempo.

El Sudeste Asiático, un área de fuerte cruce cultural

La diversidad de poblaciones humanas arcaicas en las islas del Sudeste Asiático parece haber sido especialmente rica: el área de interacción cultural incluye a Filipinas, Malasia y otros archipiélagos que integran la vasta región marítima del subcontinente asiático.

Los investigadores analizaron alrededor de 2,3 millones de genotipos de 118 grupos étnicos de Filipinas. En el futuro, la posibilidad de secuenciar más genomas permitirá obtener precisiones sobre la forma en la cual los tractos genéticos arcaicos heredados influyeron en nuestra biología y cómo contribuyeron a la adaptación del ser humano actual como especie.

Referencia

Philippine Ayta possess the highest level of Denisovan ancestry in the world. Maximilian Larena, James McKenna, Federico Sanchez-Quinto, Carina Schlebusch, Phillip Endicott, Mattias Jakobsson et al. Current Biology (2021).DOI:https://doi.org/10.1016/j.cub.2021.07.022

Foto: retrato de una joven Denisovana basado en un perfil esquelético reconstruido a partir de mapas de metilación de ADN. Crédito: Maayan Harel.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

Hacer un comentario