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La entonación vocal marca la pertenencia social

Estudios en monos babuinos de Guinea han permitido identificar gruñidos que representan a los machos de distintos grupos sociales. Sirven como método de adaptación social, de la misma forma que los seres humanos cambian su entonación vocal para armonizar con otras personas al comunicarse.

Investigadores del Centro Alemán de Primates (DPZ) han estudiado las estructuras sonoras de los monos babuinos de Guinea, hallando gruñidos y otras formas de entonación vocal que identifican a los machos de determinados grupos sociales. Se trata de un mecanismo similar al de los seres humanos, que modifican sus entonaciones para adaptarse a los requerimientos de cada situación comunicacional.

De acuerdo a un comunicado, el aprendizaje de entonaciones vocales es de gran importancia en las sociedades de babuinos. Los científicos comprobaron que los gruñidos de los babuinos pertenecientes al mismo grupo social eran similares entre sí, conformando una especie de “acento” que marcaba la pertenencia al grupo.

Según las conclusiones del estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, este comportamiento de los primates es solamente un ejemplo más de la trascendencia de las entonaciones vocales como “sello” de identidad grupal. Muchas especies desarrollan habilidades para imitar sonidos y vocalizaciones que aportan identidad. Es el caso de una gran cantidad de pájaros cantores, murciélagos y, principalmente, del ser humano.

Nuestra capacidad para el aprendizaje vocal es notoria. Más allá de casos de extrema perfección, como los sonidos que pueden producir las voces humanas entrenadas con un criterio musical, el ser humano tiene la habilidad de aprender nuevos idiomas a edades avanzadas, una tarea que involucra entonaciones y vocalizaciones ajenas a nuestra formación inicial. ¿Cuál es el origen de esta fantástica capacidad?

Rastreando una línea evolutiva

Los primates son nuestros parientes más cercanos, por lo tanto todo indicaría que las habilidades vocales del ser humano provienen desde esa línea evolutiva. Sin embargo, aunque las capacidades de aprendizaje vocal son notorias en muchas especies de monos, aún persiste el debate en la comunidad científica sobre las características definitivas de estas prácticas.

Los investigadores entendieron que los babuinos de Guinea eran un modelo interesante para abordar esta cuestión. Se propusieron descubrir si la experiencia social y auditiva de estos monos es la que conforma posteriormente las condiciones de sus gritos o llamadas. En principio, determinaron que se trata de una sociedad organizada en varios niveles.

Por ejemplo, algunos machos se asocian con hembras y jóvenes para crear grupos. A su vez, estas agrupaciones gestan alianzas que dan lugar a estructuras similares a “pandillas”. Todas estas asociaciones desarrollan gritos y llamadas con una entonación específica, a modo de acentos que diferencian a sus integrantes de los monos que componen otras comunidades.

Durante su investigación, los expertos pudieron confirmar que en el marco de las interacciones sociales con otros miembros del grupo, los machos babuinos emiten gruñidos de baja frecuencia, que indican buenas intenciones. El equipo de científicos estudió la estructura acústica de estos gruñidos en relación con la pertenencia al grupo, mientras analizaban las relaciones sociales establecidas.

Aprendizaje vocal

El principal hallazgo fue que las llamadas o gritos pertenecientes a los machos del mismo nivel social o “pandilla” eran similares entre sí, en tanto que registraban diferencias evidentes con los gruñidos de los machos de otros niveles sociales. Como la relación genética no podía explicar el parecido entre los sonidos emitidos, los especialistas creen que los acentos de los babuinos provienen de una forma simple de aprendizaje vocal.

En este tipo de aprendizaje, la experiencia auditiva facilita la producción de llamadas que suenan casi idénticas a las producidas por otros integrantes del mismo grupo. Es algo similar a lo que sucede en la comunicación humana, cuando las personas ajustan involuntariamente el tono para adaptarse a su interlocutor.

“Tales efectos parecen ser compartidos entre primates no humanos y humanos. Pero es importante distinguir entre diferentes formas de aprendizaje vocal para desarrollar realmente una comprensión integral de la evolución del habla”, concluyó la autora principal del estudio, Julia Fischer.

Referencia

Vocal convergence in a multi-level primate society: insights into the evolution of vocal learning. Fischer J , Wegdell F, Trede F, Dal Pesco F, Hammerschmidt K. Proceedings of the Royal Society B (2020).DOI:https://doi.org/10.1098/rspb.2020.2531

Foto:

Machos de monos babuinos de Guinea en el Parque Nacional Niokolo-Koba en Senegal. En las interacciones, los babuinos machos de Guinea emiten gruñidos para indicar sus intenciones. Crédito: Julia Fischer.

Video y podcast: editados por Pablo Javier Piacente en base a elementos y fuentes libres de derechos de autor.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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