Tendencias21
La información podría ser uno de los constituyentes básicos de la materia

La información podría ser uno de los constituyentes básicos de la materia

Se cree que la masa y la energía son los constituyentes básicos de la naturaleza. Sin embargo, en los últimos años, el papel de la “información” como constituyente del mundo ha ido cobrando un interés cada vez mayor para la física. En un libro reciente de artículos escritos por científicos, filósofos y teólogos, y recopilados por Paul Davies y Niels Henrik Gregersen, se analiza la posibilidad de que la información sea un elemento constitutivo de la realidad material. Esta cuestión surge a raíz de los hallazgos del siglo XX en física y biología, que sugieren que la información se encontraría en lugares tan dispares como las células, las partículas subatómicas o el ADN. Por Yaiza Martínez.

La información podría ser uno de los constituyentes básicos de la materia

Se cree que la masa y la energía son los constituyentes básicos de la naturaleza. Sin embargo, en los últimos años, el papel de la “información” como constituyente del mundo ha ido cobrando un interés cada vez mayor para la física.

En un intento de analizar la función de la información en la naturaleza, el famoso físico y escritor británico Paul Davies, en colaboración con el profesor de teología sistemática de la Universidad de Copenhague, Niels Henrik Gregersen, ha publicado recientemente un libro en el que se recopilan artículos sobre el tema, escritos por científicos de diversas disciplinas, así como por teólogos y filósofos.

Fin del Mito de la Materia

En la introducción a la obra, titulada “Information and the Nature of Reality: From Physics to Metaphysics” (La información y la naturaleza de la realidad: de la física a la metafísica), se explica que las nociones heredadas sobre el mundo material no pueden explicar los hallazgos realizados, a lo largo del siglo XX, por la física y la biología.

La idea, mantenida durante siglos, de que la materia está formada por partículas sólidas, con masa, impenetrables y móviles, así como las leyes que suponían que se podía predecir cualquier hecho (materialismo clásico y determinismo), se han visto sacudidas por las realidades mostradas por discplinas como la termodinámica y la física cuántica o por el estudio de las estructuras disipativas o del caos, entre otros.

¿Qué ha pasado, entonces, con la noción tradicional acerca de la materia y del mundo material? ¿Dónde queda ahora lo que los científicos denominan el “Mito de la Materia”?

Para tratar de responder a estas preguntas, Davies se cuestiona en el presente libro qué sucedería si comenzáramos a no asumir que las relaciones matemáticas de las llamadas “leyes de la naturaleza” son el nivel descriptivo más básico de la realidad material, y qué pasaría si pasáramos a darle a la “información” el valor de fundamento, a partir del cual la realidad física se construye.

El físico propone el siguiente esquema de explicación de la realidad material: información → leyes de la física → materia, que sería inverso al tradicional modo de explicación del mundo. Davies realiza, por tanto, un análisis de la posibilidad de que la información sea en sí misma una entidad que subyace a las cosas materiales.

El efecto de la conciencia en la realidad cuántica

Este planteamiento de Davies encuentra respaldo en una de las interpretaciones derivadas del estudio de la física cuántica. Aunque el hecho de que el cerebro sea capaz de generar nuestra conciencia aún es un misterio científico por resolver, existe una escuela de pensamiento bien establecida que sostiene que dicha conciencia podría tener alguna relación con la mecánica cuántica.

Según se explica en el presente libro, ciertamente, el papel del observador en la mecánica cuántica resulta muy distinto al papel del observador en la mecánica clásica: tal y como explicamos anteriormente en Tendencias21, a principios del siglo XX, los físicos descubrieron que, aunque en nuestra vida cotidiana las cosas parecen existir sin que pongamos nada de nuestra parte, es decir, independientemente del observador, en el nivel cuántico de la materia no ocurre lo mismo, ya que las observaciones científicas condicionan lo que se está observando.

A raíz de esta constatación y dado que, según se cree, la mecánica cuántica realmente proporciona la descripción más fundamental de la naturaleza, en algún nivel dicha mecánica debería incoporar cierta cantidad de conciencia y otras propiedades mentales clave (como la emergencia de la semántica o la impronta del libre albedrío), sugieren los científicos.

La información podría ser uno de los constituyentes básicos de la materia

El especialista en física de partículas de la Universidad de California en Berkeley, Henry Stapp, que lleva muchos años tratando de entender el papel de la mente y de su observador en el contexto cuántico, afirma en “Information and the Nature of Reality” que, por tanto, la conciencia debe ser tomada seriamente y no como un mero epifenómeno o fenómeno secundario de la materia, y que debería situarse dentro de la descripción cuántica de la naturaleza. Según Stapp, la mente y la información que ésta procesa son partes integrales del mundo.

Capacidad de sentido en la biología

Más allá de la física cuántica, la biología ha resultado esencial para nuestra comprensión del papel de la información en la naturaleza, escriben los autores del libro.

En el capítulo siete de éste, en un artículo escrito por el genetista e investigador de biología evolutiva, John Maynard Smith, se argumenta que las ciencias biológicas deberían ser vistas como información en la naturaleza, dado que la propia estructura secuencial del ADN está causalmente relacionada, de manera sistemática, con la producción de proteínas.

En general, en el siglo XIX, los organismos vivos eran vistos como una suerte de materia mágica imbuida de fuerza vital. Hoy día, incluso la célula es tratada como un superordenador, un procesador de información y un sitema de replicación de una fidelidad extraordinaria, señalan los científicos.

En los capítulos ocho y nueve del libro, el antropólogo y biólogo Terrence Deacon y el profesor de filosofía natural de la Universidad Friedrich de Alemania, Bernd-Olaf Küppers, por su parte, añaden dos perspectivas naturalistas más sobre los niveles cruciales de información que emergen de la termodinámica y de los procesos evolutivos: ambos investigadores argumentan que la información biológica no es sólo instructiva sino también “significativa”, y que tiene capacidad de referencia y sentido en cada contexto de la naturaleza.

Teoría incompleta pero importante

En la introducción a “Information and the Nature of Reality: From Physics to Metaphysics” se reconoce que la teoría de la información es aún incompleta. Esta carencia se ejemplifica claramente a lo largo del libro, en los diferentes sentidos que le dan sus autores al término “información”.

Pero los científicos insisten en la importancia de tener en consideración la información: a nivel humano es fundamental, pero también a nivel cuántico, en el que, por ejemplo, una función de onda no deja de ser una “encapsulación de *todo lo que es conocido* sobre el sistema cuántico”. Cuando se realiza una observación y ese conocimiento encapsulado cambia, también lo hace la función de onda y, con ello, se produce una evolución cuántica del sistema.

Además, las estructuras informativas juegan un papel causal innegable en la materia, por ejemplo en el fenómeno físico de la resonancia o en los sistemas biológicos, en forma de secuencias de ADN. ¿Qué es un gen, si no un “conjunto de instrucciones codificadas” por un sistema molecular cuyo fin es llevar a cabo una tarea?, escriben los autores del libro.

En sus capítulos finales, “Information and the Nature of Reality: From Physics to Metaphysics” se adentra en las posibles consecuencias teológicas y filosóficas de que la información sea un elemento constituyente de la realidad material: ¿sería Dios una fuente de información para un mundo que se auto-despliega?, se pregunta el teólogo y filósofo británico Keith Ward.

¿Nueva metáfora?

Cabría preguntarse si no será este modelo explicativo del mundo más que una metáfora derivada de la tecnología que manejamos en la actualidad, especialmente la de la computación cuántica (“naturaleza computacional”).

Ya sucedió antes: en la antigüa Grecia la expansión del uso de instrumentos musicales favoreció la idea del mundo como manifestación de relaciones geométricas y de armonía musical; en el siglo XVII, los mecanismos de relojería sirvieron para describir un universo determinista; y en el siglo XIX, la máquina de vapor consiguió que se creyera que el universo era un gigantesco motor de calor generador de entropía. ¿Hacia dónde nos llevaría esta nueva metáfora?

Yaiza Martinez

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Identifican en Marte el impacto de meteorito más grande registrado en el Sistema Solar 1 noviembre, 2022
    Un seismo que sacudió el planeta rojo en 2021 fue el resultado del impacto de un meteorito masivo, según revelaron los científicos de la NASA. Se trata del impacto de meteorito más grande registrado hasta hoy en todo el Sistema Solar: el cráter producido mide 150 metros de ancho y 21 metros de profundidad. Al […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren un enorme asteroide potencialmente peligroso para la Tierra 1 noviembre, 2022
    Un asteroide cercano y potencialmente peligroso es el más grande identificado en los últimos 8 años, según los investigadores. Con casi un kilómetro y medio de ancho, desarrolla una órbita que, en el futuro, podría acercarlo lo suficiente a la Tierra como para plantear un grave problema y poner a prueba los sistemas de defensa […]
    Pablo Javier Piacente
  • Podría haber 4 quintillones de objetos extraterrestres en nuestro sistema solar 1 noviembre, 2022
    En nuestro sistema solar podría haber hasta 4 quintillones de objetos tecnológicos extraterrestres. La mayoría serían muy pequeños para ser detectados, pero otros podrían ser como el misterioso Oumuamua, según astrónomos de Harvard.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Los científicos chillan: nos estamos quedando sin futuro 1 noviembre, 2022
    La rebelión científica está viviendo una escalada de acciones que advierte del triste final que espera a nuestra civilización si seguimos mirando hacia otro lado ante la crisis planetaria: la indiferencia social, el negacionismo de los intereses creados y la inconciencia de las instituciones, nos están dejando sin futuro.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Marte tuvo un océano en su hemisferio norte 31 octubre, 2022
    Los científicos descubrieron en Marte más de 6.500 kilómetros de crestas fluviales, que son probablemente deltas de ríos erosionados o cinturones de canales submarinos: los restos de una antigua costa marciana, en torno a un océano o un gran mar que habría existido en el planeta rojo hace aproximadamente 3.500 millones de años, y que […]
    Pablo Javier Piacente
  • La Luna nunca se separará de la Tierra, aunque se aleja progresivamente 31 octubre, 2022
    Un nuevo estudio que analizó las capas de roca en un parque australiano ha descubierto que la Luna estaba 60.000 kilómetros más cerca de la Tierra hace 2.500 millones de años, y que, aunque se está alejando de nuestro planeta 3,8 centímetros por año, nunca se separará de la Tierra.
    Pablo Javier Piacente
  • Descubrimiento histórico en Suecia 31 octubre, 2022
    Los arqueólogos submarinos han descubierto un naufragio largamente buscado en el lecho marino cerca de Estocolmo. Se trata del Äpplet, de casi 400 años de antigüedad, que fue uno de los buques de guerra más grandes de su tiempo. Había sido botado en 1629 y hundido en 1659. Tiene su historia.
    Redacción T21
  • Las imágenes del cerebro pueden revelar lo que está pensando una persona 31 octubre, 2022
    Las imágenes de resonancia magnética del cerebro permiten conocer lo que está pensando una persona de forma no invasiva, pero no viola su intimidad porque no se puede aplicar sin su consentimiento y su preparación. Puede favorecer la comunicación con las personas que no pueden hablar o escribir.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Sorpresa en el mundo de los insectos: son casi como nosotros 31 octubre, 2022
    Una investigación ha demostrado que a las abejas les apasiona jugar a la pelota y que incluso pueden aprender a "marcar goles", lo que demuestra que tienen una mente sofisticada y que no son seres robóticos. Son casi como nosotros.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La ciencia celebra este lunes el Día de la Materia Oscura 2022 30 octubre, 2022
    La ciencia celebra este lunes 31 de octubre en todo el mundo el Día de la Materia Oscura, esa fuerza enigmática del universo que es invisible, está en todas partes, une galaxias y distorsiona el espacio. Los científicos juegan con las partículas elementales intentando crearla en laboratorio.
    Redacción T21