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Nueva izquierda y cristianismo

Nueva izquierda y cristianismo

Ficha Técnica

Título: Nueva izquierda y cristianismo
Autores: Francisco José Contreras Peláez y Diego Poole Derqui
Edita: Ediciones Encuentro
Colección: Sociedad
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 270
ISBN: 978-84-9920-113-9
Precio: 19,00 euros

Esta obra reúne algunos trabajos anteriores de sus autores, aunque remozados y ampliados para esta ocasión. Lo que no impide una coherencia del libro en su conjunto. En todo caso, se trata de una publicación muy bien cuidada; se podrá no estar de acuerdo con sus contenidos y, de hecho, hay muchos que no lo estarán; pero, lo que es indiscutible es la excelente organización de sus contenidos y su claridad expositiva, siempre muy bien documentada. Otro acierto de sus autores es la inclusión de unas citas extensas, en un cuerpo de letra menor, cuya lectura no es imprescindible, pero que ilustran el texto de la obra.

Este libro parte de un planteamiento inicial. Defiende que las diferentes crisis que nos agobian hoy (económica, financiera, social, …) no son, en definitiva, sino manifestaciones de una única crisis, más profunda: la crisis de valores. De ahí que el principal debate al que han de enfrentarse intelectuales, políticos y sociólogos no es el económico o el político, sino el cultural. En él, solo caben dos modelos contrapuestos: el basado en la cultura del relativismo, donde, en una concepción malentendida de la libertad, todo vale, y el modelo contrapuesto, basado en la defensa de un sistema de principios y valores morales.

Si se acepta esta premisa, es asumible el contenido de la obra. Así, explica que tras su fracaso, la izquierda política europea pretendió sustituir su modelo socio-económico por otro moral-cultural, basado en el relativismo, según el cual, para que una persona sea auténticamente libre, lo más importante es que no crea en nada o en casi nada. Y frente a esta postura, la única institución que actualmente defiende valores morales es la Iglesia (católica, más concretamente), por lo que se ha convertido en el blanco de los ataques de la izquierda progresista.

El primer capítulo, Por qué la izquierda ataca a la Iglesia, lo firma Francisco José Contreras. Su tesis es que la divisoria conservadores vs. progresistas va a convertirse en el eje de referencia más significativo, la polaridad social más trascendente en las próximas décadas. Incide en el planteamiento inicial de la obra: que la izquierda política fracasó, a lo largo del siglo XX, en sus aspiraciones clásicas, por lo que en el XXI experimenta una mutación que le lleva a sustituir la revolución socio-económica por la revolución sexual, familiar y moral. Y, puesto que las diferencias prácticas entre la gestión económica de un partido de derechas y uno de izquierdas son apenas discernibles, se ha visto abocada a buscar un nuevo proyecto; este proyecto lo ha encontrado, según el autor “en el magma liberacionista y freudomarxista al que propongo llamar sesentayochismo: ideología de género, permisividad sexual, aborto libre, cuestionamiento de la familia tradicional, hostilidad al cristianismo, pacifismo buenista, muticulturalismo asimétrico (idealización de las culturas no occidentales y denigración de la occidental), ecologismo ‘profundo’ (deep ecology), anti-industrial y antihumanista…”

Especial atención merece el feminismo, el neofeminismo y la ideología de género; afirma Contreras que su hipótesis es que el liberacionismo pansexualista es el verdadro motor motivacional de la nueva izquierda. La tercera ola feminista que se vive en la actualidad ha producido la llamada gender ideology, que sustituye el concepto de sexo (determinación biológica) por el de género (construcción cultural).

También incide en la apropiación de la izquierda del lenguaje de los derechos humanos, con una colonización de importantes organismo internacionales, como la Unión Europea o las Naciones Unidas.

Los campos de batalla en los que se dirime la actual guerra cultural son la vida, la familia y el papel de la religión en la vida pública, extremos que analiza con detenimiento y donde los cristianos han de dar su respuesta razonada, ante estos ataques a la Iglesia y los valores que esta defiende. En esta línea, finaliza el capítulo facilitando a los creyentes algunos argumentos no confesionales.

Diego Poole es el autor del segundo capítulo: Relativismo y tolerancia. De su introducción a este bloque, reproducimos las siguientes palabras que explican adecuadamente el desarrollo de su trabajo: “ (…) me propongo demostrar que el virus de fondo que todo lo ha infectado se llama relativismo. Primero, analizo sus orígenes, su difusión y sus principales manifestaciones, y después presento una alternativa realista y alentadora. Trataré de argumentar desde una perspectiva estrictamente filosófica. Al final, creo que se comprenderá mejor qué es lo que nos está pasando y que la crisis económica es solo una de las manifestaciones de otra más profunda: una crisis de valores. Y, mientras las instituciones –públicas y privadas- no centren su interés en la dimensión moral de la crisis, estarán soplando al humo, pero no apagando el incendio”.

Y, efectivamente, así desarrolla su exposición, finalizando con un apartado dedicado a la conclusión, de la que extraemos las siguientes líneas, más claras que cualquier otra indicación: “El relativismo es una postura contraria al deseo natural de verdad que tiene el hombre. Nadie ha nacido para vivir sumergido en la duda y menos todavía para presumir de ello, sino para buscar la verdad que le hace bueno”. “Es un error presentar el relativismo como la justificación de la tolerancia y como el fundamento de la ‘alianza de civilizaciones’. El relativismo está generando precisamente lo contrario: más xenofobia”. “(…) explican parte de los que nos sucede: nos falta fe. Nos sobra miedo (…). Nos han llenado, en ocasiones (en muchas ocasiones) de complejos. Nos han llenado de dudas”, palabras estas últimas del prologuista, Jaime Mayor Oreja.

Nuevamente Francisco José Contreras firma el tercer capítulo, Cristianismo y confianza en la razón. Aquí se analiza el proceso histórico de eclipse de la confianza occidental en la razón, y llega a la conclusión de que la creencia en la fiabilidad de la razón y la creencia en Dios son inseparables.

Se da la paradoja de que, precisamente, la Iglesia, a la que muchos acusan de no racional en sus creencias, sea quien haya salido en defensa de la razón. En definitiva, el colapso contemporáneo de la confianza en la razón resulta tan amenazador para la religión como el delirio de omnipotencia de la Razón ilustrada, en palabras del autor.

Este apartado pretende dar racionalidad a la creencia, a la fe, a la que la ciencia ha llegado a relegar al fideísmo, que la concibe como una pura vivencia, un salto gratuito al vacío, carente de justificación racional. Dice Contreras: “En la medida en que la religión renuncie a su componente racional, quedan las puertas abiertas al fundamentalismo, el literalismo, el sentimentalismo y otras derivas”. El debate ciencia vs. religión se halla en el fondo de este bloque de la obra.

El cuarto y último capítulo viene también firmado por Francisco José Contreras, quien lo titula Cristianismo, democracia y crisis europea.

Inicialmente, intenta ofrecer un fresco general sobre la situación espiritual de la Europa contemporánea, a través de una serie de rasgos:

Descristianización o, más bien, ateísmo creciente. Un ateísmo que, en ocasiones, abandona la indiferencia religiosa para acercarse a posturas hostiles; situación que se da, especialmente, contra el cristianismo, ya que, en opinión del autor, otras religiones figuran protegidas por el imperativo de la multiculturalidad y el prestigio de lo exótico.

Vacío normativo, fruto del abandono del fundamento último de los valores de una civilización, que siempre tiene un carácter religioso. La Europa postcristiana estaría condenada a la desorientación existencial, el vacío axiológico y el agotamiento cultural.

Crisis demográfica, manifestada por el descenso de las tasas de natalidad, motivado por el aplazamiento de la maternidad, la mentalidad hedonista (los hijos son una carga), incapacidad para el compromiso y, sobre todo, por una crisis civilizacional: Europa no cree en el futuro.

Crisis de la familia en su sentido tradicional, con volatilidad de las parejas, aparición de nuevos modelos familiares, etc.

Desacralización de la vida, con la libertad para abortar, solo limitada en Polonia e Irlanda.

Vértigo de lo técnicamente factible, especialmente en campo de la ingeniería genética, que coincide históricamente con el desconcierto moral.

Relativismo, del que ampliamente se ha ocupado este libro.

Autodenigración civilizacional; la autocrítica razonable ha degenerado en una autonegación masoquista, en la que pensamos que los occidentales somos codiciosos, racistas, imperialistas que despojamos de manera sistemática a los no occidentales.

Pacifismo buenista; el nuevo espíritu de Munich mantiene la disposición europea a la rendición, la incapacidad para defenderse, especialmente de la explícita declaración de guerra de un sector radical del Islam a nuestra civilización.

Artes a la deriva: carencia de un canon, abandono de la belleza para producir “sobre todo en las artes plásticas, un aquelarre constante de abominaciones”.

Y, ante este panorama, Contreras explora unas posibles vías de salida. De entrada, considera que podría estar tomando forma una alianza entre la Iglesia católica y un grupo de intelectuales agnósticos, pero preocupados por esta crisis de civilización; esta alianza giraría en torno a la idea de una ética que actuaría “como si Dios existiese”. En este callejón sin salida, algunos intelectuales no creyentes vuelven nuevamente su mirada a la ética cristiana, que tiene respuestas para las cuestiones que en la ética laica quedan sin resolver. Concreta esta posible colaboración en dos personalidades: Marcello Pera y Jürgen Habermas.

Finaliza el capítulo con unas reflexiones del autor sobre los siguientes puntos: El cristianismo es la religión de la razón y la libertad; A la generación del 68 le queda poco tiempo en el poder; El cristianismo aún derriba muros y Cristianismo y choque de civilizaciones, en el que apunta que la experiencia de Sayyid Qutb, padre del islamismo fundamentalista moderno, durante una estancia en Estados Unidos en la que comprobó la decadencia moral norteamericana, materialista e irreligiosa, se encuentra en la base del desprecio que manifiesta el Islam, según el autor, hacia el occidente ateo.

Índice

Prólogo. Jaime Mayor Oreja

Presentación

1. Por qué la izquierda ataca a la Iglesia. Francisco José Contreras

2. Relativismo y tolerancia. Diego Poole

3. Cristianismo y confianza en la razón. Francisco José Contreras

4. Cristianismo, democracia y crisis europea. Francisco José Contreras

Nueva izquierda y cristianismo

Notas sobre los autores

Francisco José Contreras Peláez es catedrático de Filosofía del Derecho en Universidad de Sevilla. Es autor de los libros Derechos sociales: teoría e ideología (1994), Defensa del estado social (1996), La filosofía de la Historia de Johann G. Herder (2004), Savigny y el historicismo jurídico (2005), Tribunal de la razón: el pensamiento jurídico de Kant (2005), Kant y la guerra: Una revisión de “La paz perpetua” desde las preguntas actuales (2007) y coeditor (con Fernando Llano) de A propósito de Kant: Estudios conmemorativos en el bicentenario de su muerte (2003). En 1999 ganó el Premio Legaz Lacambra de Pensamiento Jurídico.

Nueva izquierda y cristianismo

Diego Poole Derqui es profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es autor de los libros El derecho de los juristas (1998), Filosofía del Derecho (2010) y ¿Qué es el relativismo? (2010).

RedacciónT21

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