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Se acelera la vorágine del calentamiento global

El aumento de la temperatura dispara la producción microbiana de metano en las aguas dulces del mundo: aumenta hasta un 140% sus emisiones y precipita el calentamiento global. Por Juan Ruiz Salces (*).

Que la Tierra se está calentando no es nada nuevo. Lo inesperado es que precisamente por eso, los ecosistemas microbianos que están en el agua podrían contribuir de manera desproporcionada al cambio climático.

Un estudio reciente, publicado en Nature Climate Change, advierte de que el calentamiento global podría ser la causa de que los microbios en aguas dulces produzcan mucho más metano del que se creía.

Aunque el metano es producido a gran escala por el ser humano, algunos ecosistemas naturales, como los humedales, los bosques y los pastizales, son una fuente importante de este gas de efecto invernadero, mucho más contaminante que el CO2.

Una frágil armonía

Dentro de los ecosistemas naturales, existe un equilibrio entre la metanogénesis, o formación de metano por los microbios conocidos como metanógenos, y la metanotrofía, la metabolización del metano por algunos microbios como su fuente de energía.

Estos seres vivos microscópicos que viven en el agua, entre otros lugares, son los protagonistas de esta investigación. A causa del aumento de la temperatura, unos producen mucho más metano, mientras que los otros siguen consumiendo lo mismo.

Esta alteración en el equilibrio de estas comunidades microbianas, que precisamente regulan las emisiones de metano, podría conducir al desastre.

Predicciones imprevistas

En este concienzudo experimento, los investigadores han mantenido calientes varios estanques artificiales durante 11 años y han podido concluir que, a temperatura en alza, la producción de metano microbiano aumenta de manera desproporcionada.

La hipótesis inicial de la investigación preveía que, si recreaban para esos estanques una situación de 4ºC de calentamiento global con respecto a niveles preindustriales, la producción de metano a través de los microbios que se encuentran en el agua aumentaría en un 70%.

Sin embargo, una vez obtenidos los resultados, se dieron cuenta de que la producción de metano había aumentado en un 140%. El doble de lo previsto.

Estas observaciones, que se han ido contrastado con datos disponibles sobre las emisiones de metano en otros ecosistemas, confirman que en estos también se produce más metano conforme aumenta la temperatura.

La pescadilla que se muerde la cola

Lo preocupante es que, dentro de este experimento, el consumo de metano por parte de los metanotrofos, microbios que se alimentan de metano, no se ha visto alterado.

Mientras, los microbios que lo generaban no sólo no han dejado de hacerlo, sino que cada vez lo producen en más cantidad. Como explican los investigadores, cuanto más metano se produce, más se calienta la tierra y así sucesivamente.

Dicen que esto es sólo un anticipo de lo que podría suceder, aunque todavía no se sabe si este equilibrio se podría ver alterado a largo plazo por el calentamiento global.

Lo que está claro es que el aumento de temperatura ya está afectando a la producción de metano y que, cuanto más se desvirtúe el equilibrio, más vertiginoso se volverá este círculo vicioso.

(*) Juan Ruiz Salces (Zaragoza) es licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y graduado en Biología Aplicada por la Hochschule Bonn-Rhein-Sieg. Es escritor independiente y trabaja como redactor para varias plataformas de divulgación científica.

 

Referencia

Disproportionate increase in freshwater methane emissions induced by experimental warming. Yizhu Zhu et al. Nature Climate Change 10, 685–690 (2020). DOI:https://doi.org/10.1038/s41558-020-0824-y

RedacciónT21

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