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A la Inteligencia Artificial le falta sentido común

Aunque se han registrado notables avances en cuanto al procesamiento del lenguaje natural, los dispositivos de Inteligencia Artificial no disponen aún del sentido común necesario para comprender la comunicación humana.

Los robots y otros dispositivos que trabajan en base a los desarrollos de la Inteligencia Artificial han progresado considerablemente en los últimos años en cuanto al procesamiento del lenguaje, pero carecen de una habilidad básica para desenvolverse de manera solvente al comunicarse con el ser humano: sentido común.

De acuerdo a los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, las máquinas generan oraciones sin sentido y no conectan con la vida humana cotidiana.

Existen generadores de textos por máquina que se sustentan en desarrollos de Inteligencia Artificial para crear piezas textuales con coherencia y lógica, pero más allá de estos avances la realidad es que los dispositivos robóticos no entienden en profundidad aquello que leen o redactan.

Obtienen su habilidad de la repetición de patrones que han adquirido en sesiones de entrenamiento o a través de técnicas de aprendizaje profundo, pero les falta algo básico: el sentido común que otorga el conocimiento de la realidad cotidiana.

Perros que lanzan frisbees

Según un comunicado, los investigadores estadounidenses han comprobado mediante diferentes experimentos que las máquinas reconocen las palabras y las agrupan lógicamente, pero fallan cuando debe aplicarse el sentido común. Por ejemplo, al proponerles que construyan una oración a partir de las palabras «perro, frisbee, lanzar, atrapar», una de las respuestas fue la frase: «Dos perros se lanzan frisbees».

Aunque la misma tiene lógica en función de la combinación de los vocablos aportados y en cuanto a la sintaxis, no dispone de sentido común: las máquinas no saben que los perros no pueden lanzarse frisbees entre ellos. Esto deja en claro que los dispositivos necesitan adquirir el conocimiento intuitivo de la vida humana cotidiana para poder llegar a comunicarse de una forma convincente y natural.

Los bebés y los niños desarrollan sus habilidades comunicacionales a partir de la capacidad de componer oraciones utilizando conceptos comunes, que reconocen en el entorno que los rodea.

De esta forma, un niño sabe que los perros no pueden lanzarse frisbees porque lo ha experimentado en su vida diaria, al entrar en contacto con sus propias mascotas, mediante la observación directa o porque sus padres se lo han remarcado. ¿Podrían las máquinas y los dispositivos de Inteligencia Artificial adquirir esta capacidad en algún momento?

Sin sentido común

Los expertos de la Universidad del Sur de California quisieron comprobarlo, o como mínimo determinar el estado actual de estos sistemas y conocer cuánto camino les queda por recorrer. Desarrollaron un sistema artificial de generación de textos denominado CommonGen, y lo probaron en diferentes circunstancias.

Los especialistas explicaron que su sistema se puede utilizar como punto de referencia para probar el sentido común generativo de las máquinas. Los investigadores presentaron un conjunto de datos con 35.141 conceptos, asociados mediante 77.449 oraciones.

Los resultados indicaron que incluso el modelo de mejor rendimiento alcanzó solamente una tasa de precisión del 31,6%, frente al 63,5% alcanzado por los seres humanos bajo las mismas condiciones.

Errores tontos

De acuerdo a Bill Yuchen Lin, uno de los especialistas responsables de la investigación, “fue sorprendente comprobar que las máquinas no pudieran recordar un simple conocimiento basado en el sentido común, el cual indica que un humano lanzando un frisbee debería ser mucho más razonable que un perro haciéndolo. Y esto a pesar de haber sido entrenadas al respecto”, explicó.

“Descubrimos que incluso el modelo más sólido y efectivo, después de entrenar con un gran conjunto de datos y en base a técnicas de aprendizaje profundo de vanguardia, aún puede cometer errores tontos”, agregó.

Los científicos seguirán trabajando a futuro en nuevas técnicas de entrenamiento, buscando descubrir finalmente si el límite de la Inteligencia Artificial es el sencillo y cotidiano sentido común humano.

Referencia

CommonGen: A Constrained Text Generation Challenge for Generative Commonsense Reasoning. Bill Yuchen Lin, Wangchunshu Zhou, Ming Shen, Pei Zhou, Chandra Bhagavatula, Yejin Choi and Xiang Ren. arXiv (2020).

Imagen de portada:

A pesar de los avances en el procesamiento del lenguaje en los sistemas de Inteligencia Artificial, las máquinas siguen produciendo oraciones sin sentido común como: “Dos perros se lanzan frisbees el uno al otro”. Ilustración: Adriana Sánchez.

Video y podcast: editados por Pablo Javier Piacente en base a elementos y fuentes libres de derechos de autor.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

3 comentarios

  • Si dibujáramos un rombo y lo dividiéramos en su mitad de forma de reconocer el espacio compartido en dos,y dibujáramos en una de estas áreas puntos suspendidos y en la otra no,estaríamos dibujando nuestra propia inteligencia,esto es que un area reconoce los puntos en su área opuesta porque compartirían un área en común,ahora bien,como haríamos para insertar un cono,o dos,de modo artificial,dibujando una estrella de cuatro puntas,por ejemplo,y que reconocieran los mismos puntos si estas partes añadidas no compartieron la misma fuente que las otras dos desde un comienzo,la inteligencia artificial necesitaría compartir la forma en que la inteligencia recibe información y todas estas formas tienen un receptor que sería el cono,y la fuente que la emite,que sigue siendo aún un misterio,habría que identificarla y transferirla,por ejemplo.

  • ¿Consideráis que existe alguna posibilidad de que la inteligencia artificial se desarrolle en funcionamiento? Como ocurre por ejemplo en Her. Samantha, la IA, empeza teniendo funciones básicas y conforme «experimenta» la vida con su humano va desarrollando otras funciones hasta parecer un ser humano, alcanzando el punto de mantener una relación romántica con él (no exactamente, claro). Hoy en día la tecnología tal y como está nos beneficia a todos los niveles (no sabría cómo desempeñar mi trabajo sin ella, por cuestiones de PC, softwares concretos, temas de gestión), pero supongo que sí llegará un punto en el que la IA será capaz de desarrollar ese «sentido común», si bien antes tendrá que rodar un poco. ¿Qué opináis?

  • Me parece un artículo muy interesante y que cada vez abrirá más debate. Es innegable discutir que la tecnología nos aporta grandes beneficios día a día como sociedad, pero a la vez, ¿hasta que punto una máquina podrá igualar cosas como «el sentido común» que tienen los humanos? Es evidente que ese día llegará, pero aún esta por ver cuando será.