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Descubren un enorme cometa escondido en el cinturón de asteroides

Los astrónomos han descubierto un cometa escondido entre los asteroides del cinturón principal, a cientos de millones de kilómetros de nuestro Sol. Se trata de un asteroide que arrastra una cola de 720.000 kilómetros de largo.

Los astrónomos del Instituto de Ciencias Planetarias en Tucson, Arizona, han descubierto un objeto del cinturón de asteroides que muestra un comportamiento similar al de un cometa, según se informa en un comunicado.

La mayor diferencia entre los cometas y los asteroides es el material del que están hechos: mientras que los asteroides están compuestos de metales y roca, los cometas contienen hielo, polvo, roca y elementos orgánicos.

El nuevo «cometa» que forma parte del cinturón de asteroides, denominado (248370) 2005 QN137, mostró su verdadero rostro en imágenes tomadas el 7 de julio de este año.

Esas imágenes muestran que el asteroide está arrastrando una cola de partículas de polvo que mide 720.000 kilómetros de largo (un poco menos del doble de la distancia que separa a la Tierra de la Luna) y 1,4 kilómetros de ancho.

Eso significa que el objeto tiene una superficie helada y que este hielo se está sublimando (evaporándose), un comportamiento característico de los cometas.

Como su larga cola es extremadamente estrecha, los astrónomos deducen que las partículas de polvo expulsadas escapan de su superficie a velocidades muy bajas. Esto sugiere que la sublimación del hielo de la superficie está en un reflujo bajo.

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Más casos

No es el primer caso: en 1979, los astrónomos descubrieron un objeto del cinturón de asteroides que también es cometa y asteroide a la vez.

Inicialmente fue clasificado como cometa debido a la cola que presentaba; pero al analizar sus características orbitales, los astrónomos le han reclasificado también como asteroide. Por este motivo tiene dos denominaciones: (7968) Elst-Pizarro como asteroide y 133P/Elst-Pizarro como cometa.

Este fenómeno, del que ahora se ha obtenido una nueva constatación con (248370) 2005 QN137, tiene una explicación en la propia dinámica de los asteroides situados entre las órbitas de Júpiter y de Marte.

Los cometas de nuestro sistema solar suelen orbitar alrededor del Sol en órbitas alargadas y suelen perdurar más allá de la órbita del planeta Neptuno, donde hace mucho frío.  Solo cuando se acercan al Sol se calientan y emiten gas y polvo: entonces los percibimos con su característica cola.

Asteroides cálidos

Sin embargo, hay cientos de miles de asteroides que también orbitan alrededor del Sol entre Marte y Júpiter y que han estado en esta parte relativamente cálida del sistema solar durante más de cuatro mil millones de años.

El hecho de que algunos todavía contengan hielo representa toda una sorpresa para los astrónomos, porque tendría que haber desaparecido hace mucho tiempo.

Descubierto el 7 de julio de 2021 por el estudio del Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS), (248370) 2005 QN137 sería un nuevo híbrido cometa/asteroide que se posiciona como el octavo cuerpo del cinturón de asteroides.

El cinturón de asteroides, también conocido como cinturón principal, es una región del Sistema Solar situada entre las órbitas de Júpiter y de Marte.

El cinturón de asteroides separa los planetas interiores o telúricos (Mercurio, Venus, la Tierra y Marte) de los exteriores o gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) del sistema solar.

Millones de asteroides

El cinturón contiene varios millones de asteroides, si bien los de mayor tamaño son solo cinco. El más grande de los conocidos es Ceres, que tiene un diámetro de 950 km.

(248370) 2005 QN173 se encuentra entre los diez más grandes del cinturón de asteroides. Su cabeza está rodeada de una nube de polvo que tiene más de 3 kilómetros de ancho.

Los asteroides que se convierten en cometas son los más interesantes para los astrónomos, porque se cree que una parte sustancial del agua que existe hoy en la Tierra fue transportada por impactos de asteroides procedentes del cinturón principal, cuando nuestro planeta estaba en los albores de su formación.

Dadas sus características, estos objetos son una mina de información científica crucial y podrían revelar nuevos detalles sobre el origen de la vida en la Tierra, aunque se encuentren a cientos de millones de kilómetros de nuestro Sol.

Referencia

Physical Characterization of Main-Belt Comet (248370) 2005 QN173. Henry H. Hsieh et al. arXiv:2109.14822v1 [astro-ph.EP]

Foto superior: Imagen de (248370) 2005 QN173 tomada con el Telescopio Hale el 12 de julio de 2021. La cabeza del cometa se puede ver arriba a la izquierda; su cola se extiende hacia abajo a la derecha. © Henry H. Hsieh (PSI), Jana Pittichova (NASA / JPL-Caltech)

 

Eduardo Martínez de la Fe

Eduardo Martínez de la Fe

Eduardo Martínez de la Fe, periodista científico, es el Editor de Tendencias21.

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