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El agua de la Tierra siempre estuvo escondida en sus rocas

Alrededor del 95% del agua presente en la Tierra proviene del interior de sus rocas y no tuvo un origen externo, de acuerdo a investigadores franceses. Otro estudio realizado en Bélgica llega a una conclusión similar, comparando a nuestro planeta con Venus.

Científicos del Centro de Investigaciones Petrográficas y Geoquímicas (CRPG) de Nancy, Francia, analizaron la composición de meteoritos con características similares a nuestro planeta y que mantienen parte de sus condiciones originales, hallando que las rocas primitivas de la Tierra disponían de una cantidad de agua que triplica la existente en los océanos terrestres. Se confirma así que gran parte del agua en la Tierra tiene un origen endógeno y no proviene de asteroides o cometas.

Tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta se encuentran conformadas por agua, pero hasta el momento no existe unanimidad dentro de la comunidad científica sobre el origen de la misma. Algunas teorías indican que el agua siempre estuvo presente en las rocas que formaban originalmente la Tierra, en tanto que otras explicaciones sostienen que llegó posteriormente en asteroides y cometas. Por último, un tercer grupo de hipótesis reivindica una combinación de ambos escenarios.

Según una nota de prensa, los científicos franceses del CRPG han comprobado que la Tierra ha obtenido la mayor parte del agua de los materiales que la componen y no de elementos externos. Para llegar a esta conclusión, trabajaron con meteoritos con composiciones similares a las terrestres, concretamente con una variedad conocida como condrita de enstatita. Incluso seleccionaron dentro de este grupo a algunos que han sufrido un escaso calentamiento, y por lo tanto mantienen características originales.

Una pieza de aproximadamente 10 centímetros de largo del meteorito Sahara 97096, utilizado en el estudio francés. Los puntos blancos corresponden al hidrógeno presente. Foto: Christine Fieni / Laurette Piani.

El agua dormida en las rocas

Los especialistas emplearon dos técnicas complementarias para medir el contenido de hidrógeno en estos cuerpos e incluso determinar la ubicación del mismo. Encontraron que las rocas primitivas que conformaban la Tierra en sus comienzos disponían de la cantidad de agua necesaria para llenar en tres ocasiones los océanos que hoy presenta el planeta.

También determinaron que el hidrógeno presente en los meteoritos posee una composición isotópica idéntica al agua que se halla en el manto terrestre. De acuerdo a toda esta información, concluyeron que un 95% del agua de los océanos se corresponde con la presente en las condritas de enstatitas, por lo tanto tendría un origen interno. El 5% restante habría arribado al planeta mediante cometas o asteroides.

Además de estas conclusiones, un punto importante de este estudio es que anteriormente nunca se había estimado con precisión la cantidad de agua presente en las rocas que componen la Tierra.

Asteroides secos

Por otro lado, un estudio efectuado por investigadores de la Universidad Libre de Bruselas (ULB) ha llegado a una conclusión similar pero desde otro enfoque. Según una nota de prensa del Observatorio Real de Bélgica, los científicos compararon a la Tierra y al planeta Venus debido a que sus condiciones indican que han recibido el mismo material asteroide proveniente del espacio a lo largo de su historia.

Utilizando simulaciones numéricas que midieron los impactos de los asteroides en Venus y en nuestro planeta, determinaron que el material que arribó desde el espacio a ambos planetas se encontraba seco. En consecuencia, el agua presente en la Tierra ha tenido necesariamente un origen endógeno, encontrándose dormida y expectante en el interior de las rocas hasta pasar a conformar los océanos que hoy disfrutamos.

Referencias

Earth’s water may have been inherited from material similar to enstatite chondrite meteorites. Laurette Piani, Yves Marrocchi, Thomas Rigaudier, Lionel G. Vacher, Dorian Thomassin and Bernard Marty. Science (2020).DOI:https://doi.org/10.1126/science.aba1948

Dry late accretion inferred from Venus’s coupled atmosphere and internal evolution. Gillmann, C. et al. Nature Geoscience (2020).DOI:https://doi.org/10.1038/s41561-020-0561-x

Foto de portada: Jong Marshes. Unsplash.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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