Tendencias21
Francisco Sagasti: "Hemos llegado al final de la era del progreso indefinido”

Francisco Sagasti: "Hemos llegado al final de la era del progreso indefinido”

Ya se ha publicado la segunda edición del libro “Ciencia, Tecnología, Innovación. Políticas para América Latina”, del investigador principal del FORO Nacional Internacional (FNI) de Perú, Francisco Sagasti. La obra se centra tanto en la brecha histórica entre la producción científica y tecnológica y su escasa aplicación práctica, como en una visión futura que asuma la producción científica y tecnológica a largo plazo. En ella, Sagasti habla además del «ocaso de la era baconiana», caracterizada por un progreso continuo e indefinido. En una nueva era, de la ingeniería genética y la inteligencia artificial, nuestra vinculación biofísica con el entorno que sostiene la vida debe ser abordado con respeto, y aún reverencia. Por Rosae Martín Peña.

Francisco Sagasti: Francisco Sagasti, que tiene más de 40 años de experiencia en temas de ciencia, tecnología e innovación es, entre otros cargos, investigador principal en el FORO Nacional Internacional (FNI) de Perú.

En su libro Ciencia, Tecnología, Innovación. Políticas para América Latina además de ofrecer una perspectiva histórica presente-pasado de la situación que atraviesa América Latina en el ámbito de la ciencia y la tecnología, también propone retos de cara al futuro.

El fin de la era  Baconiana
 
Según Sagasti, estamos viviendo el final de lo que podemos llamar el «Programa Baconiano » que ha durado aproximadamente 500 años. Este programa ha puesto y ha sentado las bases de nuestras sociedades occidentales actuales, y ha consistido en primera estancia en conseguir aplicar los conocimientos tecnológicos y científicos a los sistemas de producción.

El pensamiento imperante durante todo este tiempo ha sido que esta conjunción se hacía para el beneficio de la humanidad e iba acompañada de un progreso continuo e indefinido, a lo largo de los siglos, una de las claves propias del movimiento ilustrado.
 
Sin embargo, después de 500 años, la condición y las circunstancias de la humanidad han cambiado, y el Programa Baconiano está causando una serie de efectos secundarios negativos visibles, tanto por su impacto ambiental como por su impacto en diversas áreas de la ciencia, la tecnología y la producción.

Francisco Sagasti explica en esta entrevista concedida para Tendencias 21 las claves de su libro, y cuenta cómo ve el futuro de la ciencia, la tecnología y la innovación; y cómo en la actualidad existe la necesidad de un cambio de paradigma, que ya está en proceso de gestación.

En su última obra, usted hace referencia a la escasa correspondencia que hay entre la producción intelectual científica y tecnológica con su aplicación práctica. ¿Qué factores que podrían explicar esta brecha?
 
A finales de la década de los 60, muchos economistas, científicos, politólogos y sociólogos comenzaron a tomar conciencia en América Latina de la importancia de la ciencia y la tecnología para su desarrollo. De este modo, se empezó a invertir tiempo, esfuerzo y capital intelectual en estudiar como desarrollar  y diseñar estrategias y planes políticos para potenciar la ciencia y la tecnología.

Sin embargo, los líderes políticos y empresariales no acompañaron esta toma de conciencia por parte de los intelectuales, y fueron contados los casos en que las autoridades políticas prestaron genuina atención —más allá de declaraciones altisonantes— y tomaron la decisión de promover la ciencia, la tecnología y la innovación.
 
Las crisis económicas de los 80 hicieron perder la perspectiva a largo plazo, que es esencial para la ciencia y la tecnología, y los esfuerzos se concentraron mayormente en la estabilización económica, la reducción de déficit fiscal, y  el pago de la deuda externa, entre otros temas. Así se desplazó la atención lejos de la generación y utilización de  este conocimiento. Sólo al iniciarse el nuevo siglo hemos visto nuevamente un interés en estos temas, en gran medida por las presiones de la globalización y por la necesidad de ser más competitivos.

Por otro lado, menciona que América Latina se está quedando rezagada no sólo respecto a Norteamérica, Europa y Japón, sino que también está por detrás de los países emergentes de Asia. ¿Qué pasos ha dado este continente, por ejemplo China, que aún no ha conseguido dar los países de América Latina?
 
Desde hace más de tres decenios, los países asiáticos se han tomado en serio a la ciencia, la tecnología y la innovación. Mis  viajes a Corea en los setenta y a China en los ochenta me hicieron ver que había una decisión política y empresarial de hacer de la ciencia y de la tecnología un pilar del desarrollo económico y social.
 
Las diferencias abismales en la asignación de recursos para investigación y desarrollo entre China, Corea del Sur, India, Singapur,  Malasia y otros países asiáticos, en comparación con América Latina, son una clara demostración de esto. Además, esos países han adoptado políticas en estas áreas a largo plazo y han mantenido la continuidad de sus esfuerzos. En América Latina hemos tenido el síndrome de Sísifo: creábamos capacidades con gran esfuerzo durante varios años, sólo para abandonarlas y destruirlas en poco tiempo. Creo que ahora se está tomando conciencia de que la creación de capacidades en ciencia, tecnología e innovación es un proceso a largo plazo, que sobrepasa la acción de uno u otro Gobierno, y que requiere de un consenso político amplio. Uno de los problemas para acercar la ciencia y la tecnología a la sociedad en todos sus ámbitos es la carencia o el  bajo nivel de la divulgación científica. ¿Puede ser este uno de los factores que producen este aletargamiento?

El escaso o inexistente apoyo de la sociedad en su conjunto a la ciencia y a la tecnología es, a la vez, una de las causas y de las manifestaciones del bajo grado de desarrollo científico y tecnológico de América Latina, al menos en comparación con otras regiones.
 
La divulgación científica seria y razonada, no como curiosidad o simple novedad es fundamental para movilizar el apoyo social a los esfuerzos por desarrollar capacidades en ciencia, tecnología e innovación. Paralelamente, tiene que existir  inversión en actividades científicas, tecnológicas y de innovación, y es necesario apoyar la difusión científica desde los primeros años en el sistema educativo, y a través de los medios de comunicación.
 
¿Existen buenas relaciones de transferencia de conocimiento entre las universidades en Latinoamérica y las empresas?
 
La situación es muy variada en la región. Hay países, regiones y ciudades en que la vinculación universidad-empresa es muy fuerte, pero otros en los que no lo es. Esto ha dependido mucho de los liderazgos académicos y empresariales, y los casos exitosos están generalmente asociados a la presencia de personajes con visión y capacidad de ejecución excepcionales. Debemos pasar a una situación en que esta vinculación se transforme en algo rutinario, como sucede en otras regiones del mundo.
 
Muchos científicos españoles han emigrado ya a Latinoamérica. ¿Pueden ser ellos una parte de la innovación que las universidades y las empresas en Latinoamérica necesitan para dar ese salto?
 
Es necesario aprovechar esta ventana de oportunidad, que no durará mucho tiempo. Algunos países de la región recurrieron a expertos y profesores de otros países, particularmente de la India y de algunos países del Medio Oriente, cuando  estos profesionales y académicos altamente calificados no encontraban oportunidades de trabajo.
 
No obstante, la competencia con Estados Unidos, Canadá y Europa por atraer estos profesionales ha sido muy fuerte, y será aún más fuerte en el futuro. Por lo tanto, es preciso actuar rápido y crear iniciativas regionales para trabajar conjuntamente con profesionales españoles durante los próximos cinco o siete años. Me sorprende que organismos regionales que trabajan en ciencia y tecnología no hayan tomado iniciativas que deberían ir mucho más lejos de lo que fue, por ejemplo, el Programa V Centenario hace dos decenios.

Ha hablado  varias veces del ocaso de la Era Baconiana. ¿A qué se refiere concretamente con estos términos?
 
A fines del siglo XVI y principios del siglo XVII Sir Francis Bacon, filósofo y estadista británico, planteó un programa para generar y utilizar el conocimiento para mejorar la condición humana. La idea central era “dominar la naturaleza por medio del conocimiento”, ya que para Bacon “conocimiento es poder”. El extraordinario éxito de su programa, que se desplegó durante 400 años, ha terminado por socavar sus propios cimientos. Las consecuencias negativas —ambientales, sociales, económicas o psicológicas, entre otras— de aplicar su programa sin las salvaguardias que Bacon mismo propuso ha terminado por generar una situación insostenible en el medio y largo plazo, que presagia el ocaso de la era Baconiana. Estamos ahora en un proceso de transición hacia una nueva realidad, una nueva era, cuyas características no podemos aún vislumbrar con claridad.

Hablemos del concepto de progreso de la Ilustración. ¿ Por qué este concepto ya no nos sirve para explicar el panorama actual? ¿Qué ha cambiado?
 
El despliegue y emplazamiento del programa de Sir Francis Bacon coincidió con la Ilustración y la expansión del sistema capitalista de producción. Ambos incorporaron la idea de progreso indefinido, que pasó a entenderse como aumento sin límites del bienestar material. Estas ideas están ahora sujetas a una profunda revisión, el ocaso de la era Baconiana, que coincide con la era antropocéntrica, con la era del conocimiento, del post-capitalismo, entre muchos otros nombres, indica que nos hemos embarcado en un proceso muy complejo que cambiará radicalmente nuestra concepción de la humanidad, de su entorno físico y de nuestro destino.

Hemos pasado de un modelo en el que el ser humano dominaba la naturaleza a tener que contar con ella, ¿Ve compatible un modelo tecnocentrista con uno ecocentrista?
 
No me gusta la palabra “modelo”, da una sensación de rigidez e inevitabilidad que es inconveniente. Creo que deberíamos pasar a un esquema flexible, en el cual nuestra concepción de lo que es ser “humano” en la era de la ingeniería genética y la inteligencia artificial, tiene que ser revaluada, y en la cual nuestra vinculación biofísica con el entorno que sostiene la vida debe ser abordado con respeto, y aún reverencia. En América Latina tenemos condiciones para contribuir de una manera muy significativa a desarrollar el conjunto de ideas y prácticas que le darán forma a la era post-Baconiana.

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Una pequeña luna de Saturno parecida a la “Estrella de la Muerte” de Star Wars contiene un océano oculto 8 febrero, 2024
    Por debajo de la superficie repleta de cráteres de Mimas, una de las lunas más pequeñas de Saturno, se esconde un océano global de agua líquida de reciente formación. El satélite posee tan sólo unos 400 kilómetros de diámetro y presenta un notable parecido con la “Estrella de la Muerte”, una estación espacial imperial que […]
    Pablo Javier Piacente
  • Logran controlar un objeto virtual con la mente durante un sueño lúcido 8 febrero, 2024
    Un grupo de participantes en un nuevo estudio científico logró manejar un vehículo virtual a través de un avatar únicamente con su mente, mientras sus cerebros permanecían en la fase REM del sueño. Además de profundizar en los misterios de la consciencia humana, la innovación podría facilitar el acceso a nuevos desarrollos tecnológicos, como un […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un proyecto global trabaja para crear de forma colaborativa un cerebro robótico general 8 febrero, 2024
    El auge de la inteligencia artificial generativa impulsa un proyecto global que trabaja para crear un cerebro robótico general, capaz de generar androides como los que hemos visto hasta ahora solo en la ciencia ficción. Pero es cuestión de tiempo que convivamos con ellos en perfecta armonía. Ya no es una utopía.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • La IA está capacitada para resolver dilemas morales cuando conduce vehículos autónomos 8 febrero, 2024
    Los sistemas de IA muestran significativas similitudes éticas con las reacciones humanas ante dilemas morales, lo que los acreditan para conducir vehículos autónomos tal como lo harían las personas.
    Redacción T21
  • Los huracanes se están volviendo tan fuertes que ya no existen categorías para clasificarlos 7 febrero, 2024
    Cinco tormentas en la última década tuvieron velocidades de viento que pertenecen a una hipotética categoría 6 en la escala de huracanes Saffir-Simpson: el fenómeno obligaría a los científicos a crear una nueva clasificación, capaz de reflejar la virulencia de los huracanes en la actualidad. Las causas principales del fenómeno tienen su origen en el […]
    Pablo Javier Piacente
  • Un asteroide habría explotado sobre la Antártida hace unos 2,5 millones de años 7 febrero, 2024
    Un asteroide se desintegró sobre el continente antártico hace aproximadamente 2,5 millones de años: la evidencia proviene de un análisis químico de más de 100 pequeños trozos de roca extraterrestre, que se han preservado dentro de las enormes capas de hielo. Hasta el momento, solo se conocen otros dos eventos de explosiones aéreas antiguas en […]
    Pablo Javier Piacente
  • Crean la primera niña de inteligencia artificial del mundo 7 febrero, 2024
    La primera niña IA del mundo ha sido creada por científicos chinos, que la han dotado de emociones e intelecto y de la capacidad de aprender de forma autónoma. Se comporta como si tuviera tres o cuatro años y representa un avance significativo para el campo de la inteligencia artificial general.
    Redacción T21
  • Oponerse a la regulación de los pesticidas no es la solución al problema de los agricultores 7 febrero, 2024
    Los agricultores que se movilizan en España y Europa se oponen con firmeza a las nuevas regulaciones europeas en materia de pesticidas, lo que representa una amenaza mayor para la salud pública que tener una central nuclear al lado de casa: estos químicos han costado miles de vidas y enfermos crónicos, al tiempo que han […]
    Eduardo Costas | Catedrático de la UCM y Académico de Farmacia
  • El arte existió antes del surgimiento de los humanos modernos 6 febrero, 2024
    Nuevas investigaciones sugieren que nuestros parientes humanos arcaicos, como los neandertales, ya contaban con las capacidades cognitivas para desarrollar arte: el hallazgo de ejemplos cada vez más antiguos de expresión artística en el registro arqueológico confirmaría esta hipótesis. Sin embargo, aún se discute si estas manifestaciones creativas pueden catalogarse como arte.
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren una nueva supertierra que podría ser un mundo habitable 6 febrero, 2024
    Un planeta extrasolar del tipo supertierra, denominado TOI-715 b y aproximadamente una vez y media más ancho que la Tierra, podría ser capaz de albergar vida: orbita dentro de la zona habitable de una enana roja, a escasa distancia de nuestro planeta. Además, podría estar acompañado de otro cuerpo planetario, con un tamaño casi idéntico al […]
    Pablo Javier Piacente