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Así en la letra como en el cielo. Libro e imaginario religioso en la España moderna

Así en la letra como en el cielo. Libro e imaginario religioso en la España moderna

Ficha Técnica

Título: Así en la letra como en el cielo. Libro e imaginario religioso en la España moderna
Autor: León Carlos Álvarez Santaló
Edita: Abada Editores. Madrid, 2012
Colección: Lecturas de Historia Moderna
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 376
ISBN: 978-84-15289-53-1
Precio: 21 euros

Nos encontramos ante una obra de lectura más que recomendable. Los bibliófilos, los amantes de la lectura, hallarán en ella un análisis de la influencia de los libros de tipo religioso en la sociedad en la que son distribuidos; y es, además, un análisis expuesto en un estilo de muy amena lectura, merced al esfuerzo de su autor por llegar al lector, ofreciéndole abundancia de datos, citas y comentarios de autores a lo largo de los siglos.

Quien haya seguido al profesor Álvarez Santaló percibirá en estas páginas el eco de anteriores lecturas. No es de extrañar, pues, desde el comienzo, nos advierte de que se trata de una selección de artículos suyos ya publicados, todos ellos con el libro como eje vertebral. Y, pese a que nos avisa de que el número de libros que aborda en su estudio es parvo, para el no especialista es sobradamente suficiente para comprender la inmersión de la cultura moderna en el Imaginario religioso. Tales obras reflejan a ese Imaginario con tintes grises, como si se tratara de escenarios del Bosco, más que si lo fueran de Giotto. Y, como cierre a la introducción de apertura, nos dice el autor: “Siendo la cultura social el diseño de medio caos que sabemos que es, el libro acabaría por darle alguna geometría reconocible tan torturada o tan a escuadra como se deja percibir por sus fruidores contemporáneos y por nosotros mismos”.

Religiosidad moderna y cultura lectora en la España de los siglos XVI al XVIII es el título del primero de los trabajos de la obra. No se detiene, por ser obvia, en la densa red tramada entre escritos religiosos, líneas de espiritualidad, novedades conceptuales y prácticas de devoción. Su objetivo se detiene en la religiosidad, ese conjunto de signos y significaciones que hace “espiritual” la interpretación colectiva del mundo y la conducta que pretende ser razonablemente compatible con ella.

Inicia así Álvarez Santaló un recorrido por el significado del libro a través de personajes tales como el cardenal Cisneros, el Maestro Juan de Ávila, Santa Teresa, Fray Luis de Granada o Fray Diego de Estella, este último como exponente del maridaje entre libro y predicación. En palabras del autor: “He dispuesto algunas referencias sobre la importancia concedida por la cúpula eclesiástica, gestora y directora de la conducta religiosa, al libro y a la cultura lectura; también, de la aparente eficacia de tales mensajes en el seno de los fieles, atestiguada por conductas infantiles y adultas que deberían significar una cierta práctica generalizada de los usos del libro religioso y ciertos gustos respecto a la cultura lectora piadosa”.

No cierra aquí este primer capítulo, sino que dedica una segunda parte a la reflexión sobre el papel de la cultura lectora devota en la religiosidad de los fieles, concluyendo que tal lectura fue objeto de un notable esfuerzo de ritualización, desde la minoría rectora del referente por una parte y de la cotidianidad social por otra.

El segundo capítulo se dedica a La oferta de pautas de conducta cotidiana y la cimentación de valores en el libro devocional del Barroco: Un ensayo metodológico, artículo aparecido años antes en Archivo Hispalense. El análisis se realiza sobre una muestra extensa, de algo más de 100 páginas, del libro Luz a los vivos y escarmientos en los muertos, de don Juan de Palafox y Mendoza; fue publicado en 1668. Aquí, el autor aborda el conjunto de mensajes que se ofrecen al lector para ir organizando la conducta cotidiana, a tenor de la intención y el deseo de la jerarquía eclesiástica, aunque, colateralmente también toca otros mensajes indirectos. ¿Por qué este libro? Pues por su constatada difusión en bibliotecas particulares, así como por su esquema de “aventuras”, que lo convierte en un buen modelo de mezcla entre novela y la edificación que debe presidir todo libro devocional. ¿Qué resultado se obtiene? Álvarez Santaló lo sintetiza en seis bloques, que analiza detenidamente: 1) El reforzamiento del marco de referencia; 2) Superioridad, prestigio y utilidad del clero; 3) Autoridad y obediencia; 4) La consolación social (el justo reparto del más y el menos); 5) Sufragios y prudencia; y 6) Doctrina y otros consejos.

El siguiente capítulo aborda El libro de devoción como modelado y modelador de la conducta social: el “luz a los vivos” de Palafox (1668), también recogido por la revista Trocadero. Vuelve de nuevo el autor sobre este título, del que ya algo dijo en el capítulo segundo. En esta oportunidad, su atención se centra en el papel del libro de devoción en la organización de la vida social barroca. En efecto, la obra no se fija como objetivo exponer conjuntos doctrinales, sino que aporta una colección de normas y mensajes que van conformando un estilo de vida. A través de las visiones de una monja, cada lector halla en sus páginas una parte dedicada a él, en cuanto miembro de un estamento social, y, simultáneamente, también encuentra las páginas dedicadas a los componentes de los otros estratos de la sociedad. Así, pues, un grupo social cualquiera aprende lo que debe y no debe hacer, pero, también, lo que pueden o no pueden hacer los otros grupos sociales. De esta manera, Álvarez Santaló desgrana la situación de una serie de colectivos profesionales dentro de la obra de Palafox.

La aparición visionario conventual: anatomía sugerente del “Paisaje con figuras” revelado (Siglos XII-XVII) es el título del siguiente capítulo. Se trata de una ponencia del autor en Ritos y ceremonias en el mundo hispano durante la Edad Moderna, publicado por la Universidad de Huelva en 2002. Y encuentra perfecto acomodo en esta obra, constituyendo un capítulo de amena lectura y de necesaria valoración; porque el fenómeno de las visionarias y sus revelaciones constituyó un fenómeno social de primera magnitud, ya que sus experiencias fueron respetadas y seguidas no tanto por lo singular en el trato amoroso con lo sobrenatural, cuanto por su utilidad como mensajeras de conocimientos arcanos o difíciles. Santa Brígida de Suecia, Hildegarda, Gertrudis de Helfta, Matilde de Magdeburgo, Matilde de Hackeborn, Margarita de Cortona, Ángela Foligno o Catalina de Siena son solo las más destacadas entre un numeroso grupo de quienes tuvieron experiencias místicas. De todas ellas, el autor analiza con detenimiento a tres: Hildegarda, Gertrudis la Grande y Sor María de la Antigua, con detalladas reflexiones sobre sus manifestaciones de lo que percibían.

El trabajo que sigue lleva por título La cortesanización en la aparición “sobrenatural” visionaria. Lógicamente, arranca con la definición del concepto de cortesanización, que se podría resumir en una “adaptación mimética a la cúpula del poder y el dominio a través de la fascinación de la excelencia singular”. Y de esto va el capítulo, de explicitar la evidente cortesanización en la ‘organización’ de las apariciones visionarias, tal como las conocemos por los textos directos o indirectos de sus protagonistas, aquí femeninos, desde la Baja Edad Media hasta el Barroco. ¿Cómo lo desarrolla el autor? Ante la proliferación de textos, utiliza el modelo paradigmático de las revelaciones de Santa Gertrudis, que circularon desde la primera mitad del siglo XIV con el título de Insinuación de la divina piedad; unas apariciones visionarias que tratan, sin lugar a dudas, de una “Corte”, la celestial. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las visionarias tuvieron acceso a protocolos cortesanos, que trasladan a sus visiones en términos grandilocuentes de amplio boato: una copia de lo que ocurría en la corte en la que se movieron y que luego expresaron, porque las apariciones no son una experiencia íntima, para ser silenciada, no; muy al contrario, son un objeto religioso, incluso, un fetiche religioso, que se ha de difundir (por propia voluntad o la de sus superiores) para edificación y adhesión de los fieles, para su autoestima, al sentirse partícipes de un sistema que dispone de tales maravillas mistéricas, y para su autoafirmación, al considerarse situados en el lado seguro, demostrado por tales exhibiciones de poder y de gloria. Con este objetivo, Álvarez Santaló analiza con detalle esta obra gertrudiana. Llegado el Barroco, la rigidez formal de este texto, se adapta a paladares más vulgares y menos exigentes, hecho que también abarca este capítulo; y lo hace basándose en dos textos, el Desengaño de religiosos y almas que tratan de virtud, sobre las visiones de Sor María de la Antigua, y de Vida y virtudes de la venerable madre sor María de la Santísima Trinidad, del P. Fr. Antonio de Lorea, ambos aparecidos en el siglo XVII.

Justamente este último texto es el que se convierte en objeto del siguiente ensayo: La educación civil en la distancia del texto hagiográfico: la biografía de Sor María de la Santísima Trinidad (1671), obra, como se ha indicado, del P. Fr. Antonio de Lorea. Inicialmente, Álvarez Santaló nos describe el proceso seguido por la literatura de vidas de santos. Primero, fue el santo-testigo, el mártir; al propio tiempo, se va desarrollando la figura del santo-héroe; la asimilación entre el liderazgo socioimaginario y el liderazgo en la virtud cristaliza, por ejemplo, en las copiosas sagas de santos-reyes y santos-nobles. Nos apunta el autor: “Si, el socialmente, alto y más alto encarnaba simultáneamente la estatura correspondiente y proporcional del modelo de vida religioso, era de esperar que los receptores de tales mensajes, fieles titubeantes, confusos, descarriados e incluso mayoritariamente ignaros, se acostumbrarían a fundir excelencia con excelencia y obtener las conclusiones pragmáticas de obediencia, vasallaje y sumisión pertinentes”. Finalmente, adviene una tercera vía de hagiografías, las del santo-virtud, el santo-próximo, el santo-emocionante, aunque al fiel común le fascinaron más los primeros modelos descritos. Basándose en estas premisas, el autor fija su atención en aquellos aspectos del texto que analiza que atañen a cuánta “educación civil” puede deslizarse en una hagiografía, qué micro-modelos de conducta de utilidad en las tramas sociales se espera que reciba el lector devoto. Y lo hace deteniéndose en algunos apartados significativos que reagrupan los mensajes por contenidos: las ráfagas del referente economicista, y alabanzas de nobleza y avisos de política.

Fray Leandro de Granada: divulgación científica de las técnicas visionarias. El imaginario religioso a las aulas lógicas es el título del siguiente capítulo de esta interesante obra. El texto que se aborda en él es Luz de las maravillas que Dios ha obrado desde el principio del mundo en las almas de sus prophetas y amigos, un título que no se puede considerar el único que se le ha dado. Álvarez Santaló va desgranando metódicamente el texto de la obra, partiendo de la dedicatoria y prólogo, y analiza su materia vertebral por su orden y concierto, como él define su forma de abordarlo; es decir, recorriendo los nueve discursos que componen la obra y el pequeño epílogo que la culmina, titulado Breve tratado de la teología mística; especial atención presta a dos de las cuestiones que presentan una mayor presión sobre el imaginario popular: la visión y la audición visionarias. Este trabajo del profesor Álvarez Santaló es un excelente estudio de la obra de Fray Leandro de Granada.

El siguiente ensayo es Palabra de Dios, pluma de claustro. El discurso literal de la divinidad y sus adyacentes en la revelación visionaria barroca. El autor lo califica de “apunte”, modesto apelativo para la profundidad de las páginas que le dedica. Él mismo nos indica el asunto que aborda: “Trata de textos impresos, de ‘revelaciones’, en los que el discurso de Dios, la Virgen o los ángeles con la visionaria se ha propuesto a los lectores como literal, con los signos de imprenta que se reconocen como indicadores precisos de dicha literalidad (cursiva, entrecomillado, guiones de diálogo), de modo que el lector está ‘obligado’ a recibirlos, gráficamente, como palabra sobrenatural neta”. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el análisis no versa sobre la veracidad o la fantasía de los textos, sino sobre su propuesta de veracidad, exigida por sus autores y editores. El trabajo, una ponencia realmente, se divide en los siguientes apartados, que dan idea de su contenido: 1) Las hablas visionarias como problema técnico, según la escolástica; 2) El habla de Dios como acta notarial de autoría: lo escrito es mi escrito; 3) Complicidades divinas con, y defensas numantinas ‘sobrenaturales’ de, los visionarios interlocutores, sus fieles y clientes; y 4) Avisos, doctrina y variada información: el sagrado cajón de sastre de las voces.

Se arriba así al último capítulo de la obra: Una sorpresa de pasto devoto-imaginario en un supuesto tratado de oración: La traça de un oratorio, de Fr. Pedro Maldonado (1609). Se trata del libro Traça y exercicios de un oratorio, aparecido en Lisboa. Lo primero que se nos advierte es que no se trata de una obra sobre oratorios privados, sino, más bien, una sobre las introducciones, métodos, epítomes y ofertas de oración para los fieles; y, además, Fr. Pedro de Maldonado no se muestra ambicioso en cuanto a sus objetivos, pues no pretende algo más que un divertimento piadoso y funcional, sin ínfulas de doctrina. El tratado consta de tres partes, o libros, como las llama su autor. Álvarez Santaló se detiene en la primera, que, según el texto, versa de lo siguiente: “el primero descubre lo material de que se compone un oratorio, que es a la entrada la cruz y agua bendita; en el altar las reliquias, en las paredes las imágenes y en las cuatro esquinas las figuras y memorias de los quatro estados del alma, muerte, purgatorio, infierno y cielo”. Deja de lado las otras dos partes restantes, las que tratan de los ejercicios de devoción y la de los “especiales entretenimientos, para particulares tiempos, en que más debe frecuentarse el oratorio”, como son en caso de pestes, la cuaresma, etc. Se trata, pues, en definitiva, en palabras del autor, de una “enciclopedia devocional en la que el fiel lector encontrará sobrado pasto para su integración en el universo de la conducta deseable y sobrado entretenimiento piadoso”. Y, sobre esta base, desentraña los aspectos de este texto, elegido entre multitud de otros similares por reunir determinadas peculiaridades.

Así en la letra como en el cielo es un libro sumamente interesante. Pese a presentarse como una colección de trabajos ya publicados del autor, el hecho de aparecer ahora reunidos, bajo una específica orientación, le incorpora un valor añadido. Es evidente que su lectura no requiere la continuidad, pues cada uno de aquellos trabajos puede ser consultado como una unidad en sí mismo; sin embargo, su recolección para constituir un todo bajo un riguroso método de selección, constituye una nueva oportunidad para profundizar en las tesis que Álvarez Santaló nos propone sobre la influencia de la literatura religiosa de este tipo en la sociedad. El estilo del autor es ameno, asequible, didáctico y muy peculiar y atractivo, proporcionando al lector una nueva oportunidad de disfrute.

Índice

Dintel introductorio

Religiosidad moderna y cultura lectora en la España de los siglos XVI al XVIII

1. Las propuestas de uso y la respuesta previsible
2. Cultura lectora devota, reflexión sobre su papel en la religiosidad fidelium

La oferta de pautas de conducta cotidiana y la cimentación de valores en el libro devocional del Barroco: un ensayo metodológico

1. El reforzamiento del marco de referencia: lo maravilloso “a la cocina”
2. El mensaje obsesivo: superioridad, prestigio y utilidad del clero
3. Autoridad y obediencia: una regla sin resquicios
4. Del justo reparto del más y el menos: la consolación social
5. La economía más funcional: sufragios y prudencia
6. Un poco de doctrina y otros consejos

El libro de devoción como modelado y modelador de la conducta social: el “Luz a los vivos” de Palafox (1668)

1. Un método consciente
2. Alguna estadística y no pocas nueces
2.1. El clero: poco sexo y algunas sorpresas
2.2. Los caballeros; pleitos, deudas, juego y alguna moza
2.3. Los jueces y escribanos: un arsenal de doctrina
2.4. La gente común: trapacerías y mezquindades

La aparición visionario conventual: autonomía sugerente del “paisaje con figuras” revelado (siglos XII-XVII)

1. La visión “profética” de Hildegarda
2. Gertrudis la Grande
3. Un clásico de Marchena: Sor María de la Antigua

La cortesanización en la aparición “sobrenatural” visionaria

1. El modelo del Apocalipsis: la grandilocuencia y la demasía desaforada del simbolismo
2. El modelo gertrudiano y su potencia emisora para una mímesis de las mirabilia visionarias
2.1. El modelo de la aparición del Rey-Dios
2.2. Las coreografías cortesanas: el teatro escenográfico y la participación de los vasallos celestes y terrestres
3. La aparición visionaria en el Barroco: del trasunto gertrudiano a la banalización familiar
3.1. La aparición o parusía divina
3.2. La coreografía a lo divino
4. El visionario imaginativo de la Beata de Aracena, sor María de la Santísima Trinidad
4.1. Las parusías de los protagonistas
4.2. Escenografías y coreografías barrocas

La educación civil en la distancia del texto hagiográfico: la biografía de Sor María de la Santísima Trinidad (1671)

1. Las ráfagas de referente economicista
1.1. Los tics mercantilistas
1.2. La economía del vestido
1.3. La economía del culto
1.4. La economía de una “fundación”
2. Alabanzas de la nobleza y avisos de política

Fray Leandro de Granada: divulgación científica de las técnicas visionarias. El imaginario religioso a las aulas lógicas

1. Dedicatoria y prólogo del tratado
2. Materia vertebral por su orden y concierto
3. De la materia visionaria

Palabra de Dios, pluma de claustro. El discurso literal de la divinidad y sus adyacentes, en la revelación visionaria barroca

1. Las hablas visionarias como problema técnico, según la escolástica
2. El habla de Dios como acta notarial de autoría: lo escrito es mi escrito
3. Complicidades divinas con, y defensas numantinas “sobrenaturales” de, los visionarios interlocutores, sus fieles y clientes
4. Avisos, doctrina y variada información: el sagrado cajón de sastre de las voces

Una sorpresa de pasto devoto-imaginario en un supuesto tratado de oración: la Traça de un oratorio, de Fr. Pedro Maldonado (1609)

Índice onomástico

Así en la letra como en el cielo. Libro e imaginario religioso en la España moderna

Notas sobre el autor

León Carlos Álvarez Santaló es catedrático emérito de Historia Moderna de la Universidad de Sevilla, en la que imparte ininterrumpidamente docencia desde el año 1963 y en la que, durante largos años, desempeñó la dirección del Departamento de Historia Moderna. Ha sido también profesor invitado de la École Practique de Hautes Études de París.

Sus líneas de investigación se han centrado en la demografía histórica, la historia socio-económica, la historia de las mentalidades y la historia cultural, campos en los que se inscriben sus principales publicaciones. Es autor, además de artículos, prólogos, capítulos de libros, ponencias, etc., entre otros, de los siguientes títulos: Dechado Barroco del Imaginario Moderno. Sevilla. Universidad de Sevilla. 2010. Los Extranjeros en la Vida Española Durante el Siglo XVII y Otros Artículos. Sevilla. Diputación de Sevilla.1996 Osuna 1751, según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Madrid. Tabapress. 1991. Los Siglos de la Historia. Barcelona. Salvat. 1981. Marginación Social y Mentalidad en Andalucía Occidental: Expósitos en Sevilla, 1683-1910. Sevilla. Consejería de Cultura. Junta de Andalucia. 1980. La Población de Sevilla en el Primer Tercio del S. XIX (un Estudio de Series Parroquiales). Sevilla. Diputacion Provincial de Sevilla. 1974. 459

RedacciónT21

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