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Vidas desperdiciadas

La modernidad y sus parias

Vidas desperdiciadas

Ficha Técnica

Título: ”Vidas desperdiciadas“. La modernidad y sus parias
Autor: Zygmunt Bauman
Edita: Paidós. Barcelona, 2005

¿Qué contamos que no haya sido ya contado por otros? Toda historia puede ser narrada de múltiples maneras, Zygmunt Bauman tiene la capacidad de narrar desde aquel ángulo que despierta. El afán por lo nuevo que rige la cultura occidental, de manera compulsiva, despliega un tupido velo sobre la realidad que construye y no nos permite evaluar los efectos de la pasión despilfarradora.

Mientras vastas regiones del mundo permanecieron total o parcialmente al margen de la modernización, las demás sociedades las veían como zonas capaces de absorber el excedente de población de los “países desarrollados”. Se buscaban –y se hallaban de forma temporal- soluciones globales a los problemas de superpoblación producidos localmente. Pero, a medida que la modernización ha ido alcanzando las áreas más remotas del planeta, se ha generado una gran cantidad de “población superflua», y ahora son todas las regiones las que han de cargar con las consecuencias.

“La producción de “residuos humanos”, explica el autor, o, para ser más exactos seres humanos residuales (“los excedentes” y “superfluos”, es decir, la población de aquellos que o bien no querían ser reconocidos, o bien no se deseaba que lo fuesen o que se les permitiese la permanencia), es una consecuencia inevitable de la modernización y una compañera inseparable de la modernidad. Es un ineludible efecto secundario de la construcción del orden (cada orden asigna a ciertas partes de la población existente el papel de “fuera de lugar”, “no aptas” o “indeseable”) y del progreso económico (incapaz de proceder sin degradar y devaluar los modos de “ganarse la vida” antaño efectivos y que, por consiguiente, no puede sino privar de su sustento a quienes ejercen dichas ocupaciones).”

“Los problemas de los residuos [humanos] y la eliminación de residuos [humanos] pesan mucho y para siempre en la líquida, moderna y consumista cultura de la individualización, afirma Bauman. Saturan todos los sectores más relevantes de la vida social y tienden a dominar las estrategias vitales y a alterar las más importantes actividades de la vida, alentándolas a generar sus propios desechos sui generis: relaciones humanas malogradas, incapaces, inválidas o inviables, nacidas con la marca del residuo inminente.”

“Mi principal preocupación, aclara el sociólogo polaco, quizás incluso exclusiva, estriba en ofrecer un punto de vista alternativo, a partir del cual pueda hacerse balance de aquellos aspectos de la vida moderna que los recientes desarrollos han sacado de su anterior escondrijo y han puesto en el punto de mira, permitiendo una visión más adecuada de determinadas facetas del mundo contemporáneo, así como una mejor comprensión de la lógica subyacente. Este libro debería leerse como una invitación a dirigir otra mirada, en cierto modo diferente, al mundo moderno que todos compartimos y habitamos, y que supuestamente nos resulta demasiado familiar.”

Sumario

Agradecimientos

Introducción

1. Al principio fue el diseño
O los residuos de la construcción del orden

2. ¿Son ellos demasiados?
O los residuos del progreso económico

3. A cada residuo su vertedero
O los residuos de la globalización

4. Cultura de residuos

Datos del autor

Zygmunt Bauman (1925) es un sociólogo, filósofo y ensayista polaco, nacido en el seno de una familia judía, obligado a exiliarse en distintas ocasiones por persecuciones políticas y antisemitas. Posteriormente a su purga de la universidad de Varsovia en el año 1968, donde fue profesor de filosofía y sociología, ha enseñado sociología en países como Israel, Estados Unidos y Canadá.

Desde 1971 reside en Inglaterra. Es profesor en la Universidad de Leeds de ese país. Y, desde 1990, es profesor emérito. Su obra comienza en los años 50 y trata temas como las clases sociales, el socialismo, el holocausto, la hermenéutica, la modernidad y la posmodernidad, el consumismo, la globalización y la nueva pobreza.

Alicia Montesdeoca

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