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Los silbidos humanos nos ayudan a entender a los delfines

Los silbidos humanos pueden ofrecer un modelo para estudiar la comunicación entre los delfines: nuevos algoritmos basados en la forma en la cual los seres humanos codificamos la información en silbidos permitirán crear un «código» para comprender cómo se comunican estos cetáceos.

Un equipo multidisciplinario de científicos ha concluido en un reciente estudio que algunos lenguajes silbados que se emplean en distintos entornos culturales y geográficos pueden servir como modelo para entender la comunicación entre los delfines. Harán posible el desarrollo de algoritmos destinados a dilucidar las estrategias comunicacionales de estos sorprendentes mamíferos acuáticos.

Si bien los humanos y los delfines producen sonidos y transmiten información de manera diferente, la estructura y los atributos que se encuentran en los lenguajes de silbidos humanos pueden proporcionar información sobre cómo los delfines mulares o «nariz de botella» codifican información compleja. Así lo establecen los especialistas en la nueva investigación, publicada en Frontiers in Psychology.

Esta «conexión» permitirá explorar la sinergia potencial entre los delfines mulares y los seres humanos: estos cetáceos tienen el cerebro más grande en relación con su tamaño corporal de todo el reino animal. Integrante de la familia Delphinidae, el delfín mular es la más común y conocida de las más de 30 especies de delfines que existen.

Poseen increíbles capacidades, disponiendo de un cerebro incluso más grande que el de los chimpancés, nuestros parientes vivos más cercanos: el cerebro de los delfines suele pesar unos 1600 gramos. Más allá de estos datos, y del reconocimiento de sus habilidades sociales y cognitivas, gran parte de la estructura que sustenta la cognición de los delfines sigue siendo un misterio.

Comprender a los delfines

En función de esto, los investigadores están realizando distintos esfuerzos para lograr romper la barrera comunicativa entre delfines y humanos. De conseguirlo, ambas especies podrían beneficiarse mutuamente en mayor profundidad que lo obtenido hasta el momento. De acuerdo a una nota de prensa, el nuevo estudio parece haber concretado un importante avance en ese sentido.

Según los especialistas, el lenguaje silbado de los humanos y los silbidos de los delfines son interesantes de comparar. Ambas formas de comunicación se caracterizan por parámetros acústicos similares y tienen un propósito común de intercambiar información a larga distancia y en entornos naturales.

Se trata de dos grandes especies sociales con un importante desarrollo cognitivo, que en función de la riqueza de sus interacciones desarrollan estructuras comunicacionales basadas en códigos complejos. En diferentes entornos culturales, los silbidos son utilizados por el ser humano para dar a conocer datos trascendentes, como su ubicación o su presencia.

Tema relacionado: Los animales se comunican en frecuencias que no podemos oír.

Diferentes estructuras de comunicación

El gran aporte de la nueva investigación es que el lenguaje silbado desarrollado por los seres humanos no sigue los mismos parámetros que otras formas de comunicación. Por ejemplo, la competencia lingüística que requiere el oyente para entender la comunicación oral mediante palabras se basa en la comprensión de fonemas, una unidad de sonido que puede distinguir una palabra de otra y que se separa mediante silencios.

Sin embargo, en la comunicación con otros sonidos se emplean las unidades denominadas sonogramas, que no siempre están segmentadas por silencios: esto ocurre en el habla humana silbada, dando lugar a códigos específicos de comunicación y a estructuras diferentes a las que posee la comunicación oral con palabras.

Hasta el momento, los científicos que intentan decodificar la comunicación mediante silbidos de los delfines y otras especies clasifican generalmente los mismos basándose en los intervalos silenciosos entre cada expresión. Por el contrario, el nuevo estudio demuestra que es necesario modificar este esquema y atender a la estructura en sonogramas, característica del silbido humano, para hallar las claves propias de los silbidos de los delfines.

A partir de este cambio de enfoque se podrá descubrir cuál es la unidad mínima de sonido significante en el lenguaje silbado de los delfines, además de identificar la organización de estas unidades y cómo funcionan en el contexto comunicativo general. Los especialistas creen que al profundizar en esta nueva concepción será posible repensar las similitudes y diferencias entre la comunicación de los seres humanos y los delfines, acercándonos un poco más al mundo propio de estos increíbles cetáceos.

Referencia

The Relevance of Human Whistled Languages for the Analysis and Decoding of Dolphin Communication. Julien Meyer, Marcelo O. Magnasco and Diana Reiss. Frontiers in Psychology (2021).DOI:https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.689501

Foto: Ranae Smith en Unsplash.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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