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Peces y mariscos podrían alimentar a los futuros humanos en la Luna

Los futuros habitantes de la base lunar podrían nutrirse de lubinas, corvinas y mariscos porque sus huevos resisten el lanzamiento espacial, pueden cultivarse en gravedad reducida y eclosionar en nuestro satélite. Aunque todavía quedan problemas técnicos que resolver antes que este sueño se convierta en realidad.

A partir de este año, los astronautas podrían empezar a criar peces en el espacio que terminarían en el menú de los futuros habitantes de la base lunar planeada por la Agencia Espacial Europea (ESA).

Investigadores del Instituto Francés de Investigación y Exploración del Mar (IFREMER) y del Centro Espacial de la Universidad de Montpellier (CSUM) planean lanzar en los próximos meses un nanosatélite que contenga 200 huevos de peces fertilizados en un cubo de 10 cm de arista (1U).

El lanzamiento forma parte de Lunar Hatch, un programa europeo que tiene como objetivo determinar si los astronautas podrían criar peces con éxito en una futura base lunar. Su finalidad es fertilizar huevos de peces cultivados en la Tierra que eclosionarían al llegar a la base lunar.

En un artículo publicado en 2020, estos investigadores informaron que habían sometido huevos de peces a las condiciones de un lanzamiento espacial y que habían sobrevivido a las vibraciones de ese proceso y conservado su robustez.

Lubina, corvina y mariscos

Concretamente, habían trabajado con huevos de Lubina europea (Dicentrarchus labrax) y corvina (Argyrosomus regius). Fueron expuestos a tensiones mecánicas utilizando un protocolo estándar realizado para aprobar un satélite para el lanzamiento espacial.

El 76 por ciento de los huevos de lubina eclosionaron después de la prueba, un resultado que no estuvo lejos de la tasa de éxito del 82 por ciento de las muestras de control sin agitar.

En comparación con la lubina, a los huevos magros les fue aún mejor: el 95 por ciento de los huevos sacudidos eclosionaron, en comparación con el 92 por ciento de los del grupo de control.

Los investigadores concluyeron que los embriones de lubina europea, y potencialmente de otras especies de peces con períodos de incubación similares (4 a 6 días), son buenos candidatos para sobrevivir al lanzamiento de una nave espacial.

Otra investigación que acaba de publicarse en la revista Life Sciences in Space Research sugiere otra posibilidad no menos sorprendente: los mejillones y los camarones podrían ser una apuesta incluso mejor que la lubina para ser cultivadas fuera de la Tierra.

Otros desafíos

Estos resultados no resuelven todos los problemas para convertir estas especies marinas en productos alimenticios para los habitantes de la Luna.

La siguiente fase de la investigación se centra en el impacto que tiene la radiación en el desarrollo del embrión durante los vuelos espaciales.

También en ralentizar el desarrollo de los embriones para permitir vuelos más largos si es necesario, ya que el clima adverso puede retrasar el lanzamiento de cohetes y hay que impedir que los peces eclosionen antes de llegar a la base lunar.

Este año, la prioridad de este equipo de investigadores es poner los huevos en órbita en un nanosatélite (CubeSat) o en la Estación Espacial Internacional (ISS), para una mayor prueba de concepto, aunque consideran que la mejor prueba sería formar parte de una misión a la Luna.

Carrera por la Luna

La carrera para resolver los problemas que supone la alimentación de una colonia humana en la Luna no ha hecho más que comenzar y está presionada por el calendario previsto, tanto por la ESA como por la NASA y las agencias espaciales de otros países.

La ESA se ha propuesto instalar una colonia humana en la Luna, llamada Moon Village, en 2030 y para que sus habitantes puedan disponer de una dieta equilibrada necesitarán, entre otras cosas, consumir pescados frescos.

La agencia espacial norteamericana tiene previsto regresar a la Luna en 2024 y establecer una presencia permanente y sostenible en 2028.

China ya ha alunizado siete veces en nuestro satélite, la última el año pasado para recoger y traer rocas a la Tierra, y Japón también tiene previsto establecer una base permanente en la Luna, todavía sin fecha.

Rusia, después de una prolongada ausencia, se propone volver a la Luna finales de este año con una nave que alunizará en el polo sur lunar. Se propone buscar metales preciosos y considera que la Luna se convertirá pronto en el séptimo continente de la civilización humana.

Problemas de abastecimiento

Todos estos programas plantean problemas de abastecimiento considerables. La ESA se ha propuesto en esta década situar una nave espacial, Space Gateway, en las cercanías de la Luna, donde se moverá entre diferentes órbitas y permitirá las misiones espaciales humanas más distantes jamás intentadas.

Como un refugio de montaña, proporcionará un lugar para abastecer de suministros, tanto a las colonias humanas de la Luna, como a astronautas en ruta a destinos más distantes. Realizará frecuentes viajes de transporte y suministros de cinco días de duración entre la Tierra y nuestro satélite.

Dado que vivir en la Luna como lo hacemos en la Tierra es imposible, muchos recursos, como los necesarios para mantener la vida, deben reciclarse o cultivarse para sustentar a los humanos, destacan los científicos.

Para lograr la sostenibilidad, los alimentos y el agua deberán cultivarse y reciclarse utilizando elementos que se encuentran dentro del hábitat lunar, añaden.

Para conseguir estos objetivos, el trabajo de la NASA y de la ESA se centra en el reabastecimiento de alimentos y el cultivo de plantas como contenido de nutrientes suplementarios, así como de peces y mariscos, aunque todavía existen numerosos desafíos y lagunas tecnológicas para mantener los sistemas de acuicultura en entornos de gravedad reducida.

Referencias

European sea bass (Dicentrarchus labrax) and meagre (Argyrosomus regius) fertilized egg resistance to a spacecraft launcher vibration qualifying test. C. Przybyla et al. Aquaculture International volume 28, pages2465–2479(2020). DOI:https://doi.org/10.1007/s10499-020-00601-5

Aquatic invertebrate protein sources for long-duration space travel. LaraBrow et al. Life Sciences in Space Research, Volume 28, February 2021, Pages 1-10. DOI:https://doi.org/10.1016/j.lssr.2020.10.002

Foto superior: diseño artístico de la posible base humana en la Luna. ESA.

Eduardo Martínez de la Fe

Eduardo Martínez de la Fe

Eduardo Martínez de la Fe, periodista científico, es el Editor de Tendencias21.

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