Tendencias21

Todos somos genios llamados al cambio

La creatividad puede provocar la exclusión social de las personas innovadoras, pero paradójicamente promueve la supervivencia: todos somos genios llamados al cambio, aunque la resistencia cultural sea poderosa.

Según el Foro Económico Mundial, la creatividad será tan importante en el futuro como la Inteligencia Artificial, pero un nuevo estudio ha señalado la dificultad que representa su manifestación en la sociedad actual debido a la resistencia a la innovación, ya sea personal, técnica, científica o cultural.

En un artículo publicado en la edición de enero de la revista New Ideas in Psychology, investigadores de la universidad Aix Marseille, en Francia, del Institute of Creativity and Innovation of Aix-Marseille, y de la Universidad Americana de Sharjah, en los Emiratos Árabes, describen los peligros que acechan a lo que se considera el eje crítico de la evolución humana: la creatividad.

El conocido psicoanalista alemán Paul Matussek (1919-2003) consideraba la creatividad como un acervo de posibilidades que se halla oculto y desconocido en cada persona: solo espera ser descubierto para cobrar vida y adquirir pleno desarrollo.

Destaca que, cuanto más se esfuerza una persona en renovarse, tanto en su vida individual como personal o profesional, su experiencia llegará a ser más rica y reconfortante.

Todos somos genios

En la época actual, considera Matussek, ha dejado de hablarse de genios porque la creatividad se ha extendido en la sociedad: ha convertido esta capacidad humana en un término que hasta hace poco solo era conocido en el ámbito de los especialistas, particularmente de la psicología y la pedagogía.

Ser creativo, por tanto, ya no es exclusivo de grandes artistas, científicos o políticos: todos hemos nacido para crear algo hermoso desde nuestra más tierna infancia, tal como decía el psicoanalista alemán Erich Fromm (1900-1980). La sociedad debe hacer todo lo posible para conseguir que esa potencialidad creativa pueda manifestarse en cada persona, según Matussek.

Los autores de la nueva investigación, liderada por el psicólogo social Eric Bonetto, añaden que la creatividad produce beneficios relevantes, tanto para la supervivencia como para la reproducción.

Especifican que los comportamientos creativos permiten a las personas resolver problemas de forma novedosa y apropiada y, por lo tanto, asegurar su supervivencia. También facilitan la vinculación y constituyen una señal de la propia aptitud, favoreciendo incluso la atracción de parejas.

Paradoja de la creatividad

Sin embargo, para ser creativas, las personas tienen que violar las normas sociales: en ocasiones les impiden promover el cambio creativo que tanto necesitan.

Los investigadores señalan que, en esos casos, las normas sociales sancionan a las personas creativas: se aprecia tanto en las empresas como en los laboratorios de investigación, donde muchas ideas nuevas no son bienvenidas porque se alejan demasiado de lo convencional.

Y es entonces cuando los investigadores alcanzan a ver lo que denominan la paradoja de la creatividad: por un lado, establece que los comportamientos creativos poco convencionales son beneficiosos, tanto para las personas como para la sociedad. Por otro lado, destaca que los inconvenientes que encuentran las personas creativas para que sus ideas innovadoras prosperen, se convierten en fuente de innovación para los creativos: no solo deben proponer ideas innovadoras, sino también idear fórmulas disruptivas para que prosperen en un entorno social reacio a la innovación.

Desde pequeños

Los investigadores observaron qué pasa con los procesos creativos en la sociedad, particularmente con los que se alejan de los convencionalismos más arraigados.

Descubrieron que frecuentemente renunciamos a nuestra creatividad debido a la fuerte resistencia que despierta en el entorno social, algo que apreciamos desde que vamos a la escuela y que se prolonga a lo largo de nuestra carrera profesional.

La sociedad rechaza la innovación disruptiva porque se sale de lo predecible y eso suscita inseguridad y temor. Y los creativos se reprimen porque romper las reglas sociales puede acarrear la ruina personal, profesional y financiera: Galileo, por ejemplo, fue condenado a cadena perpetua por asegurar que la Tierra giraba alrededor del Sol. Un ejemplo taxativo.

Factores de creatividad

En la actualidad, difícilmente la creatividad puede provocar la cadena perpetua, pero sí corre el riesgo de conducir a la exclusión social, algo que daña la salud física y psicológica de las personas creativas, y que incluso puede aumentar en ellas el riesgo de muerte prematura.

A pesar de todo, la creatividad se abre paso en nuestra sociedad: otra investigación ha comprobado que los procesos creativos son generales en todos los dominios y disciplinas: poetas e ingenieros utilizan el mismo proceso creativo en sus desarrollos artísticos o técnicos.

Otra constatación: muchas personas superan la resistencia del entorno a la innovación y asumen los riesgos implícitos: los investigadores franceses consideran que ha llegado el momento de saber por qué.

Para ello deberán primero alcanzar unanimidad en la propia definición de creatividad: aunque se considera que es la capacidad de generar nuevas ideas que conducen a soluciones originales a los problemas cotidianos, el propio Matussek reconoce que no existe una definición unitaria de la creatividad: según la neurociencia, es una facultad mental más.

Llamados al cambio

Aclarar todo esto merece la pena, según Bonetto: si, a pesar de las resistencias históricas y presentes, todavía seguimos siendo creativos, es porque en términos evolutivos ser creativos aventaja el riesgo que supone permanecer en la monotonía.

Por algo decía Henri Bergson (1859-1941) que la evolución creadora (título de uno de sus libros) es propia de todo ser humano llamado al cambio: entendía que la misma evolución es creativa y no mecanicista.

“La vida es creativa, es creatividad, y hay que intentar ser creativos para acercarnos a nuestra verdad, a la verdad de uno mismo”, escribía Bergson. Quizás esta reflexión del filósofo francés explique por qué la creatividad perdura en la actualidad e incluso se potencia en tiempos de crisis, como los actuales.

 Referencia

The paradox of creativity. Eric Bonetto et al. New Ideas in Psychology, Volume 60, January 2021, 100820.DOI:https://doi.org/10.1016/j.newideapsych.2020.10082

Foto: Gerd Altmann en Pixabay.

Eduardo Martínez de la Fe

Eduardo Martínez de la Fe, periodista científico, es el Editor de Tendencias21.

Hacer un comentario