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Estaciones base de telefonía… en objetos de la calle

Científicos de la Universidad Tecnológica de Chalmers (Gotenburgo, Suecia) estudian la posibilidad de instalar pequeñas estaciones base de telefonía en edificios y vehículos, que aumenten la densidad de la red sin necesidad de grandes inversiones en estaciones de gran tamaño. Esas redes podrían usarse también para comunicaciones entre vehículos y edificios. Por Carlos Gómez Abajo.

Estaciones base de telefonía… en objetos de la calle

La necesidad de densificar la red de telefonía móvil aumentará drásticamente en los próximos años. Ese fuerte incremento está impulsado por el crecimiento en las líneas de Internet en smartphones, y al mismo tiempo estamos consumiendo más servicios móviles dado que un número cada vez mayor de servicios están a nuestra disposición.

También se espera que haya un gran número de nuevos dispositivos para comunicarse en la red móvil, en áreas tales como entretenimiento, transporte y nuevas aplicaciones industriales .
 
«Vemos que la capacidad de tráfico a largo plazo tiene que multiplicarse por mil para soportar este rápido desarrollo. Teóricamente, podríamos suministrar esa capacidad aumentando el número de estaciones base, pero esta opción no es viable económicamente», explica Tommy Svensson, profesor adjunto en la Universidad Tecnológica de Chalmers (Gotemburgo, Suecia), en la nota de prensa de la universidad.
 
Chalmers participa en los iniciativa de 5G Metis, la primera iniciativa internacional de investigación a gran escala sobre sistemas inalámbricos de quinta generación. El Departamento de Señales y Sistemas de Chalmers está examinando la posibilidad de densificar la red celular complementando la infraestructura con pequeñas estaciones base simples y de baja potencia.

Estás se pueden colocar, por ejemplo, al lado de farolas, fachadas y en interiores. Otra propuesta consiste en colocar pequeñas estaciones base de telefonía móvil en los vehículos, tales como coches, camiones, autobuses y trenes.

Con estos añadidos, la transferencia de datos a partir de grandes estaciones de base será más eficiente, y la distancia a los usuarios disminuirá: beneficiará al tráfico de datos de alta velocidad y dará como resultado un aumento de la vida de la batería de los dispositivos móviles.

Cuando las estaciones base pequeñas se encuentren más cerca de los usuarios, las señales de radio se podrán utilizar de manera más eficiente y por lo tanto podrán transmitir con menos energía, lo que significa que la exposición a la radiación de las comunicaciones móviles se podrá reducir.

Vehículos

La colocación de estaciones base en los vehículos puede ofrecer una densificación inteligente y flexible, que se ocupe parcialmente del problema actual de acceso a telefonía móvil en zonas muy pobladas: donde hay mucha gente, en general, también hay vehículos.
 
«Las pequeñas estaciones base móviles también pueden contribuir a asegurar la comunicación entre vehículos para aplicaciones de seguridad de tráfico y carretera», añade el profesor Erik Ström.
 
«La combinación de estaciones base de grandes y pequeñas, y posiblemente la comunicación directa entre dispositivos, puede ser integrada de diferentes maneras. Tenemos que encontrar un diseño de sistema que funcione bien con una alta fiabilidad, tiempos de respuesta muy rápidos, soluciones fáciles de usar y un bajo consumo de energía de bajo costo», concluye Tommy Svensson.

Alternativa

Una alternativa aún más radical a este sistema es que los teléfonos se comuniquen entre sí directamente, sin estaciones base. La Universidad de Linköping, también en Suecia, presentó hace un par de años un programa que se ejecuta en los teléfonos y puede enviar mensajes incluso cuando la infraestructura de las telecomunicaciones está caída.

Esta tecnología sería especialmente útil en situaciones de catástrofe, o incluso en entornos más controlados. Si un banco experimenta interrupciones en su red interna, por ejemplo.

Yendo más allá, hasta los propios humanos podrían servir de nodos, llevando encima sensores adecuados. Investigadores de la Universidad de Queen’s, en Belfast (Irlanda del Norte). En este caso tendría utilidad para tratamientos sanitarios a distancia y observación del entrenamiento de atletas, entre otros aspectos.

RedacciónT21

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