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Ingenieros norteamericanos rompen la Muralla China de Internet

Ingenieros norteamericanos han penetrado en la muralla china de Internet. Han desarrollado una herramienta automática, llamada ConceptDoppler, que registra la evolución de la censura de Internet en China. De esta forma, han conseguido enviar mensajes a destinatarios chinos que contenían palabras prohibidas por las autoridades para circular por Internet. Señalan que la e-censura china no es infalible, pero que es suficientemente eficaz porque los cibernautas se autocensuran por miedo a ser vigilados. Por Raúl Morales.

Ingenieros norteamericanos rompen la Muralla China de Internet

El gran “Firewall de China”, usado por el gobierno de la República China para bloquear a los usuarios que buscan contenidos “dudosos” para las autoridades, hace que los usuarios de Internet de ese país o de otros que hacen sus búsquedas en páginas chinas se autocensuren por miedo a ser vigilados.

Eso es lo que han descubierto ingenieros informáticos de la Universidad norteamericana de Nuevo México y de la Universidad de California Davis: han desarrollado una herramienta automática, llamada ConceptDoppler, que muestra los cambios que va sufriendo la censura de Internet en China.

Tal como explican sus creadores en el paper que presentarán este mes en la ACM Conference on Computer and Communications Security, ConceptDoppler usa técnicas matemáticas para localizar palabras que por su significado o por las letras que contienen pueden estar en alguna lista negra y ser bloqueadas.

Muchos países llevan a cabo algún tipo de censura en la Red. La mayoría de ellos echan mano a sistemas informáticos que bloquean páginas o direcciones. China, sin embargo, ha usado otra estrategia: filtrar páginas Web para búsquedas de palabras específicas o bloquear selectivamente ciertas páginas.

En 2006, un grupo de informáticos de la Universidad británica de Cambridge ya había descubierto que, cuando el sistema chino detectaba una palabra prohibida en datos que viajan por la Red, éste enviaba una serie de comandos “reset” (poner a cero) tanto para la fuente del mensaje como para el destinatario. Esos “resets” rompían efectivamente la conexión.

Conociendo esta forma de censura, los investigadores de Nuevo México y la UC Davis pudieron testar palabras y llegar saber cuáles están censuradas. Earl Barr, Daniel Zin y Michael Byrd, mandaron mensajes a direcciones de Internet de China que contenían diferentes palabras que podrían ser objeto de censura, con la finalidad de testar el poderoso firewall, la nueva “muralla china” de Internet.

Huecos en la censura

La premisa de partida de estos investigadores era que, si el sistema de censura chino fuera realmente un firewall, la mayor parte de los bloqueos tendrían lugar en lo que se podría llamar la “frontera” con el “Internet libre”.

Los informáticos responsables del estudio, sin embargo, descubrieron que algunos mensajes conseguían pasar a través de algunas rutas antes de que pudieran ser bloqueados.

El firewall debía bloquear también todas las referencias a frases o palabras prohibidas. Sin embargo, algunas de esas palabras llegaron a su destino a través del 28% de las rutas testadas por estos investigadores.

El filtrado de palabras se mostraba especialmente errático en los momentos en los que el tráfico de Internet era intenso. Las palabras usadas para hacer estas pruebas no fueron seleccionadas al azar.

“Si hubiésemos bombardeado el “Gran Firewall” con palabras la azar, hubiésemos malgastado recursos y tiempo”, afirma Daniel Zin en un comunicado de la UC Davis.

Usar Wikipedia

Los investigadores usaron la versión china de Wikipedia, extrajeron palabras y usaron una técnica matemática llamada “análisis semántico latente” para establecer las relaciones entre diferentes palabras. Si una de esas palabras estuviera censurada en China, se podría llegar a determinar qué otras palabras relacionadas con ellas podrían estar también bloqueadas.

Todas las palabras relacionadas con el movimiento Falun Gong estaban en la lista negra, así como las vinculadas a las protestas populares que tuvieron lugar en 1989. Llama la atención el bloqueo a hechos históricos, como la Alemania nazi.

En otras ocasiones, los investigadores comprobaron que lo que estaban bloqueados eran conceptos, sobre todo vinculados a la libertad, a los derechos individuales, a la democracia y a las protestas políticas.

“Imagínese que queremos eliminar todo lo relacionado con la masacre de Wounded Knee de la Biblioteca del Congreso. Podríamos eliminar todos los libros específicos sobre ese episodio histórico o bien eliminar de la Biblioteca todos los volúmenes que contengan la palabra “masacre”, afirma Jed Crandall.

Esa es la forma de actuar que tiene la censura China en Internet. Es decir, se basan en el filtrado de palabras. En este caso, pondrían la palabra “masacre” en la lista negra para eliminar cualquier referencia en la Web a ese episodio concreto.

Dado que el sistema chino filtra ideas y no páginas Web concretas, los internautas no utilizan servidores Proxy o “espejos” para evadir la censura. Pero como no es efectiva todo el tiempo, probablemente actúe parcialmente promoviendo la autocensura entre los internautas.

Cuando los usuarios chinos comprueban que ciertas palabras, ideas o conceptos están bloqueados la mayor parte del tiempo, desisten directamente de buscarlas y evitan ciertos temas porque no esperan encontrar ningún tipo de información.

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