Tendencias21
La serotonina determina el grado de impulsividad en nuestros comportamientos

La serotonina determina el grado de impulsividad en nuestros comportamientos

Científicos de la Universidad de Cambridge han demostrado por vez primera una relación entre la actitud impulsiva al tomar decisiones en entornos sociales y los niveles de serotonina en el cerebro. Ya se sabía que este neurotransmisor condiciona el comportamiento en sociedad, pero hasta la fecha no habían podido relacionarse directamente. Reduciendo el nivel de serotonina de voluntarios sanos mediante la dieta y sometiendo a éstos a un juego económico, se descubrió que los participantes con niveles bajos de serotonina en su organismo eran más reacios a aceptar las injusticias, a pesar de que éstas le reportasen algunos beneficios, sin considerar la posible ganancia. Por Yaiza Martínez

La serotonina determina el grado de impulsividad en nuestros comportamientos

Una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, ha conseguido por vez primera reunir pruebas de que el neurotransmisor llamado serotonina, que actúa como mensajero químico entre las células nerviosas, juega un papel esencial en la regulación de la impulsividad y agresividad en la toma de decisiones en entornos sociales.

La Universidad de Cambridge explica al respecto en un comunicado que los resultados de esta investigación vierten luz sobre algunos trastornos clínicos, como la depresión, los desórdenes obsesivo-compulsivos y la ansiedad severa, en los que son frecuentes los niveles bajos de serotonina en el organismo. Estos trastornos suelen a su vez estar asociados con dificultades sociales.

Reducir niveles artificialmente

Hace tiempo que se sabe que la serotonina juega un papel muy importante en el estado de ánimo, en la ansiedad, en el sueño, y en las conductas alimenticias y sexuales, además de regular las funciones neuroendocrinas y cognitivas de nuestro cuerpo. En el sistema nervioso central juega un papel importante en la inhibición del enojo o la impulsividad.

Desde hace tiempo, también, se había asociado la serotonina con ciertas actitudes en entornos sociales, pero su relación específica con la impulsividad había sido hasta ahora una cuestión controvertida. Aunque muchos especialistas habían teorizado acerca de esta relación, el estudio de los científicos de la Universidad de Cambridge ha demostrado que realmente existe un vínculo causal entre serotonina e impulsividad.

Los resultados de la investigación explicarían, por ejemplo, por qué algunas personas se vuelven más agresivas cuando no han comido. El aminoácido o molécula orgánica necesaria para que el cuerpo genere serotonina sólo se puede obtener de la comida y la dieta, por lo que los niveles de esta sustancia se reducen de manera natural cuando no comemos. Este mecanismo ha sido aprovechado por los científicos británicos en su experimento.

Los investigadores redujeron los niveles cerebrales de serotonina en voluntarios sanos durante un corto periodo de tiempo manipulando su dieta. Posteriormente usaron un juego conocido como “el juego del ultimátum” para observar las reacciones de estos individuos con bajos niveles de serotonina ante acciones injustas.

Juego del ultimátum

El juego del ultimátum es un juego económico experimental en el que dos partes interactúan de manera anónima y sólo una vez, por lo que la reciprocidad no es un problema. El primer jugador propone cómo dividir una determinada suma de dinero con el segundo. Si éste último rechaza la oferta, nadie obtiene nada. En cambio, si la acepta, el primer jugador obtiene lo que propuso y, el segundo, el resto.

En este juego, normalmente, los jugadores tienden a rechazar, alrededor de la mitad de las veces, aquellas ofertas que suponen menos de un 20-30% de la cantidad total, a pesar de que, con este rechazo, se quedan sin nada.

Sin embargo, con los niveles de serotonina más bajos de lo normal, la tasa de rechazo de las ofertas injustas por parte de los participantes se incrementó hasta el 80%, sin que a éstos les preocupara perder la recompensa que supone aceptar las ofertas, por nimias que fueran, explican los investigadores en Science. De hecho, los voluntarios no demostraron ningún cambio de humor, no siguieron un proceso básico de valoración de la recompensa ni mostraron una respuesta inhibitoria.

La científica Molly Crocket, co-autora del estudio, señaló en el comunicado de la Universidad de Cambridge que “estos resultados sugieren que la serotonina juega un papel fundamental en la toma de decisiones en entornos sociales, normalmente manteniendo las respuestas sociales impulsivas bajo control. Los cambios en la dieta y el estrés pueden ocasionar que los niveles de serotonina fluctúen, por lo que resulta importante comprender cómo estos cambios pueden afectar a nuestras decisiones cotidianas”.

Conseguir serotonina

Pero, ¿cómo podemos mantener unos niveles óptimos de serotonina en nuestro cerebro? Los especialistas señalan que consumiendo triptófano, que es un aminoácido esencial en la nutrición humana que promueve la liberación del neurotransmisor.

Alimentos ricos en triptófano son, por ejemplo, el pollo o el chocolate, aunque en general los niveles de serotonina en el organismo dependen de los niveles de azúcar en la sangre, y éstos pueden aumentarse también consumiendo, por ejemplo, harinas, que tienen un alto contenido en azúcar y, por tanto, pueden sustituir la tristeza, la angustia y el nerviosismo por alegría, sedación y felicidad.

Por otro lado, los niveles de serotonina también aumentan con el ejercicio físico, la vida al aire libre o las bebidas azucaradas. Con unos niveles óptimos se duerme mejor –la serotonina regula el reloj interno del organismo-, y también se tiene mejor memoria, porque este neurotransmisor ayuda a concentrarse y a recordar.

Yaiza Martinez

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • Los halcones nos enseñan a construir aviones que no necesitarán pista de aterrizaje 13 julio, 2022
    Los científicos han replicado informáticamente las maniobras de aterrizaje de los halcones y aprendido cómo desarrollar aviones pequeños capaces de posarse como los pájaros, sin necesidad de una pista de aeropuerto.
    Redacción T21
  • Japón se propone construir en 2050 una mini Tierra en la Luna 13 julio, 2022
    Japón se ha lanzado al diseño de una mini Tierra en la Luna que replica en su interior la gravedad y las condiciones climáticas que existen en la Tierra. Con gravedad artificial, la colonia humana podrá reproducirse y vivir los mismos años que en nuestro planeta. Estará operativa en 2050.
    Redacción T21
  • Las primeras imágenes del telescopio James Webb cambian nuestra visión del universo 12 julio, 2022
    La NASA ha mostrado al mundo las primeras imágenes captadas por el Telescopio Espacial James Webb: junto a la imagen infrarroja más profunda del Universo hasta la fecha, reveló la atmósfera de un exoplaneta al detalle, el final de una estrella agonizante, los increíbles paisajes de un “vivero estelar” y fusiones e interacciones galácticas. Es […]
    Pablo Javier Piacente
  • La Tierra se habría formado a través de "semillas" de otros planetas 12 julio, 2022
    Un nuevo estudio sostiene que la Tierra no se formó mediante la acumulación de asteroides, como indican las teorías más aceptadas actualmente, sino mediante el agregado de planetesimales, que son las "semillas" de nuevos planetas que han crecido a un tamaño lo suficientemente grande como para tener un núcleo diferenciado. Esta visión permitiría explicar mejor […]
    Pablo Javier Piacente
  • La primera imagen del James Webb difumina la línea entre ciencia y arte 12 julio, 2022
    La primera imagen del telescopio James Webb difumina la línea entre ciencia y arte, nos lleva a la cuna del universo y nos habla de millones de planetas en miles de galaxias como la Vía Láctea, de millones de posibilidades de mundos habitables. Es lo más parecido a una Navidad en julio, explican los científicos.
    Redacción T21
  • La crisis planetaria es producto de la locura humana 12 julio, 2022
    La atmósfera terrestre está amenazada por 2.000 millones de coches, por los 1.330 millones de cabezas de ganado que desbordan el pasto comunal y por los 700 millones de toneladas de arroz que producimos cada año. Nuestro sistema económico permite, cuando no fomenta, que la codicia de unos pocos ponga en peligro la vida de […]
    Eduardo Costas, catedrático de Genética, UCM
  • Una estrella intrusa puede sembrar el caos en el sistema solar 12 julio, 2022
    Nuestro sistema solar está expuesto al paso de una estrella por sus cercanías y a una desestabilización de las órbitas planetarias durante miles de millones de años. Sería una catástrofe inesperada que solo ocurrirá, seguramente, después de la desaparición de la Tierra.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Los insectos también sentirían dolor 11 julio, 2022
    Los científicos han descubierto que los insectos probablemente tienen un sistema neuronal para amortiguar sus respuestas a estímulos potencialmente dolorosos, con el objetivo de adaptar su comportamiento de manera flexible a diferentes contextos, tal como lo hacen los humanos. Este mecanismo incluiría sensaciones similares al dolor, que han sido verificadas anteriormente en otros animales como […]
    Pablo Javier Piacente
  • Descubren corteza terrestre de 4.000 millones de años de antigüedad debajo de Australia 11 julio, 2022
    Los científicos han abierto una nueva ventana hacia el pasado más distante de la Tierra: el descubrimiento de un trozo de corteza terrestre por debajo de Australia Occidental indicaría profundos cambios ocurridos en la Tierra a nivel global hace 4.000 millones de años, que habrían influido en la evolución del planeta y en la estabilización […]
    Pablo Javier Piacente
  • La ciencia advierte: la mano invisible del mercado no evitará la catástrofe planetaria 11 julio, 2022
    Estamos viviendo el cambio global más catastrófico desde la extinción de los dinosaurios porque los dirigentes del mundo nos han llevado al borde de la extinción pensando que la mano invisible del mercado impediría lo que ya es inevitable. Como si estuviéramos en el Pérmico, no notamos nada de lo que se avecina.
    Eduardo Costas, catedrático de Genética, UCM