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La Tierra podría volver a ser poblada por embriones criopreservados después de una extinción masiva

Para garantizar la supervivencia a largo plazo de los seres humanos y la vida terrestre en general es imprescindible establecer estrategias para recolonizar la Tierra después de catástrofes globales: embriones criopreservados cuidados por androides serían la clave. El esquema también podría aplicarse para colonizar exoplanetas con condiciones favorables para la vida, según un reciente estudio.

Los humanos podrían recolonizar la Tierra después de extinciones masivas con ectogénesis: si todos los seres vivos perecieran en un evento de extinción masiva suficientemente poderoso, sus embriones criopreservados y semillas de plantas podrían sobrevivir. Así se establece en un artículo publicado en Science X.

Los embriones se almacenarían en búnkeres subterráneos profundos para eventos de corta duración y en naves espaciales en órbita totalmente automatizadas para eventos de larga duración. Cuando las condiciones favorables en la Tierra hubieran regresado después de un evento apocalíptico, los embriones se descongelarían y se criarían utilizando las técnicas emergentes de reproducción asistida de ectogénesis.

Ectogénesis y criónica: ¿el camino hacia la preservación de la humanidad?

La ectogénesis es el desarrollo de embriones fuera del útero natural, que serían criados por guardianes y granjeros androides. De acuerdo a las conclusiones de la investigación, publicada en la revista International Journal of Astrobiology, los sistemas de útero artificial (AU, según las siglas en inglés) deben permitir la ectogénesis completa, o sea el desarrollo integral de los embriones y su posterior nacimiento sin requerir un útero natural.

Aunque esta tecnología aún no se encuentra disponible, el estudio sugiere que será desarrollada en un futuro cercano como una alternativa para terapias y tratamientos relacionados con la reproducción asistida y la fertilidad. La criónica, en tanto, parece contar con un escenario más claro y concreto: es la preservación de seres vivos a bajas temperaturas.

Se lleva a cabo cuando la medicina no puede dar respuestas u ofrecer soluciones frente a determinadas enfermedades o dolencias. De esta manera, las personas se conservan congeladas hasta que haya nuevos tratamientos médicos que permitan «revivirlas». Sin embargo, la idea genera muchas dudas, por lo menos con la tecnología actual.

Tema relacionado: Se acelera la sexta gran extinción.

Limitaciones actuales y escenarios futuros

Hoy en día es imprescindible realizar las operaciones que insumen trasplantes de órganos con máxima rapidez, para no perder las funciones de los mismos. A pesar de estos esfuerzos, muchos órganos se pierden antes de ser trasplantados: ¿si no somos capaces de congelar órganos de forma eficaz, se puede pensar en congelar cuerpos completos con algún grado de éxito?

Más allá de mitos y casos emblemáticos como el de Walt Disney, la realidad indica que la criogenización es un «servicio» ya disponible en distintos centros e institutos, aunque aún no se haya comprobado su viabilidad científica. En otras palabras, no se conoce todavía ningún caso de una persona fallecida y criopreservada que haya logrado ser «revivida».

Sin embargo, se sabe que los bebés humanos pueden nacer de embriones que han sido criopreservados después de la fertilización in vitro durante dos décadas, aunque el trabajo científico sugiere que en teoría este período podría extenderse hasta miles o incluso millones de años.

Al respecto, se indica el caso de los rotíferos árticos, organismos microscópicos y multicelulares que lograron ser revividos después de estar congelados durante 24.000 años. En el mismo sentido, existen especies bacterianas que pudieron ser revividas después de mantenerse en un estado «suspendido» o de hibernación durante más de 100 millones de años.

A pesar de las limitaciones actuales y de la tecnología todavía en desarrollo, el nuevo estudio indica que una civilización avanzada que utilice un enfoque embrionario integrado de este tipo podría eventualmente colonizar partes distantes de su galaxia de origen y, potencialmente, el universo entero. ¿Seremos capaces de hacerlo algún día? ¿O quizás otra civilización inteligente ya lo ha logrado y en algún momento nos encontraremos con ella?

Referencia

Android Noahs and embryo Arks: ectogenesis in global catastrophe survival and space colonization. Matthew R. Edwards. International Journal of Astrobiology (2021).DOI:https://doi.org/10.1017/S147355042100001X

Foto: Nikos Apelaths en Pixabay.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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