Tendencias21

El gen MAOA influye en el desarrollo de comportamientos antisociales

Un gen implicado en la regulación de las emociones y del comportamiento podría influir a largo plazo en el impacto de la violencia experimentada en la infancia sobre el comportamiento antisocial, ha revelado un estudio. Sin embargo, la investigación también señala que el ambiente -en concreto, la exposición a la violencia en la infancia- es igualmente determinante. En realidad, dicen los expertos, lo más determinante en este sentido es la constante interacción de una persona con su entorno y su bagaje genético.

El gen MAOA influye en el desarrollo de comportamientos antisociales

Un gen implicado en la regulación de las emociones y del comportamiento podría influir a largo plazo en el impacto de la violencia experimentada en la infancia sobre el comportamiento antisocial.

Esta es la conclusión de un estudio longitudinal llevado a cabo por un equipo de investigadores del Instituto universitario de salud mental de la Universidad de Montreal (CIUSSS), en Canadá, con 327 jóvenes que vivían en Quebec, algunos de los cuales se vieron expuestos a la violencia de niños.

«Sabemos que las personas que son víctimas o testigos de violencia en la infancia tienen más proclives a tendencias antisociales de adolescentes y adultos», explica Isabelle Ouellet-Morin, investigadora del CIUSSS y una de las autoras del trabajo.

«Los estudios genéticos han demostrado que esta influencia puede verse exacerbada a través de diferencias en el ADN,  por ejemplo, en el gen de la monoamina oxidasa A (gen MAO-A» , añade Ouellet-Morin, que es profesora de la Escuela de Criminología de la Universidad de Montreal.

La MAO-A es una enzima que descompone los llamados neurotransmisores monoaminas (noradrenalina, serotonina y dopamina). Una disfunción en su acción en ciertas áreas del cerebro puede alterar la regulación de las emociones y la inhibición conductual.

«Hasta ahora, los estudios sobre cómo el gen MAOA está involucrado en la conducta antisocial vinculada a experiencias adversas en la infancia han sido inconsistentes. Hicimos esta investigación para tratar de aclarar la situación», sigue diciendo la investigadora.

Características y resultados del estudio

El trabajo incluyó datos de los participantes, recopilados durante más de 15 años. Esto hizo posible evaluar el papel del gen MAOA en diversos tipos de comportamiento antisocial, como la violencia hacia la pareja o los síntomas relacionados con una personalidad antisocial (participación en actividades ilegales, impulsividad excesiva, carencia de remordimientos, etc.)

También permitió averiguar si la influencia del gen mencionado dependía en cierta medida de la exposición de cada sujeto a la violencia en la infancia.

El análisis confirmó, por un lado y como cabía esperar, que la exposición a la violencia durante la niñez está asociada a un aumento de los síntomas de trastorno de conducta en la adolescencia; a una personalidad antisocial en la edad adulta; y a una mayor probabilidad de exhibir un comportamiento agresivo con la pareja.

En cuanto a la relación de estos trastornos con el gen MAOA, el  estudio reveló que este sí modera en parte la expresión de la conducta antisocial en los jóvenes  expuestos a la violencia siendo niños.

Como promedio, los hombres portadores de un polimorfismo menos frecuente del gen MAOA (aproximadamente el 30% de los participantes) tenían mayor riesgo de presentar las características antes mencionadas en la adolescencia y al inicio de la edad adulta, en comparación con aquellos que no tenían este polimorfismo y que, como los primeros, también habían sido expuestos a la violencia cuando eran niños.

Aún así, Ouellet-Morin cree que «estos resultados muestran claramente que los genes no tienen todas las respuestas sobre el futuro de una persona, al menos no más que su entorno».  Y que parte de esas respuestas se encuentran «en la constante interacción de una persona con su entorno y en su bagaje genético». 

Este punto de vista coincide con el de otro estudio realizado en 2011 que, aunque reveló que un gen particular (el CHRM2) tiene influencia en los comportamientos peligrosos que desarrollan algunos adolescentes, también señaló que el CHRM2 solo se activa en este sentido cuando los padres son distantes con su descendencia.

Referencia bibliográfica:

Isabelle Ouellet-Morin, Sylvana M. Côté, Frank Vitaro, Martine Hébert, René ́Carbonneau, Eric Lacourse, Gustavo Turecki and Richard E. Tremblay. Effects of the MAOA gene and levels of exposure to violence on antisocial outcomes. The British Journal of Psychiatry (2015). DOI: 10.1192/bjp.bp.114.162081.

RedacciónT21

Hacer un comentario

RSS Lo último de Tendencias21

  • El ADN antiguo revela los cambios sociales en África que dieron forma a la historia humana 25 febrero, 2022
    El análisis del ADN antiguo permitió descubrir detalles de los cambios ocurridos hace 50.000 años en África, que explicarían cómo evolucionaron los humanos que se quedaron en el continente luego de la expansión del Homo sapiens hacia otras partes del planeta. En ese momento, casi al mismo tiempo que las personas comenzaron a mudarse a […]
    Pablo Javier Piacente
  • Dos monstruosas ondas de choque, más grandes que la Vía Láctea, se propagan por el espacio 25 febrero, 2022
    Una gigantesca colisión de dos cúmulos de galaxias estremeció al Universo hace 1.000 millones de años: produjo un par de ondas de choque de proporciones descomunales, que en la actualidad brillan intensamente en longitudes de onda de radio, abarcando un espacio sesenta veces superior al diámetro estimado de 100.000 años luz de la Vía Láctea. […]
    Pablo Javier Piacente
  • Los dinosaurios murieron en primavera 25 febrero, 2022
    La extinción de los dinosaurios ocurrió en la primavera de hace 66 millones de años, lo que explica por qué muchas aves y mamíferos sobrevivieron al impacto de un asteroide de 10 kilómetros de ancho que resultó demoledor para la vida en todo el planeta.
    InsideScience/T21
  • Neuronas y dendritas especializadas desarrollan la matemática cerebral 25 febrero, 2022
    Dos investigaciones diferentes han desvelado la importancia de las matemáticas para el cerebro: no solo tiene neuronas especializadas en sumar y restar, sino también dendritas que realizan cálculos complejos para procesar la información sensorial.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Descubren en Inglaterra una “cápsula del tiempo” de la Edad de Hierro 24 febrero, 2022
    Una “cápsula del tiempo” descubierta en el noroeste de Inglaterra es el registro más completo de la vida de la Edad del Hierro jamás recuperado: diez casas circulares y más de 5.000 artefactos, que datan del año 800 antes de Cristo, permitirán entender por primera vez y en profundidad las prácticas culturales y rituales de […]
    Pablo Javier Piacente
  • Revolucionario descubrimiento sobre una misteriosa y rápida señal de radio 24 febrero, 2022
    Una investigación ha descubierto que una serie de ráfagas de radio rápidas (FRB) detectadas el año pasado no solo se ubican mucho más cerca de nosotros de lo que pensábamos, sino que además aparecen en un cúmulo globular, un grupo de estrellas muy antiguas, algo totalmente inesperado y revolucionario para los astrónomos.
    Pablo Javier Piacente
  • Los metamateriales pueden resolver ecuaciones a la velocidad de la luz 24 febrero, 2022
    La computación analógica basada en interacciones de ondas electromagnéticas con metamateriales ha hecho posible el diseño de un ordenador analógico óptico y compacto que puede resolver ecuaciones diferenciales casi al instante.
    N+1/T21
  • La criptografía cuántica funciona también a través del aire urbano 24 febrero, 2022
    Físicos rusos han probado con éxito la criptografía cuántica por el aire en un entorno urbano: combinaron equipos de seguridad de la información cuántica con tecnología de transmisión de datos por láser y evaluaron la influencia de las condiciones climáticas en la calidad de su sincronización.
    Eduardo Martínez de la Fe
  • Integran una neurona orgánica artificial en una planta viva 23 febrero, 2022
    Una neurona artificial confeccionada con transistores electroquímicos orgánicos es capaz de integrarse a una planta carnívora y crear sinapsis artificiales: a través de este circuito neuronal, puede “engañar” al vegetal y hacer que sus hojas se cierren, sin que ninguna presa esté lista para ser devorada. 
    Pablo Javier Piacente
  • Encuentran compuestos orgánicos en un planeta del cinturón de asteroides 23 febrero, 2022
    Un cráter ubicado en el planeta enano Ceres, el cuerpo más grande del cinturón de asteroides, presenta extrañas manchas blancas: los astrónomos sostienen que se trata de depósitos de sal y materia orgánica. La presencia de estos compuestos refuerza la posibilidad de que Ceres esté atravesado por un océano subterráneo, parte del cual aún podría […]
    Pablo Javier Piacente