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Enseñar empatía mejora las habilidades creativas de los alumnos

La enseñanza y promoción de la empatía en el ámbito escolar tiene múltiples ventajas: estimula el pensamiento creativo, la resolución práctica de problemas cotidianos, la capacidad para expresar emociones y la apertura mental.

La empatía no solo puede enseñarse, sino que fomenta la capacidad de pensar creativamente y de resolver mejor los problemas del mundo real. Un paquete de herramientas de pensamiento diseñadas con ese fin mejora la «expresividad emocional» y la «mentalidad abierta”, así como profundiza el compromiso de los alumnos con el aprendizaje, según una investigación de la Universidad de Cambridge.

Un estudio realizado durante un año con alumnos de 13 y 14 años de dos escuelas de Londres permite concluir que enseñar empatía no tiene solamente beneficios sociales y afectivos: también potencia la creatividad, la tolerancia y la capacidad para resolver problemas que se enfrentan a diario en el mundo real.

La empatía es la capacidad de comprender la vida emocional de otras personas, percibiendo sus sentimientos, pensamientos y emociones. Permite entender al otro como un similar, con su propio desarrollo individual pero con características en común que hacen posible sentirnos parte de sus alegrías, sus tristezas o sus problemas, aceptando al mismo tiempo las diferencias.

Teniendo en cuenta el sentido de la empatía, queda claro que debería ser uno de los principales objetivos en los planes pedagógicos si es que la educación apunta a formar personas más solidarias, tolerantes y creativas, más allá de la eficacia que se pueda perseguir en el dominio de determinadas técnicas o saberes.

El valor de la empatía

Con este propósito, investigadores de la Universidad de Cambridge llevaron adelante un estudio que tuvo como objetivo evaluar el impacto de un conjunto de herramientas de pensamiento orientadas a enseñar y fomentar la empatía en las escuelas. Según un comunicado, compararon los resultados del plan mencionado con el análisis de grupos escolares que siguieron un plan educativo estandarizado.

Las conclusiones son contundentes: expresan que los alumnos de 13 y 14 años que pasaron por la experiencia de promoción de la empatía obtuvieron resultados de aprendizaje beneficiosos en múltiples campos, aventajando claramente a sus pares que siguieron el programa tradicional.

Por ejemplo, al comparar los datos en cuanto a creatividad al iniciar el ciclo escolar, los alumnos de la escuela que sigue el formato estándar aventajaban en un 11% en las pruebas a los niños del otro centro educativo, que aún no habían comenzado a cursar con el paquete especial de herramientas.

Sin embargo, al finalizar el año y luego de cursar el programa especializado, los alumnos que trabajaron más en la empatía superaron en un 78% en las pruebas a sus pares que habían seguido el programa convencional, nuevamente en el área de la creatividad y luego de aplicarse un riguroso test psicométrico.

Cambios sociales positivos

Según los autores de la investigación, publicada recientemente en la revista Improving Schools, estos resultados se repiten en otros ítems analizados. Es el caso de la expresividad emocional, un área en el cual los alumnos que siguieron el programa con promoción de la empatía mostraron un avance de un 64% en solamente un año de aplicación.

En el marco del estudio, los especialistas intentaron generar la empatía en los niños enfrentándolos a problemas y situaciones en el mundo real que deben superar otras personas, pero que también podrían tener que enfrentar ellos mismos o sus seres queridos.

Se observaron cambios positivos en cuanto a la comprensión y aceptación de las variantes de género o la apertura mental frente a las diferencias de pensamiento, entre otras cuestiones.

Las actitudes empáticas fueron trabajadas con los alumnos como un eje transversal, aplicándose a aspectos de diferentes áreas y asignaturas. La experiencia es similar a un estudio anterior realizado en Finlandia, pero que en ese caso estuvo orientado mayormente en el papel del docente.

Según los científicos, el estudio demuestra que la educación no debe basarse únicamente en los resultados de los exámenes, en el dominio de técnicas o en la eficacia: también debe considerar a la empatía como una habilidad básica para crear personas más solidarias y comprometidas, capaces de propiciar cambios sociales positivos.

Referencia

Empathy is the mother of invention: Emotion and cognition for creativity in the classroom. Helen Demetriou and Bill Nicholl. Improving Schools (2021).DOI:https://doi.org/10.1177%2F1365480221989500

Foto: Vita Marija Murenaite en Unsplash.

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente

Pablo Javier Piacente es periodista especializado en comunicación científica y tecnológica.

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