Tendencias21

Evolución: Comportamientos homosexuales para crear vínculos

Las mujeres heterosexuales que tienen mayores niveles de progesterona, una hormona que contribuye a la formación de lazos sociales, son más propensas a estar abiertas a la idea de relacionarse sexualmente con otras mujeres. En los hombres heterosexuales que dan importancia a tener amigos y aliados hombres son más frecuentes las actitudes positivas hacia las relaciones homoeróticas. Esto es lo que revela un estudio realizado en el Reino Unido, cuyos resultados sugieren que los comportamientos homosexuales habrían evolucionado para promover la vinculación social.

Evolución: Comportamientos homosexuales para crear vínculos

El comportamiento homosexual puede haber evolucionado para promover la vinculación social en los seres humanos, según una nueva investigación de la Universidad de Portsmouth (Inglaterra).

Los resultados de un estudio preliminar proporcionan la primera evidencia de que nuestra necesidad de vincularnos con los demás aumenta nuestra apertura a la participación en un comportamiento homosexual.

Diana Fleischman y sus colegas examinaron la relación entre la progesterona y las actitudes sexuales para explorar el papel que la conducta homosexual puede haber jugado en la consolidación de alianzas en el transcurso de la evolución humana. Su investigación se publica en la revista Archives of Sexual Behavior.

Encontraron que las mujeres heterosexuales que tienen mayores niveles de progesterona son más propensas a estar abiertas a la idea de relacionarse sexualmente con otras mujeres. Del mismo modo, cuando a los hombres heterosexuales se les recuerda sutilmente la importancia de tener amigos y aliados hombres, muestran actitudes más positivas hacia las relaciones sexuales con otros hombres. Este patrón es particularmente claro en los hombres con altos niveles de progesterona.

La importancia de una hormona

Se sabe que la hormona progesterona contribuye a la formación de los lazos sociales, que aportan muchos beneficios adaptativos a los seres humanos. La hormona es producida principalmente en los ovarios de las mujeres y en las glándulas suprarrenales de los hombres.

Es una de las principales hormonas responsables de conductas amistosas o cariñosas, y sus niveles se elevan cuando la gente tiene interacciones estrechas y amistosas. Los niveles de progesterona de las mujeres alcanzan un pico después de la ovulación, cuando la posibilidad de quedar embarazadas se reduce drásticamente.

Fleischman explica en la nota de prensa de la universidad: «Desde una perspectiva evolutiva, tendemos a pensar en el comportamiento sexual como un medio para un fin, la reproducción. Sin embargo, debido a que la conducta sexual es íntima y agradable, también se utiliza en muchas especies, incluyendo primates no humanos, para ayudar a formar y mantener vínculos sociales. Todos podemos ver esto en parejas románticas que tienen lazos con un comportamiento sexual, incluso cuando la reproducción no es posible».

«Los resultados de nuestro estudio son convincentes porque, usando dos métodos muy diferentes, llegamos a la misma conclusión. Las mujeres tenían más probabilidades de estar motivadas a pensar en el sexo homosexual cuando sus niveles de progesterona eran mayores. En comparación con un grupo control, la motivación homoerótica de los hombres no se incrementaba cebándoles con el sexo, sino que pensar en la amistad y la unión causó un cambio medible en su actitud ante la idea de tener relaciones sexuales con otros hombres». Tener pensamientos homoeróticos no significa necesariamente que sean aceptados inmediatamente, aclara.

Primera investigación

Fleischman, experta en la influencia de las hormonas en la psicología de las mujeres, estaba estudiando el efecto de la progesterona sobre las actitudes hacia la homosexualidad. Se preguntó si la progesterona, una hormona que se ha demostrado que aumenta la motivación para formar vínculos estrechos, también podría ser la base de la motivación para relacionarse sexualmente con los del mismo sexo.

Primero, los investigadores desarrollaron una medida de la motivación homoerótica a través de una encuesta en línea a 244 participantes, con preguntas como: «La idea de besar a una persona del mismo sexo me resulta sexualmente excitante» y «Si alguien del mismo sexo se me insinuara, me daría asco».

Luego, los investigadores midieron la progesterona en la saliva de 92 mujeres y encontraron que, a medida que aumentaba la progesterona, también lo hacía la apertura a la idea de participar en actividad homosexual.

Segundo estudio

En el siguiente estudio, los investigadores midieron los niveles de progesterona en la saliva de 59 hombres antes de que se les dividiera aleatoriamente en tres grupos, y se les pidiera que hicieran sendos tests de completar palabras: uno con palabras de amistad, otro con palabras sexuales, y un tercero con palabras neutrales.

Los hombres a los que se les pidió completar las palabras de amistad mostraron una motivación homoerótica un 26% mayor, en comparación con los hombres de los otros dos grupos. Además, los hombres del grupo de la amistad con un nivel más alto de progesterona mostraron una motivación homoerótica un 41% mayor, en comparación con los hombres con progesterona alta de los otros dos grupos.

Estudios con otros simios también apuntan a que la conducta homosexual se utiliza para mantener y forjar nuevas amistades.

Fleischman explica: «Los seres humanos son parte de un grupo de animales que tienen relaciones sexuales por muchas razones, no sólo para reproducirse. Las razones pueden incluir el placer, una recompensa, una manera de decir «por favor sea amable conmigo» o ejercer dominio. Es muy complejo, pero está claro que hay una continuidad entre el afecto y la sexualidad. En los seres humanos», asegura, «mucha, si no la mayoría de la conducta sexual entre personas del mismo sexo se produce en aquellos que no se identifican como homosexuales».

Los investigadores explorarán ahora otros contextos e influencias hormonales que podrían aumentar la motivación homoerótica en hombres y mujeres. También están interesados en ver cómo las personas bisexuales pueden reaccionar de manera diferente a las señales sociales.

Referencia bibliográfica:

Diana S. Fleischman, Daniel M. T. Fessler, Argine Evelyn Cholakians. Testing the Affiliation Hypothesis of Homoerotic Motivation in Humans: The Effects of Progesterone and Priming. Archives of Sexual Behavior (2014). DOI: 10.1007/s10508-014-0436-6.

RedacciónT21

RedacciónT21

Hacer un comentario